Empresarios de la industria de alimentos denunciaron que llevan seis meses o más en espera de que Salud les apruebe las etiquetas para nuevos productos. (GFR Media)

En momentos en que se hace un llamado para que más ciudadanos se lancen a emprender, el gobierno arrastra los pies con los permisos, lo que retrasa el crecimiento de muchos pequeños negocios, les hace perder decenas de clientes y evita que generen nuevos empleos y miles de dólares en ingresos.

El Nuevo Día entrevistó, por separado, a un grupo de empresarios que tienen negocios relacionados a la industria de alimentos, quienes denunciaron que llevan seis meses o más en espera de que el Departamento de Salud les apruebe las etiquetas para nuevos productos que lanzarán al mercado o para que algún inspector visite las instalaciones donde elaborarán los mismos. Sin esas aprobaciones, no pueden comenzar la producción ni cerrar contratos con distribuidores o iniciar una campaña publicitaria.

Es una crisis lo que ha creado el Departamento de Salud. Ahora mismo tienen una sola persona para evaluar y aprobar todas las etiquetas para productos hechos en Puerto Rico. Si no te aprueban la etiqueta se supone que no se pueda introducir el producto al mercado”, denunció uno de los empresarios afectados, quien habló bajo condición de anonimato, pues teme que el gobierno tome represalias en su contra y no le apruebe las etiquetas.

Narró que Salud fue a inspeccionar su fábrica a principios de abril pasado. En ese momento, el inspector se llevó cuatro etiquetas de productos que negoció para vender en una de las principales cadenas de supermercado, a la que ya le suple otros productos. “Hasta la fecha de hoy no han sido revisadas”, dijo frustrado con la situación.

“Sin esa aprobación de las etiquetas, Sanidad no me da licencia a pesar de que mi fábrica cumple con todos los demás requisitos. Además, no puedo lanzar otra línea de productos que han sido aprobados y que aumentaría la producción, los ingresos y los empleos en mi empresa”, manifestó.

Otro empresario que lleva 30 años en la industria de alimentos confirmó la lentitud en el proceso de inspección de instalaciones y aprobación de etiquetas. “El problema es la falta de personal en Salud Ambiental; es una debacle. Le han quitado personal para consolidarlos bajo el empleador único y también han cerrado oficinas en varios pueblos para consolidarlas con otras”.

Indicó que el año pasado sometió un permiso en línea para la aprobación de unas etiquetas y aún no ha obtenido respuesta. Las etiquetas son para un nuevo producto, para el cual construyó una instalación, y todavía esa sección del negocio no ha podido empezar a producir. “Es mucho trabajo para tan poco personal (en Salud)”, opinó la fuente.

El Nuevo Día se comunicó con el Departamento de Salud en más de una ocasión para obtener reacción del secretario, pero al cierre de esta edición no había respondido.

Otros empresarios señalaron que han confrontado problemas en algunas oficinas regionales porque extravían los papeles con las etiquetas que someten para aprobación, y han tenido que radicarlas más de una vez. “Mis etiquetas últimamente las llevo directo a San Juan porque en Caguas se han perdido”, dijo uno de los afectados.

“La raíz del problema es que no hay inspectores en Salud Ambiental. Hay que esperar como 14 semanas para que vaya un inspector a tu planta y en total, pasan seis meses, si tienes suerte, desde que sometes la etiqueta hasta que puedes empezar la producción”, dijo otra fuente, quien está a la espera de que Salud Ambiental le apruebe las etiquetas para cinco productos distintos.

“Es bien triste, siempre se han tardado un montón de tiempo. A mí me tomó un año obtener la aprobación”, sostuvo una entrevistada. Recordó que en el pasado hubo un proceso expedito de aprobación, a cambio de que el empresario pagara más dinero en la solicitud, pero la administración de Alejandro García Padilla lo eliminó por considerar que era ilegal.


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