Los economistas  coincidieron en que el sector privado está estrangulado, y que más allá de la crisis, el embate de los huracanes de 2017, los temblores, y la pandemia actual han socavado sus finanzas.
Los economistas coincidieron en que el sector privado está estrangulado, y que más allá de la crisis, el embate de los huracanes de 2017, los temblores, y la pandemia actual han socavado sus finanzas. ([email protected])

Justo cuando Puerto Rico más necesita de una ruta clara en materia de desarrollo económico, las propuestas que el gobierno impulsa como norte no constituyen soluciones claras para la isla, no servirán para compensar los efectos que el coronavirus ha tenido en la actividad económica y el sector privado se ha colocado en modo de subsistencia, opinaron dos entrevistados.

A solo una semana de que comience el año fiscal 2021, que se considera un período de transición entre una administración de gobierno y otra, los economistas Joaquín Villamil y Gustavo Vélez coincidieron en que el presente cuatrienio se “ha perdido” en términos económicos. Por ello, afirmaron que ahora que se aproxima el último tramo del cuatrienio y se acerca la contienda electoral, hay que “maximizar los fondos federales” para la recuperación e identificar estrategias y políticas económicas que puedan implementarse a la brevedad.

“Aquí los políticos siguen proponiendo medidas dirigidas a promover el consumo, son medidas políticamente atractivas, pero dirigidas al consumo y eso no hará que la economía se desarrolle”, dijo Villamil.

“Tenemos un sector privado que está en modo de supervivencia, cuando lo que se necesita es un sector privado capaz de articular estrategias, de contribuir a que los fondos federales se utilicen para fortalecer la competitividad”, agregó Vélez.

Un año electoral a ciegas

Puerto Rico llega a la mitad del 2020, un año en que ejercerá su derecho al voto, sin idea alguna del comportamiento de su economía.

Los terremotos que afectaron al sur y ahora, la crisis sanitaria por el coronavirus parecen haber atrofiado la compilación estadística. En lo que va de año, la administración de Wanda Vázquez Garced no ha publicado la mayoría de los indicadores económicos -entre estos, la ocupación hotelera, el movimiento de pasajeros o las ventas al detal- que compila y publica la Junta de Planificación (JP). Las cifras más recientes datan de diciembre del año pasado. Mientras, el Índice de Actividad Económica (IAE) se publicó la semana pasada sin notificación alguna y con prácticamente seis meses de retraso. 

El empleo -específicamente las reclamaciones de desempleo como resultado de la pandemia- parece ser la medida para intentar entender la situación actual.

Según el análisis más reciente de Estudios Técnicos, hasta el pasado 6 de junio, unas 296,438 personas habían reclamado el beneficio por desempleo luego de la emergencia del coronavirus.

De acuerdo con Villamil, Puerto Rico podría tardarse hasta el 2022 para reemplear ese número de desplazados, en especial, porque a raíz de la pandemia se producirá una transformación de las empresas con capacidad tecnológica mientras se dará el cierre de un número considerable de pequeñas y medianas empresas.

Según Villamil, la mayor evidencia de ese mundo post-coronavirus se aprecia en Estados Unidos, donde se ha producido un rebote en el empleo, pero se trata de puestos de trabajo a tiempo parcial.

“Este fue un cuatrienioperdido en términos económicos. Más que un cuatrienio, ha sido una década y media perdida”, sostuvo Villamil.

Según Vélez, en parte, los pasados tres años y medio estuvieron matizados por catastrófes naturales y también por la implementación de la ley federal Promesa. Esos eventos atípicos, sumados a la inestabilidad política que surgió con la renuncia forzada de Ricardo Rosselló Nevares, incidieron en lo que pudo haberse hecho.

Pero según Villamil, más allá de los desastres, lo cierto es que la administración no tenía un plan económico concreto. Más bien, prosiguió el fundador de Estudios Técnicos, Puerto Rico sigue en busca de “un silver bullet” como sería ampliar las operaciones de manufactura a raíz del disloque de la cadena logística de productos de salud por la pandemia.

Iniciativas insuficientes

“¿Estamos en posición de perder cuatro años más? Francamente, no lo creo”, dijo Vélez al señalar que los anuncios recientes del gobierno y la distribución de fondos como resultado del coronavirus podrán ayudar “algo”, pero “no servirán para mover la aguja”.

La semana pasada y aparte de la promesa de bonos e incentivos a tutiplén, en su Mensaje sobre la Situación de Estado y Presupuesto, Vázquez Garced también hizo diversos anuncios, que según los economistas, no corresponden a una estrategia o política económica clara y de largo plazo.

Por ejemplo, Vázquez Garced anunció el desembolso de unos $260 millones para la construcción de infraestructura de banda ancha. Pero tales fondos, están atados a una asignación de $950 millones que la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) concedió a la isla en septiembre del año pasado como resultado del huracán María.

La mandataria mencionó también una inversión de sobre $1,000 millones en proyectos turísticos y hasta la celebración de la convención de la Florida Caribbean Cruise Association (FCCA, en inglés) en octubre próximo.

No obstante, parte de la inversión hotelera corresponde a propiedades que resultaron afectadas durante el huracán María y en el caso de la FCCA, el evento se llevará a cabo en Puerto Rico como parte de un acuerdo multianual pactado durante la pasada administración.

La tarea del sector privado

De acuerdo con Vélez, el sector privado debería aprovechar el resto del 2020 para ayudar a concertar un conjunto de propuestas de desarrollo a mediano plazo, una encomienda que cada cuatrienio se confía al liderato político sin mayores frutos.

En tanto, de acuerdo con Villamil, si bien la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) logró introducir “algo de racionalidad” al proceso fiscal de Puerto Rico, se dejó de lado, la necesidad de determinar el uso adecuado de los fondos federales para la reconstrucción y atender males que laceran la competitividad como la corrupción.

Según Villamil, ahora que también se ha hecho evidente que los partidos de minoría ni siquiera ejercieron su rol como partidos de oposición en la discusión económica, no queda otra salida que trazar un conjunto de políticas económicas desde la sociedad civil. Es ahí donde el sector empresarial privado deben poner la mira en lugar de buscar paliativos contributivos o propuestas para subsistir en lugar de crecer.

De lo contrario, dijo Villamil, en términos de desarrollo y bienestar social, Puerto Rico se expone nuevamente a construir en el próximo cuatrienio, “una sociedad por accidente”.