Loira Acosta Báez y Ricardo Díaz Soto, son socios y fundadores del Grupo Legal Acosta & Díaz, LLC., la primera firma de servicios legales y notariales en Puerto Rico dedicada principalmente al desarrollo de empresas solidarias. (Suministrada)

Los licenciados Loira Acosta Báez y Ricardo Díaz Soto combinaron sus experiencias profesionales en diferentes campos del derecho para fundar el Grupo Legal Acosta & Díaz, LLC (GLAD), la primera firma de servicios legales y notariales en Puerto Rico dedicada principalmente al desarrollo de empresas solidarias.

Estos son negocios fundamentados en una economía sustentable, como son la venta de productos o servicios, y además, atienden o buscan soluciones a problemas y necesidades sociales o ambientales. Aunque muchas veces se les confunde con organizaciones sin fines de lucro o con empresas con responsabilidad social, se trata de otro modelo de negocio que se ha convertido en un componente fundamental en la economía actual y en la generación de empresarios que está surgiendo en Puerto Rico.

“Las empresas solidarias son aquellas que generan beneficios económicos de sus productos y servicios, lo que las convierte en sustentables, y que además buscan revertir ese beneficio en fines sociales o en sus comunidades como por ejemplo disminuir el nivel de pobreza en un sector u ofrecer oportunidades de empleos a ciertas poblaciones. Estas empresas consideran dentro de sus ‘stakeholders’ (partes interesadas) a la comunidad, el ambiente, sus clientes y sus empleados”, explicó la licenciada Acosta Báez, una de las socias fundadoras de la firma GLAD. “Al igual que cualquier otro tipo de negocio, las empresas sustentables y solidarias requieren de una estructura jurídica para su organización, y además, proteja su misión e impacto”, añadió.

“Los requerimientos legales de estas empresas sociales son similares a los de cualquier empresa tradicional; pero son negocios que ponen en su centro sus objetivos sociales, ambientales o los de sus comunidades, sin dejar de tener metas y rentabilidad económica. Esta combinación de propósitos y objetivos deben ser específicamente dispuestos en sus documentos organizativos y en sus políticas y procedimientos”, destacó Díaz Soto.

Según explicó Díaz Soto, en el año 2015 se aprobó la Ley 233-2015 para enmendar la Ley de Corporaciones de Puerto Rico y así reconocer la operación de empresas sociales. Los nuevos tipos de corporaciones que acogió esta ley fueron las Compañías de Responsabilidad Limitada con Fin Social (comúnmente conocidas como L3C en el mundo corporativo) y las Compañías de Beneficio Social.

Algunas de estas empresas sociales que son clientes de la firma son P.E.C.E.S., Inc., Vitrina Solidaria, Inversión Cultural, Genera, L3C, Medimax, La Chiwina, y comunidades como Las Mareas en Salinas, Cajey en Cayey, Villa Calma 2 en Toa Baja y Guayanés en Yabucoa.

Estudios han validado que las compañías que operan desde estos valores generan más ganancias, son proactivos en la identificación de problemas operacionales, evalúan continuamente sus relaciones con la comunidad, y mantienen índices bajos en lo relacionado a la rotación de empleados y empleadas. “Son empresas con menos probabilidades de demandas, ya que están más conscientes de manejar de una manera proactiva todas sus relaciones de negocios”, enfatizó Díaz Soto.

GLAD ofrece sus servicios a todo tipo de micro, pequeños y medianos comerciantes (que se conocen como MIPYMES) con énfasis en aquellas empresas que responden y atienden realidades sociales, económicas y ambientales. También ofrece servicios a comunidades y organizaciones sin fines de lucro en la creación y desarrollo de empresas colaborativas, entiéndase comunidades que atienden las necesidades socioeconómicas de sus residentes.

GLAD busca certificarse como Empresa B

Por otro lado, la firma de servicios legales GLAD presentó toda su documentación para convertirse en la primera organización en Puerto Rico certificada como Empresa B, certificación de prestigio a nivel mundial concedida por la organización internacional B Lab, que dispone que la empresa con fin de lucro aporta en la solución de problemas sociales y ambientales. GLAD se encuentra ofreciendo apoyo y asistencia a otras empresas puertorriqueñas que así deseen certificarse.

Las empresas B combinan la rentabilidad económica con la solución de problemas ambientales y sociales. Eso ha resultado de gran beneficio para las compañias en atraer talento, inversionistas y capital; estos sectores se enfocan en este tipo de empresa que cuenta con esta certificación.

“Ser Empresa B es el equivalente a un sello de calidad; de que la empresa tiene un triple impacto: rentabilidad económica o financiera, social y ambiental. Es una manera de impactar positivamente a la sociedad, beneficiando a clientes, inversionistas, suplidores y empleados. La base de este modelo de corporación es la solución de problemas” explicó Acosta Báez.

El también llamado Movimiento B nació en Estados Unidos con la empresa de helados Ben & Jerry’s a fines de los años 70. Desde entonces la práctica se fue extendiendo, hasta que en el año 2006 se fundó B Lab, la organización que certifica mundialmente a las empresas B.

Según la publicación Glosse Forum, del 2008 al 2009, un 63 por ciento de las empresas B localizadas en los Estados Unidos demostraron una mayor tasa de supervivencia durante la crisis económica en comparación con las que no certificadas.

Al momento unas 3,790 empresas en 70 países ya cuentan con esta certificación. Entre las empresas se encuentran Eileen Fisher, Patagonia, Leesa, Athleta, Allbirds, Beautycounter, entre otras. Las empresas B también se han propagado por América Latina en países como Brasil, Argentina, Colombia, Chile, Perú, entre otros.

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