El presidente Trump no descarta que las muertes por coronavirus en Estados Unidos alcancen las 100,000. (The Associated Press)

Washington .- Mientras decenas de estados reabren, gradualmente, sus economías, el modelo que suele utilizar la Casa Blanca para proyectar el potencial de muertes en Estados Unidos a causa del coronavirus casi duplicó hoy su estimado.

De las cerca de 72,400 muertes que calculaba ocurrirían para el 4 de agosto, el Instituto de Medición y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington elevó su proyección a 134,475, entre otras cosas por las iniciativas para suavizar las restricciones sociales.

“Más localidades están suavizando las políticas de distanciamiento social y los patrones de movilidad humana van hacia arriba”, indicó el doctor Christopher Murray, director del Instituto.

Murray sostuvo que también han tomado en cuenta el hecho de que los estados suman al total de muertes casos en que se presume que la persona murió a causa del coronavirus y un aumento en las fatalidades en el medio oeste de Estados Unidos.

Según los datos de la Universidad Johns Hopkins, los casos corroborados de coronavirus en Estados Unidos eran hoy 1.17 millones. Las muertes superaban las 68,300.

El modelo de la Universidad de Washington ha ido hacia atrás y hacia delante, pero en medio de las órdenes para la gente quedarse en casa llegó a reducir a cerca de 60,000 las muertes, las que originalmente pronosticó pudieran alcanzar entre 100,000 y 240,000.

El propio presidente Donald Trump, escéptico a dar noticias negativas sobre la propagación del virus, dijo el domingo en la noche que las muertes pueden acercarse a las 100,000.

Un informe que circula por oficinas del gobierno de Trump – con el logo de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC)-, calculó que para finales de mes puede haber 200,000 nuevos casos diarios de coronavirus y hasta 3,000 muertes.

Tanto la Casa Blanca como los CDC se distanciaron de ese análisis, divulgado por The New York Times, y que resultó ser una proyección incompleta del epidemiólogo Justin Lessler, de la Escuela de Salud Público de la Universidad Johns Hopkins.

Como parte del proceso hacia una reapertura paulatina de negocios, en nueve estados entraron ayer en vigor medidas que suavizan las órdenes para los ciudadanos quedarse en casa.

En Florida, por ejemplo, volvieron a abrir sus puertas restaurantes y negocios de venta al detal, pero solo pueden operar a un 25% de su capacidad para recibir clientes.

Tres condados con una alta concentración de caso corroborados de coronavirus - Miami-Dade, Broward y Palm Beach-, siguen bajo las órdenes que solo permiten salir de casa para ofrecer o adquirir servicios esenciales.

Estados como Nebraska, Kansas y Misisipi también comenzaron a permitir una operación limitada de sus negocios. “Nuestro sistema hospitalario no está abrumado, tenemos menos 100 personas en ventiladores automáticos”, indicó a Fox el gobernador de Misisipi, el republicano Tate Reeves.

Empresas de manufactura y de construcción reabrieron en Ohio.

En Dakota del Sur, una planta de procesamiento de carne puerco tomó las primeras medidas para reabrir después de cerrarse cuando más de 800 empleados se infectaron de coronavirus, indicó Associated Press.

En California, el gobernador Gavin Newson dijo que tan pronto como el próximo fin de semana puede permitir una apertura parcial de negocios de venta al detal, como tiendas de ropa, música, juguetes y efectos deportivos, al igual que librerías y floristerías.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, por su parte, amplío la lista de requisitos para una región reabrir funciones a partir del 15 de mayo, cuando expira la actual orden ejecutiva que ordena a casi todo el mundo quedarse en casa.

Los CDC han recomendado que antes de reabrir la economía haya una baja de 14 días consecutivas en el número de casos corroborados de coronavirus o de hospitalizaciones.

También proponen asegurar, antes de cualquier reapertura, que el sistema hospitalario cuenta con capacidad para manejar un nuevo brote del COVID-19, y que hay pruebas de detección suficientes para los trabajadores que son vulnerables a la infección, como los empleados del área de la salud.

Cuomo sostuvo que en su estado las regiones deben asegurarse de que tienen disponible el 30% de la capacidad de los hospitales, incluidas las unidades de intensivo.

Además, las hospitalizaciones tienen que estar por debajo de dos por cada 100,000 residentes, debe haber capacidad para hacer pruebas de detección del novel virus al 3% de la población y tener disponibles para el rastreo de contactos 30 personas por cada 100,000 residentes.

Vuelve a sesionar el Senado

En la capital estadounidense, donde los casos de coronavirus van aún en aumento, el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell, reabrió las sesiones de la cámara alta.

No obstante, el liderato demócrata de la Cámara baja ha seguido las recomendaciones del médico oficial del Congreso y decidido mantener suspendidas sus sesiones, en espera de un acuerdo para un próximo proyecto de estímulo económico federal.

McConnell sostuvo que “ya era hora” de volver a cumplir con las funciones legislativas desde el Senado.

Mientras, el líder de la minoría demócrata, Charles Schumer, sostuvo que McConnell ha decidido convocar al Senado “a pesar de los riesgos” que representa para los trabajadores del Capitolio, y los legisladores.

Pero, sostuvo que si se ha vuelto a sesionar lo lógico debe ser centrar los trabajos en la respuesta a la emergencia, como un nuevo proyecto de estímulo económico federal, y no en nombramientos, como ha anunciado McConnell.


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