Desde la izq.: Ignacio Álvarez, presidente de Banco Popular; Giuseppe Cicatelli, principal de Bacalia; Federico Stubbe, presidente de Prisa Group; y Wendy Perry, directora ejecutiva de Merk. (Vanessa Serra Díaz)

Ejecutivos, empresarios y funcionarios resaltaron ayer la importancia de que haya confianza en Puerto Rico para atraer la inversión del capital privado necesario para impulsar la economía de la isla.

“En este momento, el mayor problema de Puerto Rico es la falta de confianza de los mismos puertorriqueños”, sentenció ayer Giuseppe Cicatelli, principal de Bacalia, grupo empresarial de inversiones con operaciones en Panamá y Puerto Rico. “Ahora casi todos los grupos locales entienden que lo correcto es invertir, pero no lo hacen por falta de confianza”.

Sus expresiones y las de otros empresarios se dieron en medio de una cadena de denuncias de presuntos actos de corrupción gubernamental, que surgen como secuela de las denuncias hechas por el destituido secretario de Hacienda, Raúl Maldonado Gautier, sobre la existencia de una “mafia institucional” en esa dependencia.

Según el fundador de Bacalia, dado que la confianza es una percepción subjetiva, no siempre guarda relación con la realidad. A modo de ejemplo, sostuvo que mientras potenciales inversionistas están reacios a invertir, “la realidad es que en los últimos dos años Puerto Rico se ha levantado con sus propios pies, sin todos los fondos federales que se están esperando que lleguen”.

Así se expresó Cicatelli durante el Bacalia Economic Forum 2019, que tuvo lugar ayer en Santurce y al que asistió un puñado de inversionistas, empresarios y ejecutivos. El principal de Bacalia fue parte de un panel conformado por Ignacio Álvarez, presidente de Banco Popular; Federico Stubbe, presidente de Prisa Group; y Wendy Perry, directora ejecutiva de Merk en Puerto Rico.

Álvarez coincidió con Cicatelli en la existencia de esa disociación entre percepción y realidad. “La percepción de la gente a veces es que la banca no quiere prestar, pero eso es absurdo porque si tienes una compañía pública y cada trimestre tienes que enfrentarte a los inversionistas, ellos están pidiendo retorno de inversión y, para nosotros, nada da mejor retorno que un dólar en préstamos en Puerto Rico”, dijo, al insistir en que es más difícil generar retorno en Estados Unidos, ya que es un mercado con más competidores.

Abundó que luego de una década de crisis económica en la isla, la población desconfía de que las señales de recuperación en ciertas industrias sean duraderas. “La gente ve cosas buenas ocurriendo y no lo pueden creer; en seguida piensan que algo malo va a pasar después”, apuntó Álvarez.

Entre las señales positivas, Stubbe resaltó el papel del turismo como un motor de desarrollo económico a corto plazo que ya da muestras de recuperación, al punto de que la empresa que dirige tiene encaminada la construcción de un complejo de entretenimiento (con una hospedería de 175 cuartos) aledaño al Centro de Convenciones de Puerto Rico, en Miramar.

Mientras, Perry hizo hincapié en que la industria de biociencias, que incluye a farmacéuticas y manufactura de dispositivos médicos, genera 18,000 empleos directos y 60,000 indirectos, así como $400 millones en inversiones capitales.

Entre las áreas en que Puerto Rico puede mejorar para generar mayor confianza en los inversionistas, Stubbe mencionó agilizar los procesos de solicitud y aprobación de permisos; al tiempo que Álvarez resaltó la necesidad de contar con un sistema contributivo más equitativo.

Perry sostuvo que no solo se debe incentivar la inversión y la creación de nuevos negocios, sino asegurarse de que haya en la isla personal cualificado para ocupar los puestos de trabajo que se crearán. “A la empresa privada y al gobierno nos compete mirar, a mediano y largo plazo, cómo nos vamos a asegurar que tenemos suficiente talento para todas las industrias”, planteó.

El evento contó, además, con la asistencia de Christian Sobrino, representante del gobernador ante la Junta de Supervisión Fiscal y ahora director interino de la Oficina de Gerencia y Presupuesto (OGP). El funcionario sostuvo que el gobierno ha actuado para proteger la reputación de la isla en el exterior ante los escándalos de los pasados días, que incluyen denuncias de presuntos actos de corrupción, pesquisas del Negociado Federal de Investigaciones (FBI, en inglés) y la destitución de Maldonado de todos sus puestos en el gobierno (principal oficial financiero, secretario de Hacienda y director de OGP).

“Se llamó a Casa Blanca, al Tesoro, a HUD (Departamento de Vivienda federal) y se llamó a todas las diferentes partes afuera de Puerto Rico que de una manera u otra mantienen en su agenda a Puerto Rico y se les explicó lo que está pasando. Nos pusimos a disposición de diferentes líderes congresionales para explicar lo que está pasando, ser transparentes y decir las cosas como son”, mencionó Sobrino.

El foro también contó con conferencias de Natalie Jaresko, directora ejecutiva de la Junta de Supervisión Fiscal; y Rosario Marín, extesorera de Estados Unidos.


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