Carmen Ríos y Carlos Rivera llevaron Vivify al Fancy Food Show de N.Y. (semisquare-x3)
Carmen Ríos y Carlos Rivera llevaron Vivify al Fancy Food Show de N.Y. (Ramón Tonito Zayas)

¿Cuántas empresas locales están creando productos innovadores en estos tiempos de retos económicos? Tal vez no muchas, pero una de ellas está en Moca, se llama Dulzura Borincana, y acaba de presentar su nueva línea Vivify en el Fancy Food Show en la ciudad de Nueva York.

A su regreso de la feria de alimentos, la más grande que celebra esa industria en Estados Unidos -en la que participan más de 2,600 exhibidores de decenas de países-, El Nuevo Día entrevistó a los propietarios de la empresa, Carlos Rivera y Carmen Ríos, para conocer detalles de la nueva marca y qué acogida le dieron los compradores a los productos.

El matrimonio Rivera-Ríos había participado tres veces anteriormente en el Fancy Food Show, como parte del pabellón de Puerto Rico, organizado por la Compañía de Comercio y Exportación (CCE); pero este año la CCE no participó, por lo que la pareja decidió montar su propio “booth”. “No queríamos desperdiciar la oportunidad. La exposición que provee esa feria es increíble y el que Dulzura Borincana estuviera presentando sola nos dio una proyección muy superior a otros años”, sostuvo Ríos.

En esta ocasión, aprovecharon el evento para que la marca Vivify hiciera su debut ante miles de compradores, así como para presentar los nuevos productos de su línea Dulzura Borincana.

La palabra Vivify significa “dar vida”, “renacer”, explicó Ríos, y surge de la experiencia vivida por su esposo, quien es paciente de cáncer.

“Yo estaba en búsqueda de ‘snacks’ nutritivos, que fueran libres de transgénicos y colorantes, con ingredientes simples, pero sin sacrificar el sabor”, contó Rivera sobre la idea que lo llevó a desarrollar la nueva marca.

La misma es elaborada con quinoa, semillas de ajonjolí, de calabaza, de lino, pistachos, chía, almendras, coco tostado y miel, en distintas combinaciones de sabor.

Enfatizó el empresario que, a diferencia de otros productos en el mercado, los Vivify no son barritas de energía gomosas, sino que son “unos palitos o ‘sticks’ crujientes, tostados y nutritivos”.

La nueva marca Vivify se diseñó, desde el inicio, pensando en que fuera un producto exportable a EE.UU. Por ello, el texto del empaque es en inglés. La inversión en el proyecto sobrepasó los $75,000, dijo Ríos.

Esta indicó que el concepto del empaque es también innovador y se elaboró en una imprenta en Lajas. “Las cajas son curvilíneas, lo que lleva el mensaje de que se está en forma, pero también ayuda a darle firmeza al producto y a que no se rompa”, explicó la empresaria, quien señaló con orgullo que Vivify “se robó el show en Nueva York” y hasta un distribuidor canadiense de productos saludables les pidió que si podían diseñar el empaque en francés para ese mercado.

Innovar abre puertas

“Si los empresarios en Puerto Rico se atrevieran a innovar más, se les abrirían más puertas para la internacionalización”, manifestó Ríos. Señaló que en tres días en laferia neoyorquina hicieron un centenar de contactos directos, sin contar las miles de personas que pasaron por el “booth”. Su meta es cerrar contratos con, al menos, cuatro cadenas en Estados Unidos en los próximos 90 días.

Vivify estará en el mercado a partir de agosto en tiendas especializadas en productos saludables. Con dicha línea, más los nuevos productos que también han añadido bajo la marca Dulzura Borincana, la compañía espera aumentar las exportaciones un 20% este año. “La empresa puertorriqueña tiene que insertarse en el mercado global. Es la única forma de evolucionar y echar hacia adelante”, expresó la empresaria.

Entre los nuevos productos de la marca Dulzura Borincana develados en el Fancy Food Show, figuran: barritas de linaza, de coco-guayaba, coco y jengibre, y de coco con chía, así como ajonjolí con almendras, ajonjolí con stevia, y un empaque surtido.

El enfoque es en los productos saludables, dijo el matrimonio, y por ello presentaron también hojuelas de coco, semillas de linaza y semillas de ajonjolí. Los tres son productos libres de transgénicos y vienen en bolsas resellables.

Fundada hace 19 años, la empresa emplea a 35 personas y elabora 40 productos distintos, los que vende en la isla a supermercados, farmacias, tiendas por departamentos, tiendas en el aeropuerto y tiendas de conveniencia. Además, tiene como clientes a las cadenas TJ Maxx y Marshalls en todos los EE.UU. (incluyendo Hawái) y cuenta con distribuidores en Florida, Maryland, New Jersey y Connecticut.


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