Así quedó el edificio escolar Agripina Seda tras el sismo de 6.4 que sacudió a Puerto Rico durante la madrugada del 7 de enero.

Solamente 500 escuelas en Puerto Rico han sido reforzadas para resistir terremotos y ni siquiera se sabe públicamente si algunos de estos planteles figuran entre los que se han cerrado en este cuatrienio, advirtió hoy el presidente del Colegio de Ingenieros y Agrimensores (CIAPR), A Juan F. Alicea Flores.

“Las otras deberían pasar por un rigor de un profesional y si se determina que no es segura, pues no es segura y no se pueden usar”, puntualizó Alicea Flores sobre la acción que se torna imperativa luego de que colapsara en Guánica la escuela Agripina Seda tras el terremoto de magnitud 6.5 registrado este martes.

Por ello, urgió al gobierno a identificar de forma transparente cuáles fueron ya reforzadas y reiteró que el CIAPR pone su peritaje colectivo al servicio del gobierno “para evaluar los daños a nuestra infraestructura y nuestros sistemas de servicios esenciales y de agua y energía”.

Recordó, además, que el gobierno invirtió $1,000 millones en reforzar esos 500 planteles.

Por su parte, el director de la Comisión de Terremotos del CIAPR, el ingeniero estructural Félix Rivera, denunció que todavía se están usando escuelas con un diseño de columnas cortas que se ha comprobado que es un peligro inminente de colapso en caso de terremoto.

Con esto se refirió a las hileras de ventanas que se colocan en la parte superior de las paredes de los salones para proveer ventilación cruzada. Cuando estos ventanales se extienden por toda la pared, el hueco de la ventana interrumpe la integridad de las columnas de soporte. “Al tener el hueco de la ventana, cuando empieza a oscilar el edificio, parte por esa área y hay un colapso”, describió Rivera, quien cuenta con décadas de experiencia en respuesta e inspecciones tras sismos en diversos países.

“He estado en escuelas que se construyeron hace 6 años nada más y volvemos a los mismos errores de construir con la columna corta”, denunció Rivera sobre el riesgo de pérdida masiva de vidas.

“Es importante que este sea el momento idóneo para buscar esas estructuras y reforzarlas por el bien de nuestros niños. Están también las escuelas privadas. Tenemos que hacer inspecciones en las privadas para asegurar que los niños sean regulados de igual forma”, recomendó, tras reconocer que este requisito podría requerir legislación.

El riesgo de colapso está muy lejos de ser una sorpresa tanto para el gobierno como para los expertos, toda vezque el reconocido geomorfólogo José Molinelli lleva desde la administración del exgobernador Pedro Roselló haciendo llamados a inspeccionar y reforzar los planteles, en especial aquellos construidos con un diseño que se copió en Nicaragua, donde colapsaron escuelas en el mortífero terremoto de 1972.

Y, al igual que el CIAPR, no se ha detenido en ese esfuerzo. "Sabemos que hay un número significativo de escuelas en Puerto Rico que nunca resistirían un terremoto como los que han ocurrido en el pasado. En Puerto Rico hay muchos planteles construidos antes de 1987 (fecha cuando se incorporó la sismoresistencia a los códigos de edificación). Son la mayoría y eso representa un peligro grande", dijo Molinelli a Primera Hora en 2010.


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