Según el presidente de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), David Skeel, el nuevo acuerdo con los bonistas es sostenible. (Gerald Lopez Cepero / Staff)

La Junta de Supervisión Fiscal (JSF) y ciertos acreedores principales de Puerto Rico han llegado a un nuevo entendido para acuerdo para modificar las Obligaciones Generales (GOs, en inglés), así como la deuda de la Autoridad de Edificios Públicos (AEP).

Según la Coalición de Deuda Legítima (CDL), el grupo Ad Hoc de GOs y el fondo QTCB, que estuvieron sentados en la mesa de negociación, llegaron a un entendido que reduciría el pago anual a los bonistas a unos $1,150 millones.

Si Puerto Rico estuviera pagando a los bonistas en la actualidad, el pago anual de la deuda se acercaría a unos $4,000 millones.

Según los acreedores, el acuerdo representa una reducción adicional del 22% del límite de servicio anual de la deuda de $ 1,470 millones bajo el plan de apoyo a la reestructuración (PSA, en inglés en febrero de 2020.

Los grupos que pactaron con la JSF poseen cerca de $8,000 millones en bonos.

“Desde el inicio de la pandemia por el COVID-19, los acreedores principales han trabajado de buena fe con la (JSF) para brindarle a Puerto Rico la flexibilidad financiera que necesita para recuperarse de esta crisis de salud pública sin precedentes. El nuevo PSA ofrece esa importante flexibilidad al crear un calendario de repago de deuda reducida e introducir una serie de concesiones significativas de los acreedores. Este compromiso, que está respaldado ampliamente, ayudará a Puerto Rico a evitar años de litigios costosos y que distraen y, finalmente, acelerará la tan esperada salida de la quiebra en el 2021″, indicaron los acreedores en una declaración escrita a este diario.

“Logramos un acuerdo justo, sostenible y consensuado que pone a Puerto Rico en un camino hacia la recuperación y es una herramienta importante para levantar el peso de la bancarrota de las personas y los negocios de Puerto Rico”, dijo por su parte y en declaraciones separadas, el presidente de la JSF, David Skeel.

Entre otras cosas, el acuerdo reduciría, de unos $18,800 millones a $7,400 la deuda correspondiente a GOs y considerando la reestructuración de la Corporación del Fondo de Interés Apremiante (Cofina) el pago anual a la deuda se recortaría en 62%.

Los bonistas recibirán unos $7,000 millones del efectivo que ahora custodia el gobierno en sus cuentas.

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