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Los efectos de la pandemia del COVID-19, en combinación con la temporada de huracanes 2020, son un desafío para el cual muchas organizaciones y negocios no están preparadas, por lo que están obligadas a evaluar su capacidad de enfrentar estos riesgos para poder anticiparse en caso del impacto de una tormenta tropical.

De acuerdo con los pronósticos del Centro de Predicción Climática de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés), la temporada de huracanes, que en Puerto Rico presentará su pico desde finales de agosto hasta finales de septiembre, se proyecta como una “extremadamente activa” y superior a lo normal.

Las proyecciones de la agencia ejemplifican algunas de las conclusiones del Informe Global de Riesgos 2020, publicado por el Foro Económico Mundial en colaboración con Marsh & McLennan Companies, que señala que, este año, los cinco principales riesgos empresariales guardan relación con el ambiente.

Con este panorama de incertidumbre, donde la interacción de dos o más riesgos externos es algo real, Gerardo Herrera Perdomo, líder de Marsh Advisory para Latinoamérica y el Caribe, destacó la necesidad de prestar atención al escenario causado por la pandemia y prepararse para una temporada de huracanes con características más fuertes.

“El giro a la economía, los retrocesos en la sostenibilidad, las ansiedades sociales y la dependencia económica son las nuevas condiciones a las que las empresas tendrán que responder. Gestionando esto de manera eficiente, se logrará mitigar los riesgos propios de la temporada de huracanes y los ya ocasionados por la COVID-19”, indicó Herrera.

Por su parte, Diego Monsalve, líder de Ventas de Marsh Saldaña, considera que las organizaciones están a tiempo de valorar sus procesos establecidos para reducir el impacto negativo que pudiera causar la temporada de huracanes bajo este contexto.

“Es necesario evaluar la capacidad de tolerancia de riesgo financiero de la compañía para poder identificar si los límites y deducibles de la póliza se adaptan a dichos hallazgos del ejercicio de Tolerancia de riesgo de la empresa”, recalcó Monsalve.

Por ello, se recomienda la realización de una evaluación de los riesgos tomando en consideración dos metodologías de análisis:

-  Capacidad de tolerancia de riesgo: Contempla un análisis detallado de los indicadores de desempeño financiero para determinar el tipo y monto de deducible que pueda soportar la póliza de seguro vigente.

-  Modelaje catastrófico: Analiza y simula miles de eventos de huracanes a los cuales se pueden aplicar diferentes deducibles, mostrando unaaproximación al impacto económico real en el negocio de una catástrofe natural.

La identificación de estos riesgos permitirá planificar acciones estratégicas de resiliencia para reducir el impacto negativo en la fuerza laboral de las compañías y modelos de reapertura, establecer un plan de retorno a las operaciones y tomar medidas en la reactivación empresarial, indicaron.

Ante este tipo de riesgos, es necesario contar con soluciones que permitan adaptarse a la realidad de cada negocio, de manera personalizada. En el caso de los huracanes, los seguros paramétricos cumplen esta función, según los líders de Marsh, porque complementan las pólizas tradicionales con limitaciones ante este tipo de siniestros. Esta solución utiliza distintos parámetros para identificar el comportamiento del desastre natural, lo que determinará qué tipo de cobertura es recomendable considerando las características del negocio. Por ejemplo, se toma en consideración:

-    Si el ojo del huracán cruza bajo los parámetros acordados.

-   El uso de anemómetros, los cuales son colocados en el espacio a evaluar, con el fin de lograr una lectura de los vientos sostenidos y su comportamiento.

-   La metodología HWind (RMS), que utiliza observaciones medidas por una variedad de plataformas (tierra, mar, aviones “caza huracanes”, satélite), creando una huella de viento reticulada de alta resolución. Las velocidades de viento calculadas de HWind se determinan a una resolución de 1 kilómetro, y normalmente, el valor en el punto de la cuadrícula más cercano a la costa se utilizará para determinar el pago.

En ese contexto,  el desarrollo de la temporada de huracanes durante la crisis sanitaria ha sido un despertar para las empresas en cuanto a la manera en que deben asegurar sus bienes, una realidad evidenciada en el Global Insure Market Impact, que apuntó a que el COVID-19  detonará la primera vez en la historia en la que las pérdidas aseguradas de un evento de impacto global se combinarán con las pérdidas económicas de inversión.

Marsh es una firma global en corretaje de seguros y administrador de riesgos, con más de 35,000 colaboradores que operan en 130 países.