El estudio comisionado a Abexus calificó de desigual el mercado de telecomunicaciones, tanto por cobertura como por nivel de ingreso de los consumidores de Puerto Rico. (Shutterstock)

Con la realidad del trabajo y estudio remoto durante la pandemia, el acceso a internet se ha convertido en el servicio más importante para los consumidores, lo cual reta a las proveedoras de telecomunicaciones comunicar mejor sus ventajas y calidad de conexión si quieren mantenerse competitivas.

Estas conclusiones se derivan de un estudio que la firma Wunderman Thompson comisionó a la empresa boricua de análisis de datos Abexus, para profundizar en las tendencias en la industria y las percepciones de los consumidores respecto a los servicios de internet, televisión paga y telefonía.

Según Felipe Cabrera, vicepresidente y director de estrategia de Wunderman Thompson Puerto Rico, el estudio se enmarcó “en el momento ideal” para estudiar cómo los consumidores aplican presión a los proveedores para que les satisfagan sus necesidades y expectativas: “Lo que ha hecho la pandemia es simplemente acelerar exponencialmente los cambios".

“Se impacta cómo trabajamos, cómo trabajamos, como compramos y cómo nos relacionamos y participamos de una sociedad civil”, agregó.

Por ello, al dialogar sobre las implicaciones del estudio que combinó bases de datos oficiales y de mercado, junto con una encuesta digital administrada en abril a más de 300 consumidores de 18 a 74 años, Cabrera estimó que “hay una percepción de valor. El mercado va a ser muy competitivo para diseñar la mayor cantidad de paquetes customizados”.

En cuanto a la respuesta de la industria a la necesidad súbita de mayor capacidad para que en los hogares se realicen múltiples funciones con la misma conexión, que antes del encierro quizás se usaba solamente para entretenimiento y tareas puntuales, Adrián Alós, principal ejecutivo de Abexus, indicó que "las compañías han podido manejar muy bien el tráfico adicional y están trabajando para expandir el ancho de banda”.

Sin embargo, el estudio arrojó que, aunque las compañías se mercadeen como proveedoras de altas velocidades, en Puerto Rico la velocidad promedio de descarga de internet es 8 megas, 1 mega menos que el promedio en Estados Unidos. Aunque este promedio es más rápido que el registrado en muchos destinos de América Latina, es más lento que algunos destinos del Caribe, como Barbados y Trinidad y Tobago, informó Eduardo Burgos, jefe de operaciones de Abexus.

“Esta demanda de velocidades de internet solo va a incrementar en Puerto Rico”, auguró Cabrera.

Por otro lado, el estudio calificó de “altamente desigual” al mercado de telecomunicaciones, debido a que la cobertura de banda ancha es desigual dependiendo de dónde resida el cliente y también porque se detecta una correlación entre nivel de ingresos y la capacidad de pagar por el servicio de internet fijo y también móvil.

A su vez, pronostica que “el internet móvil de banda ancha canibalizará el internet fijo de banda ancha, particularmente en domicilios con limitaciones económicas”. Sin embargo, augura un impulso al servicio fijo en los domicilios con mayor nivel de ingreso y en las familias donde las restricciones por la pandemia requieren mantenerse trabajando desde el hogar por tiempo indefinido.

"Streaming es el nuevo cable”

El estudio concluyó que “el streaming es el nuevo cable”, debido a que la televisión paga, sea por cable o satélite, está perdiendo tracción, mientras que todos los grupos generacionales entre los 18 y los 74 años “están buscando el mismo entretenimiento a través de otros servicios, como el streaming”, indicó Burgos.

En concreto, la televisión con paga ha visto una reducción de 17% de 2010 a 2019. Y, mientras 8 de 10 personas reportaron pagar al menos un servicio de video por internet, 6 de cada 10 indicaron que habían considerado eliminar su servicio de TV paga en los último 6 meses.

“Netflix lidera en todos los renglones generacionales”, resaltó Burgos. Otras plataformas con alta adopción fueron Disney+, Hulu y Amazon Prime.

En cuanto a la telefonía, no es sorpresa que las líneas fijas han ido mermando. En concreto, quedaban 687,000 líneas fijas en 2019, frente a las 891,000 de 2010, según los datos del Negociado de Telecomunicaciones.

A la par, la telefonía móvil vio un alza de 2.7 millones de cuentas en 2010 a 3.3 millones en 2019, impulsada en gran medida por el mercado sin contrato.

“Es un factor que diferencia al mercado de Puerto Rico versus el de Estados Unidos, que para 2019 solo 17.5% de los planes móviles eran prepagados, comparado con el 30% en Puerto Rico para ese periodo”, comentó Alós sobre la tendencia que continúa en aumento.

En el estudio este fue el cálculo de la participación de mercado de las proveedoras de telefonía móvil, sin tomar aún en cuenta la implementación de la fusión de T-Mobile y Sprint, además de la venta de la operación de Boost al futuro competidor Dish Network: 49.7% AT&T, 26.3% Claro, 25.0% T-Mobile, 7.0% Sprint y 2% otros.