Donald Trump dejó a los legisladores demócratas con la palabra en la boca.

Washington - El presidente Donald Trump terminó esta tarde una reunión con el liderato del Congreso en la Casa Blanca sin tan siquiera tener una conversación prolongada sobre cómo resolver el cierre parcial del gobierno federal.

“Fue una total pérdida de tiempo”, tuiteó el presidente Trump,  quien canceló la reunión una vez los líderes demócratas reafirmaron su rechazo a aceptar una asignación de $5,700 millones para financiar la construcción de un muro en la frontera con México.

Trump “golpeó en la mesa” y salió de la reunión después de que la speaker Nancy Pelosi rechazara un acuerdo que asegure el financiamiento del muro, sostuvo el líder de la minoría demócrata del Senado, Charles Schumer (Nueva York).

El vicepresidente Michael Pence y los líderes republicanos del Congreso justificaron que Trump acabara la reunión, después de preguntar si una vez reabriera el gobierno federal, los demócratas accederían en 30 días en financiar el muro.

“Espero que vuelvan a la mesa”, dijo Pence, quien considera que la reunión demostró que los demócratas no negocian de buena fe.

Sin un acuerdo con el liderato demócrata del Congreso, Trump renovó poco antes la advertencia de que asignará por decreto los $5,700 millones que reclama para construir un muro en la frontera con México si esos fondos no son parte de un acuerdo  para acabar con el cierre parcial del gobierno federal.

En momentos en que la Cámara baja comenzó a aprobar nuevas medidas de asignaciones para reabrir oficinas del gobierno federal, Trump dijo que sin un acuerdo con el liderato demócrata del Congreso para financiar el muro, puede declarar una emergencia nacional y asignar los fondos administrativamente.

“Tengo un derecho absoluto a declarar una emergencia nacional”, dijo el presidente Trump, quien también asistió a la reunión almuerzo de los senadores republicanos, un día después de ofrecer un mensaje por televisión a favor del muro en la frontera.

Trump sostuvo que en la reunión con los republicanos hubo plena unidad.

Pero, tres senadores republicanos – Lisa Murkowski (Alaska), Susan Collins (Maine) y Corey Gardner (Colorado)-, han expresado estar a favor de una propuesta como la de los demócratas para reabrir todo el gobierno federal y extender el presupuesto del Departamento de Seguridad Interna hasta el 8 de febrero, para seguir las conversaciones en torno a la seguridad en la frontera.

Los demócratas han indicado que están dispuestos a financiar $1,300 millones en medidas para asegurar la frontera. Pero, se oponen a la construcción de un muro entre las medidas de seguridad.

Poco después de la reunión de Trump con los senadores republicanos, la Cámara de Representantes inició el debate sobre una resolución de la mayoría demócrata que permitiría reabrir el Departamento del Tesoro, el Servicio de Rentas Internas (IRS) y la Comisión de Bolsas y Valores (SEC).

La mayoría demócrata, en busca de abrir oficinas, llevará a votación mañana, jueves,  otra medida que permitiría acabar el cierre en los departamentos de Agricultura e Interior.

Bajo discusión ha estado cómo mitigar el efecto adverso del cierre en la entrega de reembolsos contributivos que emite el IRS, la asistencia alimentaria que procesa el Departamento de Agricultura y el funcionamiento de parques nacionales bajo jurisdicción del Departamento de Interior.

A partir de mañana, viernes, los 800,000 empleados federales afectados por el cierre – 4,500 de ellos en Puerto Rico, según un sindicato-, se enfrentarán a la primera fecha de pago en que no cobrarán sus salarios.

El sábado, el cierre parcial del gobierno federal se convertirá en el de mayor duración de la historia, con un total de 22 días. A partir del 18 de enero, entre los funcionarios federales que dejarán de cobrar sus salarios estarán los guardacostas, según The New York Times.

Y para el 18 de enero, se teme que las cortes federales de distrito se queden sin fondos para pagar sus nóminas.


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