(GFR Media)

En medio de la turbulencia política que enfrenta el país y que amenaza con empañar la reputación de la isla en la palestra mundial, el sector turístico local se las arregla para mantener intacto el prestigio de Puerto Rico como destino idóneo para vacacionar.

Ese esfuerzo no solo incluye el mantener los más altos estándares de servicio y hospitalidad que caracterizan al sector, sino que se centra en llevar el mensaje de que la isla continúa de pie y lista para hacer negocios.

Peter Hopgood, vicepresidente de Ventas y Mercadeo de International Hospitality Enterprises (IHE), habla Al Grano sobre el efecto de la coyuntura política actual en el turismo y cómo IHE —empresa operadora de Casino del Mar, Casino del Sol, Condado Palm Inn & Suites, Condado Vanderbilt, Doubletree by Hilton San Juan, Hotel El Convento, La Concha A Reinassance Resort, y del Courtyard by Marriott Isla Verde— mantiene a buen ritmo los servicios que ofrecen.

¿Cómo esta crisis de gobernanza pudiera afectar el atractivo turístico que tiene Puerto Rico a corto y a largo plazo?

El impacto negativo debe de ser mínimo si llegamos a una resolución pronta que detenga las constantes protestas. De lo contrario, sin duda mermarán las futuras reservaciones y aumentarán las cancelaciones. A largo plazo puede afectar grupos que estén considerando a la isla al momento.

¿Cómo ha sido el ritmo de recuperación en el sector hotelero a casi dos años del huracán María?

Aunque no hemos recuperado el nivel en cual nos encontrábamos antes de María, ciertamente el paso de recuperación ha ido avanzando de forma positiva. Cuando comparamos el tiempo de recuperación de otros destinos, luego de un evento catastrófico como lo fue María, Puerto Rico ha recuperado en tiempo récord. El mercado de ocio sigue experimentando crecimiento mientras que los segmentos de grupos y corporativos se han mantenido sólidos.

¿Cuáles han sido los cambios más notables que han podido identificar en la industria turística a nivel local?

Todos los sectores han reconocido la importancia de la industria turística y el amplio impacto económico que tiene. Siempre se había hablado de turismo como bujía económica, pero se ha sentido más recientemente un apoyo masivo de la población en general. Más puertorriqueños están insertándose en nuestra industria a través de nuevos modelos de negocio que dependen del turismo, y por ende dándole mayor importancia al servicio que esta requiere.

¿En qué medida ha afectado la proliferación de los Airbnb a la industria hotelera tradicional?

Es un “game changer” que está impactando la ocupación y la tarifa promedio hotelera. El impacto se siente mas en hospederías pequeñas y en áreas como el Viejo San Juan, Cabo Rojo, Rincón.

¿Cómo evalúa la gestión del gobierno en la regulación de los Airbnb?

Airbnb y las plataformas similares llegaron para quedarse y seguirán creciendo en Puerto Rico y el resto del mundo, pero eso no quiere decir que puedan operar por la libre. Lo primordial es que todos tienen que pagar impuestos por habitación, ahora mismo la captación es muy baja. En adición, es tiempo de que el gobierno establezca algunos controles, entre ellos, el que se registren con Turismo para poder operar. También hay que ponerle controles más estrictos a unidades grandes operadas por corporaciones que prácticamente operan como hoteles sin cumplir con ninguno de los requisitos que nos exigen a nosotros.


💬Ver 0 comentarios