Nota de archivo: este contenido fue publicado hace más de 90 días.

Google es dueña de Chrome (buscador de internet), Android (teléfonos), YouTube (videos) y Maps (mapas). (AP)
Google es dueña de Chrome (buscador de internet), Android (teléfonos), YouTube (videos) y Maps (mapas). (AP)

Agencias estatales y federales se preparan para someter demandas en contra de Google, el gigante de la tecnología, por alegadamente haber abusado de su dominio de las búsquedas y los anuncios por internet para menoscabar la competencia y propulsar sus ganancias, según un reporte publicado este fin de semana.

En su historia, el Wall Street Journal (WSJ) citó a fuentes anónimas familiarizadas con las investigaciones acerca de la creciente ofensiva del Departamento de Justicia federal y los secretarios de justicia de varios estados.

El Departamento de Justicia podría someter su caso tan temprano como este verano, mientras que el secretario de justicia del estado de Texas, Ken Paxton, lo haría en los meses de otoño, junto a sus pares de otros estados, según el WSJ.

El secretario de Justicia de Estados Unidos, William Barr, previamente había dicho que esperaba decidirse por llevar una demanda antimonopolista en contra de Google para el verano. Texas y otros estados anunciaron que ya estudiaban las acciones de Google desde septiembre pasado.

Google admitió que sostiene discusiones abiertas con el Departamento de Justicia y Paxton, pero no elaboró sobre los pormenores.

“Nuestro enfoque es firmemente en proveer servicios que ayuden a los consumidores, apoyen a miles de negocios, y permitan el acceso a más opciones y competencia”, dijo la empresa en un comunicado.

Esta no es la primera vez que Google termina bajo la lupa antimonopolista en los Estados Unidos.

En el 2013, la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés), cerró una extensa investigación acerca de los alegados abusos de Google sin tomar cartas en el asunto porque concluyó que la empresa con sede en Mountain View, California, no le hacía daño a los consumidores.

Desde entonces, Google se ha vuelto aún más poderosa debajo de la sombrilla de su empresa matriz, Alphabet, que nació hace cinco años.

Cuando la FTC cerró su caso, Google estaba generaba ingresos anuales de $50,000 millones. El año pasado, Alphabet ingresó $162,000 millones – más de tres veces lo que vio Google hace siete años.

La mayoría de ese dinero proviene de un mercado digital de anuncios que Google domina, junto a su rival de las redes sociales, Facebook otro blanco para las agencias reguladoras. Hasta ahora, no se sabe si Facebook sería demandada.

Google es el más grande de los dos gigantes de la publicidad, gracias mayormente al buscador que se ha vuelto sinónimo con “buscar cosas”. La empresa también es dueña del buscador Chrome, el sistema operativo móvil más grande del mundo (Android), el sitio web de videos más popular (YouTube) y el sistema de mapas más utilizado (Maps).

Consistentemente, Google ha alegado que sus servicios enfrentan amplia competencia y que han creado innovaciones que ayudan a la gente a manejar su vida. La mayoría de sus servicios son gratis a cambio de información personal que le permite vender anuncios.

Agencias que regulan prácticas monopolistas en Europa han intentado hacerle frente a Google con multas multimillonarias y ordenándole cambiar sus prácticas.

Pero los que critican a la empresas dicen que esas penalidades no han sido suficientemente severas y creen que medidas más extremas serán necesarias para que Google cambie sus prácticas.

Esas medidas podrían incluir un intento por el gobierno para forzar a Google a que forme negocios separados de sus servicios, un esfuerzo al que el gigante de la tecnología se opondría ferozmente.