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Joseph Costa, presidente de la empresa Eco.Ki, creó un insecticida que no contamina el ambiente, que se vende en tiendas naturales del área metropolitana. Sin embargo, está convencido de que su producto tiene el potencial de llegar a otros mercados afuera del país.

Por eso, ayer asistió al VII Foro de Inventores y Emprendedores que organizó la Universidad del Este (UNE) en Carolina, para asesorarse sobre cómo llevar su proceso de producción artesanal a un nivel industrial.

Costa no tiene una patente aún para el producto, pero ya lo comercializa. Contó que una cadena de supermercados en Orlando, Florida, y otro grupo en Boston se han interesado en tener el insecticida Eco Guard en sus tiendas. Ayer aprovechó el foro para hacer contactos con posibles clientes y diseñadores de empaques, al tiempo que se asesoró sobre el proceso de patentes.

Contrario a Costa, la mayoría de los inventores se enfocan en obtener la patentes, pero no logran comercializar sus inventos. De hecho, varios de ellos estuvieron en el foro.

Aníbal Rodríguez está en ese grupo. Hace 12 años inventó una máquina de levantar pesas que previene que el usuario se lacere mientras se ejercita. Por medio de un pedal, la máquina levanta la pesa sin necesidad de que otra persona lo ayude.

“Mi sueño es comercializar la máquina, pero aún no he encontrado a la persona o a la compañía que pueda ayudarme”, dijo Rodríguez, quien ha ganado varios premios con su invento.

De hecho, el año pasado, Rodríguez fue uno de los ganadores del Segundo Certamen de Patentes de la UNE. Su interés en ver su invento en el mercado es tal que no descarta vender la patente a una empresa que pueda comercializar dichas máquinas.

Retos de los inventores

Gerson Restrepo, profesor y creador del foro, opinó que parte del problema que enfrentan los inventores del patio es la falta de conexiones, de dinero y de un equipo empresarial que transforme sus ideas en productos mercadeables.

“La gente no conoce dónde están las agencias de apoyo; hay falta de información”, afirmó Restrepo.

Por ejemplo, una dificultad que tienen los inventores es conseguir quién construya el prototipo. Pocos conocen que el Centro Internacional de Diseño de la Universidad del Turabo posee un laboratorio en el que se fabrican prototipos tridimensionales en casi cualquier material posible.

Andrés Lorán, director auxiliar de dicho centro, señaló que se ofrece el servicio no solo a los estudiantes de diseño, sino a la comunidad en general.

Explicó que firman un contrato de confidencialidad con los inventores, de manera que se sientan más tranquilos al hablar sobre su invento. “La idea es facilitarle el proceso de fabricación (del prototipo) y hacerlo lo más sencillo posible”, dijo Lorán, quien agregó que los precios son módicos, si se comparan con lo que cobran empresas privadas que ofrecen un servicio similar.

El acceso a capital es otro de los dolores de cabeza de los inventores, pues no abundan en la Isla las entidades dispuestas a invertir o prestar dinero para crear inventos.

Financiamiento social

El empresario Guifre Tort aprovechó el foro para promocionar la nueva plataforma de financiamiento social, que se conocerá como AntRocket. Tort indicó que espera lanzarla a mediados de noviembre y representará una oportunidad para que muchos emprendedores obtengan los fondos para hacer los prototipos y probar sus inventos.

Edgardo Agrait, presidente ejecutivo de la Iniciativa Tecnológica del Noreste (Intene), señaló que en la Isla se está gestando un ecosistema empresarial que puede ayudar a los inventores. Agregó que, aun en Estados Unidos, solo 2% de los inventos con patentes se comercializan.

Pero para Luis Ramírez, presidente de la empresa Avant Technologies, el problema de Puerto Rico no es la falta de inventores. “Puerto Rico tiene inventores, pero necesita gente que sepa cómo llevar esos nuevos productos y servicios al mercado”, dijo el empresario, al tiempo que aseveró que el futuro de Puerto Rico “depende de que seamos dueños de los productos y servicios que inventamos”.

Según Ramírez, la comercialización en la Isla podría tomar impulso si se nombra a alguien que reporte al Gobernador y esté a cargo de Innovación, cuya única función sería convertir las ideas de los inventores en productos reales en el mercado.

Por otra parte, durante el evento, la UNE lanzó por tercera ocasión su Certamen de Patentes, cuyo fin es ayudar a los inventores a explorar oportunidades de inversión y a acelerar la comercialización de sus inventos.

Los interesados en participar deben tener una patente o haber radicado una solicitud no provisional. Pueden participar dueños de negocios establecidos y en expansión.

La fecha límite para participar es el viernes, 23 de noviembre. Se escogerán tres ganadores.

Para más información, comuníquese con el Prof. Gerson Restrepo al 787-257-7373 ext. 2175.


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