Educación ha informado a los proveedores de servicios que el atraso en los pagos se debe a un problema técnico. (Ramón “Tonito” Zayas)

Después de casi un año, el hijo de 9 años de Jackeline Lugo comenzó, este mes, a tomar nuevamente la terapia oromotor que, en un futuro, podría ayudarle a hablar o a alimentarse mejor. Pero, después de dos sesiones, de nuevo se quedó sin terapias.

Cuando ahora, al fin, logró canalizarle ya la terapia, lamentablemente la corporación tuvo que tomar la decisión de no suplir más la terapia porque no tenían cómo pagarles a sus empleados”, relató Lugo, cuyo hijo está diagnosticado con autismo y es no verbal.

La terapia se le proveía al menor a través de remedio provisional, un mecanismo extraordinario mediante el cual el padre contrata un servicio cuando el Departamento de Educación no puede proveer la terapia a través de las corporaciones contratadas por la Secretaría Asociada de Educación Especial.

En lo que se han convertido en una historia que se repite con cierta frecuencia, a más de dos meses de haber iniciado el semestre escolar, muchos proveedores de terapias a través de remedio provisional no han cobrado por los servicios que han brindado, indicó la patóloga del habla Lourdes Morales.

Nosotros terminamos de trabajar en junio, que fue lo que se nos autorizó. Julio no trabajamos. Cuando volvimos en agosto, hay que esperar que pase el mes completo para poder facturar. No han pagado agosto, el mes de septiembre, ya el viernes (hoy) facturamos el mes de octubre y no hemos cobrado nada”, expresó Morales.

“Mi corporación es pequeña, somos tres especialistas, y he podido seguir dando servicios... No me gustaría suspender”, añadió Morales.

Este es un nuevo obstáculo para menores que ya el semestre pasado atravesaron la interrupción de sus terapias, primero, debido a los terremotos y, luego, por la pandemia y la dilación en el establecimiento de una estructura para ofrecer terapias a distancia.

Lugo narró que su hijo ya “echó un año para atrás”. Se supone que también tome terapia de habla a través de remedio provisional, pero apenas ayer recibió la autorización para contratar el servicio. Por el momento, ella y su esposo pagan esa terapia en el mercado privado.

“Durante todo el tiempo sin terapia, él se descompuso, está buscando estímulos auditivos, sensoriales, está haciendo ruido todo el tiempo, tocando cosas... Está buscando tener sensaciones todo el tiempo”, expresó la madre.

A los proveedores de terapias que han reclamado, se les ha informado que los retrasos se deben a problemas administrativos.

Este diario recibió copia de correos electrónicos en los cuales funcionarios de Educación aseguran a proveedores que se trabaja “con premura” para “procesar los pagos”. En una comunicación escrita, el secretario asociado de Educación Especial, Eliezer Ramos Parés, informó que han tenido que “hacer ajustes en sistema” debido a que los fondos para el pago de estos servicios se depositaron en una nueva cuenta bancaria.

Ayer, ningún funcionario del Departamento de Educación estuvo disponible para entrevista.