La barrera biológica es un sistema diseñado para identificar y detener el alcance y la propagación de enfermedades contagiosas en un destino específico.
La barrera biológica es un sistema diseñado para identificar y detener el alcance y la propagación de enfermedades contagiosas en un destino específico. (Archivo)

Ante el hecho de que Puerto Rico se abrirá al turismo el próximo 15 de julio, requerir a los viajeros que presenten una prueba molecular de COVID-19 con resultado negativo al llegar a la isla podría reducir sustancialmente los costos de reforzar el sistema que tiene actualmente el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín, en Isla Verde, para reducir la entrada de personas contagiadas.

“Si hasta un 70% de los pasajeros se hacen las pruebas antes de llegar a Puerto Rico, eso implicaría que la inversión en pruebas para un periodo de 12 meses estaría más cerca de los $20 millones que de los $50 millones, que sería el costo si se le va a hacer la prueba a todos en el aeropuerto”, detalló Jon Borschow, fundador de Foundation for Puerto Rico, entidad sin fines de lucro que impulsa la propuesta de implementar una barrera biológica en la instalación aeroportuaria. El ahorro sería de unos $30 millones.

La barrera biológica es un sistema diseñado para identificar y detener el alcance y la propagación de enfermedades contagiosas en un destino específico. Algunos elementos de la barrera biológica, como la disponibilidad de pruebas voluntarias de coronavirus COVID-19, ya están en vigor en el aeropuerto de Isla Verde.

Sin embargo, resaltó que el sistema será más efectivo y menos oneroso si se insta a los viajeros a que se hagan pruebas moleculares 72 horas o menos antes de arribar a la isla y que muestren que el resultado fue negativo. “La mayor variable es el costo de las pruebas. Requerir que se hagan las pruebas de antemano reduciría el costo para Puerto Rico”, insistió.

Dijo que la inversión de hasta $50 millones en pruebas moleculares a viajeros por un año se calculó a base proyecciones que apuntan a que, después de que la isla se abra a turistas de Estados Unidos y otros países en julio, la llegada de pasajeros al aeropuerto internacional llegará primero a los 5,000 diarios y después subirá paulatinamente hasta llegar a los 15,000 o 20,000 que arriban a diario en una temporada alta normal, en invierno.

La propuesta de la entidad sin fines de lucro es que se anime a los viajeros a hacerse la prueba molecular de COVID-19 antes de arribar a la isla y mostrar que el resultado fue negativo. Así, solo se le pedirá que se administren la prueba en el aeropuerto a quienes no se la hayan hecho antes. A los que se rehúsen, se les requeriría mantenerse en cuarentena durante 14 días, explicó Borschow.

Agregó que otras jurisdicciones han adoptado medidas similares a las que propone Foundation for Puerto Rico, como Alaska. El estado estableció a principios de este mes sus nuevos protocolos para viajeros que llegan desde otras naciones y estados de Estados Unidos. Para entrar a Alaska, todos deben llenar y entregar un formulario de declaración de viajero en que detallan su información de contacto, si tienen síntomas y si se hicieron la prueba de COVID-19. También tienen tres opciones: proveer un resultado negativo a la prueba que detecta el virus, hacerse la prueba en Alaska y mantenerse en cuarentena hasta que se reciban los resultados, o permanecer en cuarentena por 14 días.

En el Caribe, las islas de Aruba y Santa Lucía exigen resultados negativos de COVID-19 a los viajeros cuando llegan, mientras que Jamaica le requiere la prueba a pasajeros que muestren síntomas de la enfermedad, como fiebre, tos o dificultad para respirar.

En el Pacífico, el estado de Hawaii exige a todos los viajeros internacionales y de Estados Unidos que entreguen un formulario de declaración de viajero, provean su información de contacto y se mantengan en cuarentena por 14 días.

Otra jurisdicción con medidas similares es Viena, en Austria, cuyo aeropuerto internacional ofrece pruebas moleculares de COVID-19 para los viajeros que lleguen y no tengan un certificado de salud como evidencia de que están libres del virus. Si el resultado -que está listo en tres horas- es negativo, se les suspende al visitante la cuarentena prescrita de 14 días.

Aunque, según Borschow, es muy temprano para conocer los resultados de medidas que fueron implementadas hace tan poco por estas jurisdicciones, resaltó que Alaska y Hawaii están entre los estados que menos casos de coronavirus tienen en Estados Unidos. De acuerdo con el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, Alaska y Hawaii son dos de solo tres estados con menos de mil casos reportados hasta la fecha.