Dolmarie Méndez. (GFR Media)

Dolmarie Méndez, principal ejecutiva y cofundadora de la empresa tecnológica Abartys Health, lleva dos años ofreciéndole al gobierno de Puerto Rico que pruebe sin costo la plataforma que “puede solucionar los problemas del sistema público de salud” y que aseguradoras en el mercado privado han estado adoptando con éxito para optimizar sus operaciones.

Como la describe Méndez, la tecnología de Abartys centraliza expedientes de pacientes, aseguradoras y proveedores de servicios de salud en una plataforma inteligente y fácil de usar que valida los datos, evita duplicidad, los mantiene actualizados y cumple con todas las regulaciones. Sin embargo, mientras la startup que creó con Lauren Cascio expande operaciones, es reconocida por instituciones como la Universidad de Stanford, capta más inversión y clientela internacional, las reuniones con el gobierno y La Fortaleza han quedado en nada, aunque públicamente se reporten más y más problemas con el manejo del plan de salud para la población médico-indigente, rebautizado en este cuatrienio como Vital.

Desde 2017 su empresa ha ofrecido al gobierno hacer un plan piloto gratuito para optimizar los expedientes y la facturación, para dar visibilidad en tiempo real a todos los componentes en su sistema de salud. Me indicó que esto no se concretó.

- Eso es correcto, se lo presentamos al entonces gobernador (Ricardo Rosselló), a Angie Ávila (directora de la Administración de Seguros de Salud, Ases) y a sus respectivos equipos por agencia, incluyendo a los CIO (jefes de tecnología). El gobernador reconoció, e igualmente la señora Ávila, que si se implementaba podían resolver los problemas que hay con el manejo de proveedores, colectar datos de pacientes y ofrecer a CMS (la entidad que administra los programas federales Medicare, Medicaid y Medicare Advantage) la información necesaria para aumentar los fondos federales en esas áreas, pero a pesar de todas las reuniones, siempre hubo algo que no nos dejó progresar.

¿Cuál fue la barrera? ¿Qué razones dieron para no abrirse a probar la tecnología?

- Nunca supimos qué o por qué. Aquí no es cuestión de vender. Nunca tuvo y todavía no tiene sentido alguno que nuestra tecnología no esté implementada en Ases. Es obvio el impacto positivo (que tendría) y tampoco tenemos un competidor. Es como si no quisieran resolver el problema. El detalle es que verbalmente el gobernador Rosselló sí lo aprobó, pero nunca hubo ejecutoria. La parte irónica es que las veces que tuve oportunidad de intercambiar palabras con Rosselló, me preguntaba ‘¿cómo va todo?’, como si creyera que estábamos implementando, pero eso no pasó. Simplemente, dejé de prestarle importancia.

El pasado 10 de julio, Puerto Rico se despertó con la noticia de que Ávila había sido arrestada por cargos federales de corrupción, junto con otros contratistas y la exsecretaria de Educación, Julia Keleher. Desde entonces, voces del sector privado han levantado bandera sobre la necesidad de implementar reformas concretas para frenar la corrupción. Como profesional experta en cumplimiento, ¿qué hace falta para remover la turbidez en las contrataciones para el sistema de salud del gobierno?

- Diría que el reto más grande que enfrentamos es contar con representantes del interés público que entiendan el lenguaje y cómo funcionan los sistemas de salud. Es increíble la falta de educación en estas áreas. Este es el problema principal. Entiendo que en la etapa en que se encuentra, hay que cambiar la zapata de nuestro sistema de salud, hay que dejar de poner parchos. Esto fue algo que le expresé directamente a Ávila y hasta al gobernador Rosselló. Hay que emular otros sistemas de salud exitosos fuera de territorios estadounidenses y aprender de ellos. Creo que en Puerto Rico hay suficiente talento para lograrlo y colaborar, en vez de seguir enriqueciendo grandes empresas que ni siquiera pueden ejecutar, porque no pueden adaptarse a la realidad en Puerto Rico.

Abartys Health es parte de la séptima edición del programa de educación para escalar negocios de la Iniciativa de Emprendimiento Latino de la Universidad de Stanford. ¿Cómo este programa adelantó los objetivos de negocio o cambió las prioridades?

- El impacto ha sido significativo, porque estamos hablando de que la cultura que se decida establecer en la empresa puede determinar el éxito en nuestro proceso de expansión. Esperamos poder expandir fuera de Puerto Rico con excelencia, con una cultura definida. Nuestra tecnología puede cambiar cómo se administran y se visualizan los servicios de salud, así que ese es nuestro enfoque. Necesitamos ser facilitadores para nuestros pacientes, proveedores y nuestros clientes; brindarles todas las herramienta para que nuestra propuesta de valor se ejecute, porque no es simplemente que adquieran nuestra solución. Es ejecutarla de forma correcta y al máximo.

¿Qué cambios ha visto en el ecosistema de emprendimiento en Puerto Rico en los pasados dos años? ¿Nota avances particulares o ve más individuos, compañías e inversionistas conscientes de que hay opciones innovadoras cocinándose aquí?

—Sí, definitivamente. Creo que Sebastián Vidal de Parallel18, Lucy Crespo del Fideicomiso de Ciencia, Denisse Rodríguez de Colmena 66, Erika Medina de Endeavor, Laura Cantero de Grupo Guayacán, entre muchos otros, están haciendo un trabajo de excelencia y brindando a Puerto Rico la exposición internacional que necesitamos. Estoy segura de que ahora también con Stanford y sus ojos puestos en Puerto Rico, ya que tanto Abartys como Brands Of fuimos exitosos, se van a abrir muchas nuevas puertas. En términos de inversionistas, nos presentan a nuevos contactos constantemente, así que no podemos olvidarnos de que tenemos que devolver toda la ayuda, accesos y exposición que hemos tenido gracias al ecosistema. Ese “give back” es extremadamente importante para que el ecosistema siga creciendo y llevar a Puerto Rico en alto. Definitivamente es suficiente con compartir la experiencia y los errores que cometiste para que otros aprendan de ello.


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