Pat Cipollone habla durante el juicio político contra Donald Trump. (AP/Televisión del Senado)

Washington - La defensa del presidente Donald Trump tomó hoy la ofensiva en el juicio político en el Senado de Estados Unidos, con la intención de justificar el interés del inquilino de la Casa Blanca en que Ucrania investigara a uno de sus principales oponentes políticos de cara a las elecciones de noviembre próximo.

Pat Cipollone, consejero legal de la Casa Blanca, mantuvo que Trump hizo bien en frenar la asistencia militar a Ucrania y una reunión oficial en el Despacho Oval con el nuevo presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskiy, debido a las denuncias sobre corrupción en ese país.

Para Cipollone, el principal abogado del presidente de EE.UU., el proceso de destitución es un esfuerzo por sacar a Trump de la papeleta de “una elección que va a tener lugar en aproximadamente nueve meses” y “un abuso de poder” dirigido a interferir con la próxima elección.

Van a encontrar que el presidente no hizo nada malo”, dijo Cipollone ante los 100 senadores que son el jurado del juicio político en contra del presidente de EE.UU..

La defensa de Trump comenzó hoy, sábado, con solo dos horas de presentación, con su argumentación en contra de los dos cargos de destitución – abuso de poder y obstrucción de la investigación del Congreso-, que fueron aprobados el pasado 18 de diciembre en la Cámara de Representantes de EE.UU.

Los siete congresistas demócratas que actúan como los fiscales del caso utilizaron entre miércoles y viernes casi la totalidad de las 24 horas que tenían disponibles para presentar los cargos y pedir a los senadores la destitución de Trump.

Ahora, la defensa de Trump tiene hasta 24 horas para responderle a los fiscales y convencer a los miembros de la mayoría republicana del Senado que no hay razón válida para destituirle.

Los republicanos, hasta ahora solidarios con Trump, tienen una mayoría de 53 a 47 en el Senado estadounidense. Se requieren dos tercios de los senadores, es decir 67 votos, para sacar a Trump de la presidencia.

Los cargos en contra de Trump – solo el tercer presidente de EE.UU. en enfrentarse a un juicio político-, sostienen que buscó condicionar el desembolso de $391 millones en asistencia militar a Ucrania y una reunión oficial en la Casa Blanca con el presidente Zelenskiy, a que el gobierno ucraniano por lo menos anunciara que investigaría al exvicepresidente Joseph Biden, su hijo Hunter, la empresas de gas Burisma y alegaciones que no han tenido fundamentado de que Ucrania intervino en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016 para favorecer a los demócratas.

Joseph Biden es uno de los principales precandidatos demócratas a la Casa Blanca y como vicepresidente estuvo activo en la política exterior de EE.UU. hacia Ucrania durante la administración de Barack Obama. Su hijo Hunter estuvo en la junta de directores de Burisma, sobre la cual han habido sospechas de corrupción.

Patrick Philbin, consejero legal adjunto de la Casa Blanca, sostuvo que los fiscales demócratas han querido “interpretar los hechos” al alegar que Trump buscó un “quid pro quo” con el favor que le pidió a Zelenskiy, en una llamada telefónica del 25 de julio de 2019, para que pusiera en marcha las investigaciones, en momentos en que el presidente ucraniano le mencionó que estaban pendientes la asistencia militar y la reunión en la Casa Blanca.

La defensa de Trump insistió en que Ucrania no conoció del freno en la asistencia militar hasta que a finales de julio de 2019 el periódico digital Politico publicó información en torno a ello.

En el proceso ante la Cámara baja, sin embargo, una funcionaria del Pentágono indicó que horas después de la llamada telefónica del 25 de julio entre el presidente de EE.UU. y el de Ucrania, la embajada ucraniana en Washington preguntó si había un bloque de la asistencia militar.

Varios testimonios, incluido el del embajador de EE.UU. ante la Unión Europea, Gordon Sondland, corroboraron ante la Cámara baja denuncias sobre las condiciones que imponía el presidente Trump y que coincidieron con el pedido que surge de la llamada telefónica del 25 de julio pasado

Philbin también buscó atacar el cargo de obstrucción de la investigación del Congreso, alegando – contrario a lo que dicen muchos expertos- que la citación del Comité de Asuntos de Inteligencia debía tener el respaldo de una votación por el pleno de la Cámara baja.

En momentos en que los demócratas del Senado insisten en que se cite a altos funcionarios del gobierno de Trump, incluido su jefe de Gabinete interino, Mick Mulvaney, Philbin también sostuvo que la Cámara baja obvió acudir a los tribunales para solicitar testimonios y documentos que ahora reclaman.

Los fiscales demócratas han acentuado cómo la Casa Blanca negó el testimonio de altos funcionarios y documentos a los investigadores durante el proceso de destitución en la Cámara baja.

Poco antes de la defensa de Trump iniciar su presentación formal, los fiscales de la Cámara caminaron esta mañana hasta el Senado para entregar 28,578 páginas de documentos, principalmente transcripciones, que manejaron durante la investigación.

La defensa de Trump continuará con sus presentaciones el lunes y martes. Luego, los senadores tendrán 16 horas para hacer preguntas, las que serán tramitadas a través del juez presidente del Tribunal Supremo de EE.UU., John Roberts, quien dirige el proceso en el Senado.

A finales de la semana próxima, entonces, los senadores deberán votar para determinar si citan nuevos testigos o reclaman documentos claves al gobierno del presidente Trump, quien ha pedido a los republicanos acabar con el juicio antes del 4 de febrero, cuando ofrecerá su mensaje de estado.


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