El senador federal Charles Grassley. (GFR Media)

Washington - Los residentes de Puerto Rico que tienen ingresos de menos de $75,000 recibirían un cheque de $1,200 como parte del proyecto de ley presentado por los republicanos para estimular la economía, en medio de la emergencia que causa el coronavirus.

El cheque aumentaría a $2,400 en el caso de los matrimonios que rinden planillas conjuntamente, y agrega otros $500 para los que tienen niños dependientes de sus ingresos.

El liderato republicano del Senado dio a conocer esta noche la legislación – que incluye bondadosos recortes contributivos para las corporaciones y revisa las licencias familiares remuneradas-, como parte de la tercera etapa de la respuesta federal a la gigantesca crisis que tiene encima a causa del virus.

Por el proyecto haber sido discutido solo con la Casa Blanca, el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell (Kentucky), reconoció que ahora tiene que sentarse a negociar con los demócratas.

En ese sentido, exhortó a comenzar mañana esas conversaciones. “No vamos para ningún lado hasta terminar con esto”, dijo McConnell.

Para los que pagan poco o tienen una limitada responsabilidad contributiva sobre ingresos la legislación propone un cheque de $600, la misma cifra que se sugiere para los pensionados del Seguro Social y las Fuerzas Armadas.

El cheque de los individuos que tendrán acceso a los $1,200 empieza a disminuirse para los que ganaron $75,000 o más en el año 2018, y desaparece para los que tuvieron ingresos sobre $99,000.

Para las parejas, el cheque de $2,400 se disminuye si tuvieron ingresos en 2018 de $150,000 o más y se agota si alcanzaron los $198,000.

A un contribuyente el reembolso se le va reduciendo en $5 por cada $100 adicionales por encima de los $75,000. Lo mismo ocurre en el caso de las parejas que tienen ingresos de $150,000 o más.

La legislación replica, en el caso de Puerto Rico, el lenguaje que permitió a los residentes de la isla recibir un cheque federal durante la crisis financiera de 2008.

“Prevenir la propagación del coronavirus tendrá un impacto financiero duro en los individuos, familias y empresas. Estas recomendaciones difuminarán el impacto para la mayoría de los estadounidenses y limitará el daño a la economía”, indicó el presidente del Comité de Finanzas del Senado, el republicano Charles Grassley.

La propuesta fue dada a conocer primero por el senador Grassley junto al número dos de la mayoría republicana, John Thune (Dakota del Sur), y sus colegas Tim Scott (Carolina del Sur), Rob Portman (Ohio), Tom Cotton (Arizona) y Mitt Romney (Utah), con el respaldo de McConnell.

Incluye también lenguaje para retrasar hasta el 15 de julio la fecha para los contribuyentes estadounidenses rendir sus planillas. Previamente, el gobierno del presidente Donald Trump indicó que permitirían diferir los pagos de contribuciones de individuos – hasta $1 millón- y corporaciones, hasta el 15 de julio.

Trump ha querido que el cheque a los ciudadanos estadounidenses alcance los $2,000, por medio de dos pagos, uno el 6 de abril y otro el 18 de mayo. Pero, el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, había advertido que la medida se negociaba con el liderato republicano del Senado.

Los demócratas creen que la legislación debe estar centrada en los trabajadores y el cheque a los ciudadanos debe ser mayor, como parte de un “plan Marshall” – como el que se puso en marcha para la reconstrucción de Europa occidental después de la Segunda Guerra Mundial.

“La prioridad número uno es abordar esta crisis de salud, que requiere un Plan Marshall para reconstruir nuestra infraestructura de atención médica a escala continental y garantizar que los recursos estén allí para evaluar y tratar a todos los que la necesiten”, indicaron la presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, y el líder de la minoría del Senado, Charles Schumer.

En una declaración conjunta, Pelosi y Schumer agregaron que “para obtener el apoyo demócrata en el Congreso, cualquier propuesta de estímulo económico debe incluir disposiciones nuevas, fuertes y estrictas que prioricen y protejan a los trabajadores, como prohibir a las empresas receptoras que vuelvan a comprar acciones, recompensar a los ejecutivos y despedir trabajadores”.

Bajo la propuesta de la presidenta del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, la demócrata Maxine Waters (California), bajo cuya jurisdicción está el Tesoro, los ciudadanos recibirían un cheque de hasta $2,000 mensuales, y $1,000 por niño dependiente, mientras dure la crisis.

Waters ha hecho claro en un memorando que cualquier legislación aplicaría a Puerto Rico y los demás territorios estadounidenses. También precisó que la Reserva Federal debe respaldar “la emisión de deuda estatal, territorial y local en respuesta al brote de coronavirus”.

La propuesta del Senado ronda el $1 billón (trillion, en inglés), pero la demócrata pudiera superar por mucho esa cifra.

El economista José Caraballo Cueto, profesor del Recinto Universitario de Cayey de la Universidad Puerto Rico (UPR), dijo que dar dinero directamente a las personas, en vez de una reducción en el pago de nómina al Seguro Social, es un paso oportuno.

“Reducir el impuesto de nómina no llegaba a todo el mundo. Es mejor (un estímulo a base de) un ingreso básico universal. Esto tiene que ser el principio de un paquete de estímulo económico. Mi mensaje a los ciudadanos es que lo utilicen sabiamente para artículos de necesidad”, indicó Caraballo Cueto.

Otras propuestas

El proyecto autoriza al Secretario de Educación de EE.UU. a diferir los pagos de los préstamos estudiantiles, permite a los que se dieron de baja a causa del coronavirus a mantener el dinero de la beca Pell y mantener los beneficios de los estudiantes que reciben un pago como parte de los programas universitarios de estudio y trabajo.

La legislación incluye $300,000 millones en préstamos para las pequeñas empresas, $150,000 millones para empresas grandes, $50,000 millones para las aerolíneas de pasajeros y $8,000 millones para las empresas de transporte aéreo de cara.

El proyecto de ley, según el resumen del Comité de Finanzas del Senado, autoriza a diferir los pagos de impuestos sobre la nómina hasta 2021 y 2022.

Suaviza además el trato tributario de las pérdidas de empresas, a base de la reforma contributiva de 2017, para poder compensarlas con cinco años de ganancias anteriores, lo que permitiría, según The Wall Street Journal, reclamar reembolsos rápidos que incremente el dinero en efectivo.


💬Ver 0 comentarios