Juan de León, presidente de la Federación de Taxistas, demuestra qué hacen los choferes para prevenir el contagio de COVID-19 en sus vehículos.
Juan de León, presidente de la Federación de Taxistas, demuestra qué hacen los choferes para prevenir el contagio de COVID-19 en sus vehículos. (Vanessa Serra Diaz)

El detente a la llegada de cruceros a la isla y la merma sustancial en el arribo de pasajeros de vuelos comerciales debido a la pandemia de coronavirus COVID-19 impactaron severamente las operaciones de los taxistas en los muelles de San Juan y en el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín, en Carolina.

“En el aeropuerto, donde antes se alternaban 600 taxis diarios, ahora habemos solo unos 30 carros trabajando”, contrastó Juan de León, presidente de la Federación de Taxistas.

De acuerdo con datos recientes de Aerostar Airport Holdings, empresa que administra el aeropuerto, antes de la pandemia llegaba un promedio de 15,000 pasajeros diarios. Aunque ahora arriban entre 5,000 y 7,000 pasajeros al día, en abril pasado llegaban menos de 1,000 diarios.

“Aún siguen llegando vuelos vacíos”, sostuvo De León. “Antes, cuando había 500 o 600 taxis, cada uno hacía de dos a cuatro viajes al día. Ahora que tenemos 30 carros hacemos como tres viajes al día, así que muchos optan por quedarse en casa porque no es costoeficiente”.

En los muelles de San Juan, el número de pasajeros que llegaban pasó de 213,482 personas en enero pasado a 196,588 en febrero, de acuerdo con datos de la Compañía de Turismo de Puerto Rico. Luego cayó a 55,287 en marzo y de abril en adelante se ha mantenido en cero, lo que dejó sin esa clientela a taxistas y operadores de excursiones.

Los taxistas que se mantienen trabajando toman medidas para evitar el contagio de COVID-19 al transportar pasajeros. De León informó que tanto a choferes como a pasajeros se les requiere el uso de mascarillas. Con aerosol o toallas húmedas desinfectantes limpian las manijas de las puertas, los asientos, el baúl y otras áreas del vehículo antes y después de transportar a cada pasajero. También cuentan con desinfectante de manos.

Aunque estas medidas conllevan costos adicionales para los choferes en tiempos en que tienen menos clientela, entienden la importancia de prevenir el contagio, según De León. “Sé de al menos tres o cuatro compañeros que les ha dado coronavirus”, contó.

Ante la merma en clientes y el riesgo de contagio, dijo que muchos taxistas se han acogido al pago del seguro por desempleo, mientras que otros se han ido del país.

En el aeropuerto, los taxistas compiten con los socios conductores de la red de transporte Uber por la cantidad reducida de pasajeros que llegan. Como la transportación se considera un servicio esencial, tanto a los taxistas como a Uber se les permitió operar en el aeropuerto internacional durante toda la pandemia.

A preguntas de este medio respondidas por escrito, la red de transporte dijo no contar con datos acerca de cuántos viajes diarios realiza en la isla ahora y cuántos realizaba antes de la pandemia. Uber informó que cuenta con más de 4,000 socios conductores activos, el mismo número que ha dicho que tiene desde antes del paso del huracán María en 2017.

Para evitar el contagio durante los viajes, la plataforma indicó que se mantiene en comunicación con los socios conductores para recordarles que deben lavarse las manos con frecuencia, cubrirse al toser o estornudar, limpiar y desinfectar el vehículo, y mantener la distancia entre personas. También reembolsa a los socios conductores de Uber y socios repartidores Uber Eats por la compra de mascarilla, gel antibacterial o toallas desinfectantes y brinda apoyo económico de hasta 14 días a los conductores y repartidores que hayan sido diagnosticados con COVID-19, o que hayan sido puestos en cuarentena por una autoridad de salud pública.

“Recientemente lanzamos una tecnología de verificación de uso de mascarillas a través de una selfie”, informó Uber por escrito. “Además, antes de disponerse a realizar viajes, cada día los socios conductores deberán confirmar a través de una lista de verificación que han tomado ciertas medidas de seguridad o higiene como el lavado frecuente de manos, abrir las ventanas para mayor ventilación y el distanciamiento social”.