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El presidente de la Junta de Gobierno, Walter O. Alomar Jiménez. (GFR Media)

La nueva propuesta de plan fiscal presentado por la Universidad de Puerto Rico (UPR) ante la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) no llega a cuadrar las finanzas del sistema, contempla la eventual reestructuración de la deuda de la institución -proceso que ni ha comenzado-, e impone cambios a las matrículas y las exenciones que, dependiendo del año, sacarán del bolsillo de los alumnos entre $97 millones y $125 millones más que en la actualidad.

Del mismo modo, el plan fiscal supone una drástica reducción en la aportación que hace la UPR en el plan médico de sus empleados. Actualmente, la universidad provee unos $598 para el plan médico de los trabajadores del sistema. Eso se reducirá a unos $350, según explicó el presidente de la Junta de Gobierno, Walter O. Alomar Jiménez.

En contraste, la propuesta mantiene los once recintos del sistema, no contempla despidos, promueve congelaciones de plazas en las áreas no docentes y busca mantener en 3,307 la cantidad de académicos en el sistema.

“No es cuadrar la caja con el bolsillo de los estudiantes. Estamos siendo eficientes”, dijo Alomar durante una presentación a los medios del plan fiscal en la que participó el subjefe operacional de la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal (Aafaf), Alejandro Camporreale, y Alberto Toro Casellas, de la firma Bluehaus Capital.

“El hecho irrefutable es que la Universidad está perdiendo $400 millones”, dijo, por su parte, Camporreale al referirse a la disminución de las transferencias estatales al sistema universitario según fue dispuesto en el plan fiscal del gobierno central.

Las proyecciones fiscales, sin embargo, muestran un escenario distinto. En la nueva propuesta fiscal, la UPR está adoptando los importes impulsados por la JSF para las matrículas del sistema público de enseñanza superior. Eso hará que para el año 2024, los estudiantes subgraduados estén pagando $157 por cada crédito. Los graduados tendrán alzas que varían por institución y programa.

Con la nueva propuesta, la UPR generará entre $79.1 millones y $107.5 millones -dependiendo del año- por los “ajustes” o aumentos en las matrículas a los estudiantes subgraduados y graduados.

Por otro lado, el sistema de exenciones de matrícula estará cambiando por uno de becas, explicó Camporreale durante la presentación del plan fiscal a los medios de comunicación. Con las exenciones, la UPR se espera ahorrar $15.8 millones en el 2020 y esa cifra continuará aumentando hasta alcanzar los $18.5 millones en el 2024.

En síntesis, la UPR aumentará matrícula o retendrá beneficios estudiantiles que, en conjunto, tienen un valor estimado de entre $94.9 millones y $126 millones. Para compensar, Alomar habló de distintos fondos de becas que podrían aliviar la carga agregada de los alumnos en el orden de los $40 millones.

La reducción en recursos humanos mediante la congelación de plazas vacantes, que es la otra medida grande en la planificación fiscal y que en su totalidad afectará 1,000 empleados no docentes, generará ahorros entre $58.7 millones y $88.5 millones.

Con los cambios, se impondrán topes a las exenciones de matrícula para atletas. La idea, según Alomar, es que este beneficio vaya únicamente a los atletas de alto rendimiento y sea administrado por los líderes de los programas deportivos.

Del mismo modo, se impondrá un tope de $1,000 para la llamada exención o beca de honor para los estudiantes con más necesidad económica y que reciben la beca federal Pell (FAFSA) completa. La exención por honor sería mayor si el estudiante recibe menos ayuda económica por tener menos necesidad. Lo mismo pasará las exenciones que reciben los hijos y dependientes de los empleados del sistema universitario.

El descuadre en las finanzas, que alcanzará los $50.4 millones para el 2024, implica que la Universidad no podrá salir de la supervisión de la JSF a menos que encuentre formas, hasta ahora no contempladas en el documento, para reducir aún más sus gastos o aumentar sus ingresos. Y eso no toma en consideración los cambios que podrían darse al sistema de retiro de la UPR, programa que actualmente tiene apenas 43 centavos por cada dólar que debe.

Camporreale indicó que en los próximos meses la UPR recibirá un informe que sirva para evaluar qué cambios deberían promoverse en el sistema de retiro para evitar que los retirados pierdan sus pensiones.

Estas insuficiencias fiscales es lo que lleva a Alomar a afirmar que la renegociación de la deuda de la UPR es uno de los asuntos que están contemplando.

Actualmente, la UPR está al día en sus pagos a sus acreedores, dijo Alomar.


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