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Los expertos del Banco de la Reserva de Nueva York señalaron que la mayor parte de los trabajos perdidos tras el huracán María fueron en restaurantes, barras, hoteles y tiendas al detal. (GFR Media) (horizontal-x3)
Los expertos del Banco de la Reserva de Nueva York señalaron que la mayor parte de los trabajos perdidos tras el huracán María fueron en restaurantes, barras, hoteles y tiendas al detal. (GFR Media)

Dos investigadores y analistas del Banco de la Reserva de Nueva York estimaron que el nivel de pérdida de empleos en la isla tras los huracanes Irma y María muestra que la economía boricua sufrió un duro impacto por los ciclones, pero afirman que tiene el potencial de regenerarse en un periodo similar al que tomó tras otros eventos atmosféricos que han azotado el Caribe y los Estados Unidos.

No obstante, los analistas Jason Bram y Lauren Thomas, se mostraron preocupados por el nivel de emigración que han desatado los ciclones ya que ese movimiento de personas tiene el potencial de reducir significativamente la población puertorriqueña, creando un espiral de deterioro económico que atente contra la recuperación de la isla a corto, mediano y largo plazo.

“Dado el enorme efecto adverso causado por María en la calidad de vida en general -con apagones, insuficiencia de agua potable, problemas en las áreas de salud, transporte y comunicaciones- hay mucha preocupación de que la tasa de pérdida poblacional se acelere bruscamente creando una espiral de deterioro con personas emigrando, negocios cerrando, la base contributiva erosionándose, recortes en servicios y aumentos en impuestos que desaten aún más la emigración”, sostiene el análisis publicado en el portal Liberty Street Economics.

Algunos estimados preliminares del gobierno local apuntan a que unas 270,000 personas se fueron del país tras el paso de los huracanes Irma y María, ambos ocurridos en el mes de septiembre. Entretanto, los datos sobre el movimiento de pasajeros reflejan que en los meses de septiembre y octubre salieron 124,974 personas más de las que llegaron en ese mismo periodo. Este indicador de migración sugiere que Puerto Rico perdió el 3.7% de su población en esos dos meses. De hecho, solo en el mes de octubre salieron 85,502 personas más de las que llegaron. Esta cifra es mayor a la que se registró para todos los 12 meses del 2016.

Este es el riesgo más palpable, según las advertencias de los analistas, pues creen que la pérdida de empleos tras los ciclones no representa una amenaza a mediano o largo plazo para la economía. Los analistas sostienen que hay una correlación entre los empleos perdidos en los primeros meses después del huracán y la rapidez con que se recupera la economía. Puerto Rico perdió el 4% de su empleo asalariado (ajustado por temporada) durante el mes de octubre. Posteriormente, en noviembre, la cantidad de asalariados mejoró en 1%. Esto fue interpretado por los analistas como una señal inicial de estabilización.

La mayor parte de los trabajos perdidos fueron en restaurantes, barras, hoteles y tiendas al detal. Estas industrias tienden a recuperarse en periodos que van desde nueve meses a un año, afirmaron los analistas al mostrar ejemplos de lo ocurrido tras otros huracanes como Hugo y Marilyn. De hecho, Bram y Thomas sostienen que este tipo de escenario es usual tras el paso de huracanes grandes como María.

Los analistas del Banco de la Reserva de Nueva York recalcaron también los problemas en la economía por las tardanzas en la reparación del sistema eléctrico de Puerto Rico.


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