FCA solicitó un préstamo asegurado por el gobierno de $6,800 millones para retomar sus operaciones en Italia. (AP)

Luego de que el gigante automotriz Fiat Chrysler Automotive (FCA) hubiera confirmado que solicitó un préstamo de $8,600 millones asegurado por el estado italiano para ayudar al sector automovilístico a reiniciar sus operaciones después del cierre por el coronavirus, se ha desatado un debate en Italia sobre si tales cantidades se le deben hacer disponible a compañías con sede en el extranjero.

Tan reciente como el sábado, FCA dijo en un comunicado que estaba buscando $6,800 millones – el equivalente a un cuarto de sus ingresos anuales en Italia – en financiamiento a través del banco italiano Intesa SanPaolo.

El dinero sería “dedicado exclusivamente a financiar las actividades de FCA en Italia y destinado a proveer mayor ayuda a unas 10,000 pequeñas y mediana empresas en la cadena de distribución automotriz”, leía el comunicado de FCA, que aseguró que su sector le genera a Italia el 6.2% de su producto interno bruto y que representa el 7% de todos los empleos de manufactura.

Algunos políticos en la coalición gobernante cuestionaron el préstamo al manufacturero de vehículos, que en el 2014 movió su sede legal a los Países Bajos y su sede fiscal a Gran Bretaña, luego de completar su fusión entre Fiat (Italia) y Chrysler (Estados Unidos).

Pero el primer ministro Giuseppe Conte les dijo a reporteros, el pasado sábado, que la preguntas más importante es por qué grandes empresas encuentran más atractivo mover sus sedes legales y fiscales al extranjero.

Conte añadió que el asunto pronto sería atendido en un decreto que apunta a simplificar la burocracia.

No necesitamos exponer el problema de quién y por qué se va a Gran Bretaña, los Países Bajos u otros países. Simplemente necesitamos hacer nuestro país más atractivo. Necesitamos preguntarnos por qué se van al extranjero”, dijo el primer ministro, quien subrayó que FCA emplea a muchos en Italia.

El cierre temporero de sus fábricas y autogalerías en Italia por el coronavirus tuvo un “impacto dramático al corto y mediano plazo en todo el ecosistema automotriz”, dijo FCA en un comunicado.

La empresa comenzó su reapertura italiana a finales de abril. El manufacturero de autos emplea a 55,000 personas en 15 fábricas y 26 instalaciones de investigación y desarrollo de nuevas tecnologías, haciéndolo el grupo industrial más grande en Italia.

También es el comprador más grande de piezas de auto en el país, costeando más de $21,600 millones en compras directas a 5,500 suplidores.

En medio de la pandemia, FCA también se prepara para fusionarse con el manufacturero francés PSA Peugeot.

Ambos han descartado pagar dividendos a sus accionistas, como parte de la fusión, por la crisis del COVID-19, pero aseguran que la fusión sigue pautada para finales de marzo 2021.

De concretarse esta fusión, la nueva empresa sería el manufacturero más grande de automóviles en el mundo.


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