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La semana pasada el grupo Aldea-Centro de Justicia Para la Gente y otras organizaciones denunciaron que 28 niños migrantes y sus familias han pasado más de un año y medio en detención en Texas y Pensilvania, y están en riesgo a ser deportados después que se venciera una orden judicial que los protegía. (Agencia EFE)

Tucson, Arizona - Por lo menos un niño migrante y una mujer que forman parte de un grupo de 28 menores y sus familias que han pasado más de un año y medio en detención dieron positivo a la prueba de COVID-19 en el Centro de Detención Familiar de Dilley, en el sur de Texas, lo que ha prendido la alarma entre grupos que los representan.