Una casa de árbol en El Yunque permite a los huéspedes desconectarse de la vida diaria y entrar en contacto con la naturaleza.
Una casa de árbol en El Yunque permite a los huéspedes desconectarse de la vida diaria y entrar en contacto con la naturaleza. (Captura / Airbnb)

El COVID-19 alteró los planes de vacaciones de algunos residentes de la isla, por lo que las actividades turísticas en suelo puertorriqueño resurgido nuevamente como alternativas, tal y como ocurrió a inicios de la pandemia, cuando la mayoría de los países estaban cerrados al turismo.

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