Nota de archivo: este contenido fue publicado hace más de 90 días.

Trump hizo las expresiones desde la Casa Blanca. (EFE)
Trump hizo las expresiones desde la Casa Blanca. (EFE)

A continuación, reproducimos el mensaje que dio el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, esta noche desde la Casa Blanca para anunciar la ofensiva contra el gobierno sirio:

Mis compatriotas estadounidenses:

Hace poco tiempo, ordené a las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos que lanzaran ataques de precisión contra objetivos relacionados con las capacidades de armas químicas del dictador sirio Bashar al-Assad. 

Una operación conjunta con las Fuerzas Armadas de Francia y el Reino Unido se está llevando a cabo ahora. Les agradecemos a los dos.

Esta noche, quiero hablar con ustedes sobre por qué hemos tomado esta acción.

Hace un año, Assad lanzó un salvaje ataque de armas químicas contra su propia gente inocente. Estados Unidos respondió con 58 ataques de misiles que destruyeron el 20 por ciento de la Fuerza Aérea siria.

El sábado pasado, el régimen de Assad desplegó nuevamente armas químicas para masacrar a civiles inocentes, esta vez en la ciudad de Douma, cerca de la capital siria de Damasco. 

Esta masacre fue una escalada significativa dentro de un patrón de armas químicas utilizado por ese régimen tan terrible.

El malvado y despreciable ataque dejó a madres y padres, infantes y niños agitándose de dolor y jadeando por aire. Estas no son las acciones de un hombre. Son, en cambio, los crímenes de un monstruo.

Después de los horrores de la Primera Guerra Mundial, hace un siglo, las naciones civilizadas se unieron para prohibir la guerra química. 

Las armas químicas son especialmente peligrosas, no solo porque infligen un sufrimiento espantoso, sino porque incluso pequeñas cantidades pueden desatar una devastación generalizada.

El propósito de nuestras acciones esta noche es establecer un fuerte elemento de disuasión contra la producción, propagación y uso de armas químicas. Establecer este elemento de disuasión es un interés vital de Seguridad Nacional para los Estados Unidos.

La respuesta conjunta estadounidense, británica y francesa a estas atrocidades integrará todos los instrumentos de nuestro poder nacional: militar, económico y diplomático. 

Estamos preparados para sostener esta respuesta hasta que el régimen sirio detenga el uso de agentes químicos prohibidos.

También tengo un mensaje esta noche para los dos gobiernos más responsables de apoyar, equipar y financiar al criminal régimen de Assad.

A Irán y a Rusia les pregunto: ¿qué tipo de nación quiere asociarse con el asesinato masivo de hombres, mujeres y niños inocentes? Las naciones del mundo pueden ser juzgadas por los amigos que tienen.

Ninguna nación puede tener éxito a largo plazo promoviendo estados canallas, tiranos brutales y dictadores asesinos.

En2013, el presidente Putin y su gobierno prometieron al mundo que garantizarían la eliminación de las armas químicas de Siria. El reciente ataque de Assad y la respuesta de hoy son el resultado directo del fracaso de Rusia en cumplir esa promesa.

Rusia debe decidir si continuará por este oscuro camino o si se unirá a las naciones civilizadas como una fuerza para la estabilidad y la paz. Con suerte, algún día nos llevaremos bien con Rusia y quizás incluso con Irán, pero tal vez no.

Diré esto, Estados Unidos tiene mucho que ofrecer con la economía más grande y poderosa de la historia del mundo.

En Siria, Estados Unidos, con una pequeña fuerza que se utiliza para eliminar lo que queda de ISIS, está haciendo lo necesario para proteger al pueblo estadounidense. En el último año, casi el 100 por ciento del territorio -que alguna vez estuvo bajo el control del llamado califato de ISIS en Siria e Irak- ha sido liberado y eliminado.

Los Estados Unidos también han reconstruido nuestras amistades en todo el Medio Oriente. Les hemos pedido a nuestros socios que asuman una mayor responsabilidad para asegurar su región de origen, incluida la contribución de grandes sumas de dinero para los recursos, equipos y todos los esfuerzos anti-ISIS.

El aumento del compromiso de nuestros amigos, incluidos Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Egipto y otros, puede garantizar que Irán no se beneficie de la erradicación de ISIS.

Estados Unidos no busca una presencia indefinida en Siria, bajo ninguna circunstancia.

A medida que otras naciones incrementan sus contribuciones, esperamos el día en que podamos traer a nuestros guerreros a casa, y qué grandes guerreros que son.

Al mirar alrededor de nuestro mundo tan problemático, los estadounidenses no se hacen ilusiones. No podemos purgar el mundo del mal ni actuar en todas partes donde haya tiranía.

Ninguna cantidad de sangre o tesoro estadounidense puede producir paz y seguridad duraderas en Medio Oriente. Es un lugar problemático. Intentaremos hacerlo mejor, pero es un lugar problemático.

Estados Unidos será un socio y un amigo, pero el destino de la región está en manos de su propia gente.

En el siglo pasado, miramos directamente a los lugares más oscuros del alma humana. Vimos la angustia que puede desencadenarse y el mal que puede afianzarse.

Al final de la Primera Guerra Mundial, más de un millón de personas habían muerto o habían resultado heridas por armas químicas. No queremos volver a ver ese espantoso fantasma regresar.

Así que hoy, las naciones de Gran Bretaña, Francia y los Estados Unidos de América han ordenado su poder justo contra la barbarie y la brutalidad.

Esta noche les pido a todos los estadounidenses que digan una oración por nuestros nobles guerreros y nuestros aliados mientras llevan a cabo sus misiones. Oramos para que Dios traiga consuelo a los que sufren en Siria.

Oramos para que Dios guíe a toda la región hacia un futuro de dignidad y de paz.

Y oramos para que Dios continúe vigilando y bendiciendo a los Estados Unidos de América.

Gracias y buenas noches. Gracias.