Un recorrido en vídeo por las calles de la histórica ciudad tras la protesta contra el gobierno de Wanda Vázquez.

Comerciantes del Viejo San Juan reclamaron a las autoridades estatales y municipales, así como a manifestantes, que protejan los negocios para evitar que sufran daños durante las protestas contra el gobierno.

"Nos sentimos desamparados. A nosotros no nos está cuidando nadie, ni los gobiernos ni los manifestantes. Todo esto está causando pérdidas que provoca la pérdida de empleos y el cierre de comercios", expresó Juan Fernández, vicepresidente de la Asociación de Comerciantes del Viejo San Juan.

El comerciante indicó que la entidad respalda "el derecho a la protesta y manifestaciones dentro de la ley", pero rechaza "el vandalismo de daños a la propiedad como expresión".

"Ayer hicimos un ruego, pedimos a los manifestantes que al hacer la manifestación, que tienen todo el derecho a hacerla, para que respetasen la propiedad pública y privada, pero no pasó", agregó.

Asimismo, dijo que rechaza el uso de los gases lacrimógenos por parte de la Policía y entiende que solamente deben intervenir con la persona que cause algún daño, mientras deja que los demás continúen con su manifestación.

Su planteamiento coincide con el señalamiento que hiciera la Unión de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) el verano pasado, cuando solicitaba que solamente se interviniera con las personas que causaran algún daño o agresión y no con todos los manifestantes.

Según Fernández, las autoridades no han tomado las medidas para proteger la propiedad, en particular los comercios.

"Rechazamos la falta de vigilancia y protección a la propiedad y las manos afuera del gobierno municipal, estatal y federal en la protección y vigilancia de la propiedad pública y privada en Viejo San Juan", manifestó.

Abundó que "si una persona rompe, daña o quema una propiedad ajena, debe ser esposado, arrestado y llevado delante de un juez con todo el respeto a sus derechos civiles, pero sin contemplaciones si comete delito".

"Rechazamos las barricadas. La policía debe estar con la gente y entre la gente. El que tenga miedo que entregue la placa", afirmó. "Los mandos policiales y políticos no están cumpliendo con su responsabilidad ministerial y nos están dejando abandonados a nuestra suerte a todos los residentes y comerciantes en el Viejo En Juan".

Una concurrida manifestación llegó del Capitolio a La Fortaleza en la tarde de ayer, con la participación de reconocidas figuras de Puerto Rico con renombre internacional, para exigir la renuncia de Wanda Vázquez y otros funcionarios, molestos en gran medida por manejos de la emergencia causada por los sismos en el sur y suroeste de Puerto Rico.

Tras varias horas de protestas frente a la Fortaleza, después de las 11:00 de la noche, inició una confrontación entre la Policía y los manifestantes, que culminó con el lanzamiento de gases lacrimógenos.

La oficialidad alegó que los manifestantes lanzaron objetos y que uno de los oficiales resultó con una cortadura en una mano, mientras que los participantes de la protesta plantearon que se emitieron advertencias para culminar la actividad pese a que no se estaban incurriendo en actos ilegales.

Al terminar la manifestación, varios edificios del área quedaron con grafitis y al menos cuatro negocios presentaban daños en sus vitrinas por cristales rotos.

Cuando amanecía hoy, varios comerciantes conversaban con agentes de la Policía Municipal de San Juan, levantando querellas necesarias para enviar a sus compañías aseguradoras.

Algunos comerciantes indicaron que no todos tienen los recursos para enfrentar daños mientras que la situación les provoca reducción en los ingresos.

"Nunca había visto yo este desastre y considero que en vez de hacer esto, deben unirse para ayudar al gobierno para resolver los problemas", dijo el comerciante Kamel Missaghian, quien lleva 43 años en Puerto Rico.

"Esto nos afecta a nosotros y a nuestros empleados, y a Puerto Rico internacionalmente porque cuando vean que pasa esto, la gente no va a venir", añadió.

Por su parte, una comerciante, quien no quiso ser identificada, señaló que "ya es bien difícil sobrevivir como comerciante con el gobierno que no nos ayuda y no todos tenemos para pagar los seguros, y ahora tenemos que pagar esto".

Una mujer residente del Viejo San Juan, quien tampoco quiso que se publicara su nombre, indicó ser residente de cuarta generación en la antigua ciudad y dijo que anoche sintió temor.

"Me tuve que esconder. Los gases entraban. Yo viví las protestas de los (años de la década del) 70 y se luchó mucho, pero no pasaba esto. Se han olvidado de los residentes", manifestó.

Otra comerciante exigió que se destaquen oficiales de la Policía en el área de los comercios para evitar los daños.

"Para cualquier cosa que hacemos en los negocios, así sea un letrero pequeño y hasta el color para pintar, tenemos que pedir permisos. Tenemos muchísimas regulaciones y permisos para cumplir, y a cada rato nos están inspeccionando y dando multas", dijo la comerciante.

"Pero no vemos el mismo rigor para protegernos y darnos la mano en la protección de las propiedades con las que contribuimos a la economía del país", afirmó.

Hasta el mediodía de hoy se habían sometido cuatro querellas por vandalismo y daños causados a propiedades en el Viejo San Juan.

El comisionado de la Policía Municipal de San Juan, José Caldero, defendió la gestión de sus agentes al indicar que sí estuvieron presentes en diferentes puntos cercanos a la manifestación

Aseguró que en ese periodo de tiempo no surgieron daños a propiedades, sino que todo surgió luego de que se lanzaran gases lacrimógenos.

"En ese momento tengo que recoger a los agentes porque la ley... (que crea las policías municipales) impide que trabajen con manifestaciones. Eso le toca a la Policía estatal. Como la ley no nos da potestad, pues no tienen máscaras para protegerse", dijo Caldero, quien recordó que en verano llegaron a arrestar a una persona que escaló un negocio después de que una de las manifestaciones fuera dispersada.

Mientras, el coronel José Juan García, comandante de área de San Juan, indicó que no podían destacar policías frente a los negocios porque podrían surgir más confrontaciones.

Señaló que tomar esas medidas podría interpretarse, además, como un intento de la Uniformada de infiltrar agentes entre los manifestantes.

También indicó que la Reforma de la Policía les impide cerrar rutas de desalojo, lo que se podría interpretar que se acorralen manifestantes.

"Nosotros estamos formados detrás de las vallas y se alega que los provocamos. Entonces, si introducimos personal en esas áreas, entonces validaríamos la expresión de ellos (de los manifestantes sobre supuestos agentes infiltrados) o podrían ocurrir agresiones mayores en caso de que ocurra la manifestación", dijo García, quien fue el comandante de incidente.

"No podemos infiltrar a agentes de la Policía. Eso es un señalamiento que se nos ha hecho y no lo hemos hecho", aseguró García. "Yo estuve a cargo. No hay ningún agente infiltrado para provocar situaciones. Si alguien tiene prueba de eso, que nos la traiga. En la Policía de Puerto Rico hay un proceso y así lo vamos a canalizar".


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