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Con el cierre de los accesos al casco urbano de Ponce, son muchos los comercios que se han afectado, sin embargo, la mayoría está tomando medidas para abaratar gastos y mantener viva la operación.
Con el cierre de los accesos al casco urbano de Ponce, son muchos los comercios que se han afectado, sin embargo, la mayoría está tomando medidas para abaratar gastos y mantener viva la operación. (Ramón “Tonito” Zayas)

El sector comercial, que enfrenta serios retos desde hace varios años, recibe otro golpe -al menos, aquellos localizados en la región sur- debido a los sismos ocurridos en días recientes, que amenazan con desacelerar las ya alicaídas ventas.

El economista Gustavo Vélez, presidente de la firma Inteligencia Económica, señaló que, aunque es prematuro determinar el impacto que tendrán los eventos sísmicos en la economía de la región sur, la realidad es que la zona que comprende los municipios de Peñuelas, Guayanilla, Ponce, Yauco, Guánica y Lajas exhibe unos altos niveles de pobreza desde la década de 1970 que mantiene a la región estancada.

“El impacto de los terremotos en esta región puede tener el efecto de hundir más estos pueblos en una espiral de contracción económica y crear un desbalance regional con posibles consecuencias para el resto de Puerto Rico”, dijo, al señalar que los restaurantes y comercios han tenido una “disminución dramática” en ventas.

Los estimados de Inteligencia Económica apuntan a que la región sur gasta unos $115 millones semanales, y de esos “puede haberse frenado entre un 15% y 20% preliminarmente”. “El modelaje económico y de construcción en Puerto Rico, de ahora en adelante, tiene que ser cómo prepararnos a la nueva normativa de terremotos y huracanes”, advirtió el economista.

Por su parte, Melina Aguilar, propietaria de Isla Caribe un negocio de turismo cultural en el sur, así como de Utopía, una tienda de souvenirs fundada por su mamá hace 30 años en la calle Isabel en Ponce, lamentó cómo las autoridades del gobierno han manejado la emergencia, ante la poca comunicación que han tenido.

Por lo menos el 60% de los comercios del centro urbano en Ponce están abiertos y listos para recibir público, según Aguilar, pero la gente no llega, ya que desde hace una semana el municipio cerró el acceso vehicular a una veintena de calles -dos bloques- alrededor de la Plaza Las Delicias. Señaló que Utopía genera ocho empleos directos y necesita producir, en promedio, $2,000 diarios para mantener la operación, pero en estos días apenas ha vendido entre $100 y $200 al día.

“La ironía es que municipios más inseguros y con más daños están llenos de gente y Ponce que no ha sufrido tantos daños en el centro urbano está vacío porque cerraron los accesos”, expresó.

Mencionó que ayer, el municipio desalojó a más de una treintena de comerciantes y artesanos de la Plaza Juan Ponce de León , con lo que se pierden más de 100 empleos. A eso se suma el cierre de los negocios en La Guancha. “Solo queda el centro histórico de Ponce, donde hay más de un centenar de dueños de negocios. Si se cae el comercio del casco urbano, cae la economía de la ciudad”, opinó.

El centro comercial Plaza del Caribe en Ponce opera con relativa normalidad, aunque está cerrando a las 7:00 p.m., dos horas antes, informó Lorraine Vissepó, directora de Comunicaciones Corporativas de Empresas Fonalledas.

Sobre cómo van las ventas, Vissepó respondió que aún no tienen cifras, pero “hasta ahora el tráfico aparenta estar menor a lo acostumbrado para esta época”. Agregó que el terremoto no causó daños estructurales a la propiedad.

Centro del Sur, también en Ponce y construido en el 1962, tuvo algunos daños menores, pero la mayoría de las tiendas reanudaron operaciones. Jorge Fournier, presidente de Commercial Centers Management, indicó que las tiendas Burlington y Marshalls continúan cerradas por cuestiones de seguridad. En esta última se cayeron plafones y lámparas.

“La gente está asustada y hay poco tráfico. Las tiendas grandes típicamente esperan a que se normalice la cosa, antes de abrir”, añadió Fournier.

De otro lado, Yauco Plaza continúa operando parcialmente, mientras Céntrico (antes Plaza Guayama) lo hace con normalidad. “Ingenieros han realizado estudios estructurales e inspecciones después de cada sismo y han confirmado la solidez de la estructura”, dijo César Vázquez, uno de los socios de Céntrico. Señaló que ayer Céntrico estaba lleno de clientes, muchos de los cuales llegaron desde Ponce y otros municipios.

Asimismo, las tiendas Walmart, Sam’s Club y Amigo del área sur, todas operan con normalidad. “Tenemos mercancía y los consumidores están llegando. Me quito el sombrero ante los empleados, que se presentaron a trabajar, pese a que algunos tuvieron problemas en sus residencias, y fueron la primera línea de defensa para poder servir a la comunidad”, manifestó Iván Báez, portavoz de la megacadena.

Báez señaló que las ventas están estables, y con un ligero aumento debido a la demanda de artículos de primera necesidad. Agregó que han hecho pedidos especiales de catres, casetas de acampar, “sleeping bags” y linternas, ya que por ser artículos de verano no tenían suficiente inventario en esta época.