"La gente no tiene muchas razones para salir de aquí", le dice a BBC Mundo David, un ejecutivo de ventas del complejo Ritz-Carlton Reserve.
El nuevo protocolo de higiene del Ritz-Carlton Reserve en Dorado le brinda al huésped la opción de hacer “check-in” o “check-out” sin tener contacto con los empleados. (Suministrada)

Hoy reabre sus puertas el hotel de lujo Dorado Beach Ritz-Carlton Reserve, en Dorado, luego de un cierre de tres meses y medio debido a la pandemia de COVID-19.

La hospedería reinicia sus operaciones con una oferta solo para residentes de Puerto Rico, disponible para reservaciones del 1 de julio al 7 de noviembre, que incluye una tarifa especial para estadías de un mínimo de tres noches, desayuno para dos, estacionamiento para un vehículo y eliminación del “resort fee” diario.

Su primer fin de semana en operaciones, que coincide con el feriado del 4 de julio, Día de la Independencia de Estados Unidos, tendrá una tasa de ocupación de 70%, a juzgar por las reservaciones ya realizadas, informó ayer George Sotelo, gerente general de la hospedería, en declaraciones escritas. Para el resto del mes, prevé una ocupación de 50%.

“Comenzaremos a recibir huéspedes del exterior a partir del 15 de julio”, indicó en alusión a la fecha de reapertura oficial de la isla al turismo internacional. Agregó que ya han hecho reservaciones turistas provenientes del noreste de Estados Unidos, sobre todo de Nueva York, Nueva Jersey, Pensilvania y Washington DC.

“Desde el mes de julio hasta noviembre veremos una ocupación similar a la del 2019. El pasajero quiere viajar a Puerto Rico buscando la ventaja de nuestro clima, nuestra belleza y la seguridad que ofrece una marca como Ritz-Carlton, que les da un sentido de seguridad en la implementación cabal del protocolo de higiene”, anticipó Sotelo.

La hospedería afirma que cumple con el distanciamiento social, pues 60 de sus habitaciones cuentan con piscinas privadas.

Aunque el hotel de 114 cuartos contaba con 475 empleados antes de su cierre por pandemia, reabrirá con 300 empleados. “El resto regresará poco a poco a medida que continuemos abriendo las amenidades y aumente la ocupación”, informó el gerente general.

Mencionó que el nuevo protocolo de higiene para evitar la propagación del COVID-19 da la opción al huésped si quiere un plan sin ningún tipo de interacción con el personal del hotel y permite hacer “check-in” o “check-out” a través de un app para evitar el contacto físico. También se verificará la temperatura de cada huésped a su llegada y se le entregará un kit con toallas desinfectantes, desinfectante de manos y una mascarilla.

Sotelo resaltó que las instalaciones del hotel promueven el distanciamiento físico, pues 60 habitaciones tienen piscina privada.