Era una de las figuras más importantes de Irán y un temido adversario de la Casa Blanca.

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, aseguró hoy, viernes, que coordinó con los mandos de la Policía de Nueva York para "estar vigilantes" y proteger localizaciones clave de la ciudad "ante cualquier intento de Irán y sus aliados terroristas de tomar represalias contra Estados Unidos".

En reacción al ataque perpetrado esta madrugada por Estados Unidos y que acabó con la vida de Qassem Soleimani, comandante de la Fuerza Quds de los Guardianes de la Revolución de Irán, el mandatario neoyorquino auguró que "durante un largo periodo de tiempo" deberán permanecer atentos ante esta "amenaza".

De Blasio añadió a través de su cuenta en Twitter que está preocupado por su ciudad y por el país, y apuntó que el ataque de Estados Unidos a Irán se ha producido sin el visto bueno de la Cámara de Representantes, donde hay mayoría demócrata.

"Sin la aprobación del Congreso, el Gobierno de Estados Unidos le ha declarado la guerra a Irán esta noche. El pueblo estadounidense no ha tenido voz en el asunto", insistió de Blasio, quien agregó que "esto no terminará pronto".

Asimismo, el comisario de la Policía de Nueva York, Dermot Shea, indicó también a través de Twitter que están monitorizando "de cerca" los eventos en Irán y la región, aunque matizó que de momento no existe ninguna amenaza "específica o creíble" contra Nueva York.


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