Una de las razones para que se desarrollaran las inundaciones se debe a que los aguaceros permanecían mucho tiempo sobre tierra debido a que el viento soplaba, a penas, a unas 10 millas por hora. (GFR Media)

El área sur y suroeste de la isla recibió desde la madrugada del domingo hasta la mañana de hoy, martes, de media a una pulgada y media de lluvia, aunque en áreas aisladas se registraron, preliminarmente, hasta dos pulgadas de precipitación, según el Servicio Nacional de Meteorología (SNM).

Dicha zona aún alberga a miles de personas que permanecen viviendo en refugios bajo carpas y toldos debido a la actividad sísmica que continúa activa desde el pasado 28 de diciembre.

El meteorólogo Carlos Anselmi destacó que, aunque la actividad de lluvia ha mermado un poco, aguaceros dispersos continuarán afectando el área debido a la humedad presente y una vaguada en niveles bajos de la atmósfera.

“Tenemos los remanentes de la humedad asociado a una vieja banda frontal y además tenemos una vaguada superficial en la zona que, combinado con el viento que sopla del sur, estará generando aguaceros en el interior y este de Puerto Rico”, indicó Anselmi.

“No se descarta problemas de acumulaciones en las carreteras e inundaciones en caso de que sean aguaceros de moderados a fuertes. Tampoco se descartan golpes de agua en los ríos, por lo que exhortamos a la ciudadanía a que actúe con precaución y esté atenta a las señales de la naturaleza”, abordó.

El experto resaltó, en un dato educativo, que una pulgada de lluvia equivale a 17,380,000 galones de agua en una milla cuadrada.

Registro preliminar de acumulación de lluvia para Puerto Rico e islas vírgenes desde el 26 al 28 de enero de 2020. (NOAA)
Registro preliminar de acumulación de lluvia para Puerto Rico e islas vírgenes desde el 26 al 28 de enero de 2020. (NOAA)

“Eso puede explicar mejor el por qué de las inundaciones que se generaron durante el fin de semana y que afectaron los campamentos”, dijo Anselmi.

Una de las razones para que se desarrollaran las inundaciones se debe a que los aguaceros permanecían mucho tiempo sobre tierra debido a que el viento soplaba, a penas, a unas 10 millas por hora.

En el noreste, por ejemplo, entre Loíza y Fajardo se registraron de tres a cinco pulgadas de lluvia en áreas aisladas. Mientras, en el norte e interior de la isla los registros muestran una lectura de dos a tres pulgadas de acumulación de agua.

Mejoran las condiciones marítimas

Mientras se anticipa que continuará la actividad de lluvia con aguaceros pasajeros en tierra, las condiciones marítimas permanecen tranquilas, aunque se aproxima un nuevo evento de marejadas.

“Esta marejada vendrá del noreste y aumentará el riesgo de corrientes marinas en toda esa costa norte y noreste en aguas del Atlántico”, anticipó Anselmi.

Al momento, el oleaje en las aguas locales se encuentra entre dos a cuatro pies de altura. No hay advertencias en efecto, solo un riesgo moderado de corrientes marinas en la costa norte.

“El evento de marejada deberá estar con nosotros hasta finales de la semana laboral”, resaltó el meteorólogo.


💬Ver 0 comentarios