Mientras algunos ya se refugian en este municipio por la tormenta, el alcalde ofrece detalles sobre los preparativos.

En la escuela María Cadilla de Martínez, en Arecibo, preparada como refugio de la ciudad, solo había una persona albergada al mediodía de hoy, pero Cándida Iguina pensaba regresar al hogar en el que pernocta a pesar de que esa residencia en la urbanización Arecibo Gardens queda bajo agua cuando llueve fuertemente en la zona.

El alcalde Carlos Molina Rodríguez dijo que han exhortado a las cerca de 1,300 familias que viven en áreas inundables en las zonas urbanas y rurales a moverse a los dos refugios que están abiertos, pero hasta en horas tempranas de la tarde nadie fue responsivo a esa solicitud.

Al problema de los riegos de inundación se suma el de cerca de 1,000 hogares que todavía tienen toldos azules en la Villa del Capitán Correa, según estimó Molina Rodríguez.

Aunque se prevé que el mayor impacto del huracán Dorian será en el sureste del País, Molina Rodríguez prefiere no bajar la guardia debido a las históricas inundaciones que ha sufrido la Villa del Capitán Correa.

“No vi movimiento de que se quisieran mover en esas áreas”, dijo el ejecutivo municipal. “Nosotros cumplimos con nuestra responsabilidad, la descargamos, le dijimos a la gente deben moverse”, agregó.

Molina Rodríguez se refiere a las comunidades Luis Rodriguez Olmo, la Puntilla, urbanización Martell, varias calles del centro urbano, la comunidad de Buenos Aires y en la zona rural, varios sectores del barrio Sabana Hoyos, el más grande de todo Puerto Rico. En este barrio se mantiene abierta la escuela Segunda Unidad como refugio, pero nadie había llegado como medida de protección.

Serafín Arvelo acudió al refugio de en la María Cadilla de Martínez para orientarse sobre lo que tenía que hacer para moverse- si lo entendiera necesario- con su familia y mascota.

Su casa en reparto San Juan, en área urbana de Arecibo, se inunda cuando llueve torrencialmente. La decisión de trasladarse dijo que la tomaría más tarde porque según su análisis “la lluvia acá empezará a afectar luego que la tormenta pase”.

Iguina- quien pasa de sus 60 años y estaba sola en el refugio- también se expresaba indecisa sobre cuál sería proceder, si quedarse en la escuela o regresar a Arecibo Gardens en una casa poco habitable en la que vive y donde las inundaciones han alcanzado cerca de los nueve pies de acumulación de agua.

Según Molina Rodríguez, la mayoría de las residencias que desde el huracán María no tienen techo están así porque las familias no han cualificado para ayudas federales de reparación debido a que no tienen titularidad de sus casas o viven alquilados.

El alcalde dijo que, de haber mucha lluvia, varios sectores de Arecibo irremediablemente se inundarán porque la administración municipal solo puede tomar medidas remediales o de mitigación. Opinó que lo único que solucionará el problema de inundación urbana es que se culmine la canalización del río Grande de Arecibo, proyecto iniciado hace años, pero no concluido por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos.

De igual manera, reconoció que el sistema de bombas que se supone opere en el sector La Puntilla no está “en un nivel óptimo”, lo que sería un agravante para esta zona. Según Molina Rodríguez ese sector necesita un proyecto más complejo para la extracción de agua.

Ese proyecto supuestamente está diseñado pero la construcción no ha podido iniciarse porque se le ha exigido una fase 3 de valoración de elementos arqueológicos en el área, lo que ha retrasado la obra.

“Yo lo que espero es que ni lluvia nos toque”, comentó el ejecutivo municipal.

Molina Rodríguez, quien preside la Federación de Alcaldes, indicó que los alcaldes se han preparado para este evento estando en condiciones económicas precarias y sin haber recibido todavía ni un solo centavos de fondos de reconstrucción.

En tanto, el comisionado de la Policía municipal de Arecibo, Manuel Portalatín Mercado, dijo que sus 70 oficiales están activos en dos turnos de trabajos de 12 horas.


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