Andrew Cuomo, gobernador de Nueva York. (AP)
Andrew Cuomo, gobernador de Nueva York. (AP)

Nueva York - Los gobernadores de Estados Unidos quieren saber sobre la estrategia para distribuir la vacuna contra el COVID-19 en sus estados, la financiación para ese masivo esfuerzo y campaña de información y han pedido a Washington tener la respuesta antes de que esté disponible en el mercado.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, que preside la Asociación Nacional de Gobernadores -demócratas y republicanos- dio a conocer este domingo que la pasada semana enviaron una carta al presidente Donald Trump con una extensa lista de preguntas para las que buscan respuestas lo más pronto posible.

Los gobernadores también pidieron reunirse con el mandatario para discutir “cómo se supone que funcionará esto entre el Gobierno federal y los estados”, dijo hoy el gobernador Cuomo durante una habitual conferencia de prensa para hablar sobre la COVID.

La larga lista de preguntas al Gobierno federal se dividen entres secciones: Financiación para la administración de vacunas, Asignación y cadena de suministro y Requisitos de comunicación e información.

Quieren saber si se asignarán fondos a los estados para ayudar con la distribución de la vacuna. “Sin fondos estatales y locales adicionales para implementar los planes de la vacuna nos veremos obstaculizados en lo que podemos lograr”, señala la carta.

En ese sentido, preguntan, ¿cuándo podemos esperar información más definitiva sobre los recursos relacionados con esta respuesta?.

También han preguntado cómo se cubrirán los costos de administración de la vacuna para las personas que no tienen seguro médico y también esperan respuestas sobre cómo será la distribución de la esperada vacuna contra el virus y el mecanismo que se utilizará.

"¿Cuál será la estrategia para la prioridad cuando el suministro sea escaso? o qué materiales de comunicación se han desarrollado, entre otras, son algunas de las interrogantes.

“Ahora estamos dando a conocer una recopilación de preguntas de gobernadores de todo el país, demócratas y republicanos, que preguntan a la Casa Blanca: ¿cómo va a funcionar esto?”, indicó Cuomo.

“Necesitamos responder a estas preguntas antes de que la vacuna esté disponible para que estemos listos para comenzar y nadie sea sorprendido cuando llegue el momento de vacunar a las personas”, agregó.

Trump había sugerido que la vacuna contra la COVID-19 podría estar lista antes de las elecciones del 3 de noviembre.

Pero la pasada semana la farmacéutica Pfizer informó de que sabrá si su vacuna contra el virus es efectiva a finales de este mes de octubre y que no tendrá datos suficientes para solicitar su autorización de emergencia al regulador de medicamentos estadounidense hasta la tercera semana de noviembre.

Otras farmacéuticas en la recta final de su carrera por la vacuna, como Johnson & Johnson o AstraZeneca han tenido que parar temporalmente sus pruebas en fase 3 por efectos secundarios en voluntarios, mientras que Moderna mantiene un calendario más conservador en sus pruebas.

Cuomo estima que en Nueva York, con una población de 20 millones de personas, se necesitarán 40 millones de vacuas (dos dosis por persona) pero, insiste, la gran pregunta es cómo se distribuirán.

Indicó además que contará con un grupo de trabajo que se asegurará de que la vacuna sea segura antes de administrarla al público y que se pondría en marcha un plan por fases para determinar quién la recibe primero.

Esa primera fase incluiría poblaciones de alto riesgo y a trabajadores de atención médica esenciales.

La administración de estas vacunas sería el más grande esfuerzo que realice Nueva York desde que comenzó la pandemia en marzo, aseguró.