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(GFR Media)

Si se concretan las proyecciones demográficas contenidas en el plan fiscal revisado por el gobierno, la población de Puerto Rico bajará a 2.7 millones de personas para el año fiscal 2022.

Esto querría decir que, transcurridos cinco años, uno de cada cinco habitantes de la isla se habrá marchado de Puerto Rico, lo que concretaría la ola migratoria más grande en la historia boricua con más de 600,000 personas que se habrían mudado para radicarse en el exterior.

La gran mayoría del cambio poblacional que se anticipa se debe a la emigración que se aceleró tras el paso por Puerto Rico de los huracanes Irma y María, y parece que muchos harán sus maletas antes que llegue julio.

Según los estimados del Negociado del Censo, entre los años 2010 y 2015, la población puertorriqueña se redujo en 251,975 habitantes. Una reducción similar a la que se dio en esos cinco años -de 256,963 personas- se estima que se experimentará solamente en el año fiscal actual, que termina en junio de 2018.

Y es posible que una buena parte de esta cantidad ya se haya ido de la isla. Datos del movimiento de pasajeros del Negociado de Estadísticas de Transporte (BTS, en inglés) plantean que, entre julio y octubre de 2017, se marcharon 146,753 personas más de las que llegaron al aeropuerto Luis Muñoz Marín en Carolina.

“Son más de 600,000 personas en cinco años. Eso es muchísimo. Uno de cada cinco es mucho. Hay que esperar para tener una proyección certera, con los datos específicos de emigración”, dijo el demógrafo Raúl Figueroa.

La proyección demográfica

En la revisión del plan fiscal que el gobernador Ricardo Rosselló Nevares recomendó el miércoles ante la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) se menciona que se tomaron en consideración datos migratorios a partir del 1965 y se correlacionaron con el crecimiento del Producto Nacional Bruto (PNB).

Como resultado, se estimó que las contracciones en el PNB causan una reducción en la cantidad de habitantes.

“Las personas se van de la isla porque no hay trabajo; los trabajos no desaparecen porque las personas se van”, dice el documento.

La proyección propone que, para el año fiscal 2019, la emigración será menos acelerada debido a que el flujo de fondos para la reconstrucción de Puerto Rico beneficiará la economía y, en general, los ingresos de las familias aumentarán. El año siguiente (el fiscal 2020) la emigración se estabilizaría provocando, de ahí en adelante, pérdidas poblacionales anuales cercanas al 3% hasta el 2022.

Los fondos para la reconstrucción contemplados son $35,300 millones provenientes de programas de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés) y $21,900 millones en reclamaciones a seguros privados o al gobierno federal en asistencia destinada a individuos. Ambas partidas suman $51,200 millones para la reconstrucción de Puerto Rico tras los huracanes Irma y María.

Elevada incertidumbre

Tanto Figueroa como la demógrafa Judith Rodríguez estimaron que estas proyecciones tienen un elevado nivel de incertidumbre dado que, hasta ahora, se conocen muy pocos indicadores sobre el efecto de los huracanes en la migración.

“Todavía hay muchos factores que ni se han estabilizado. Hay mucha gente que todavía no tiene luz, y eso es un factor de la calidad de vida que, por ejemplo, puede hacer que la gente se vaya”, dijo Rodríguez.

“No se están tomando todas las variables porque no hay datos para hacer este tipo de proyecciones”, dijo, por su parte, Figueroa. Resaltó, por ejemplo, que se desconoce mucho sobre la tasa de retorno tras el huracán. Se presume, sin embargo, que una buena parte de los que se marcharon justo después de los huracanes regresarán a la isla en algún momento cercano.

Rodríguez, en cambio, destacó que la premisa de que los niveles de emigración se reducirán durante el año fiscal 2019 está cimentada en una expectativa de fondos que no está del todo confirmada porque, hasta la fecha, no se sabe exactamente el dinero que puede llegar para la reconstrucción a través de FEMA y de las aseguradoras privadas.

El documento fiscal tampoco menciona el nuevo panorama de nacimientos y decesos, ambos componentes importantes en la proyección de la población.

Desde el 2016, en Puerto Rico fallecen más personas de las que nacen. Eso hace que, por naturaleza, la población se reduzca. Según el Negociado del Censo, para el año fiscal 2017, hubo 1,065 fallecimientos más que nacimientos. Esta diferencia, se estima, seguirá acentuándose en los próximos años, dijo Rodríguez.

A esto se le suma que la propia emigración puede alterar la tasa de natalidad en Puerto Rico dado que los informes migratorios previos estiman que el sector de la población más presto a emigrar es el de adultos jóvenes, el que tiene más probabilidades de reproducirse.

“Los que se están yendo tienden a ser los que están en edad productiva y fértil, y eso cambia la natalidad que ya es descendente. El crecimiento biológico es negativo y eso se acelera con la emigración”, dijo Rodríguez.

La tasa de natalidad, por su parte, tiene diversos factores que pueden alterarlo. Por ejemplo, mientras más educada sea la población, menos son los nacimientos. Por otro lado, la propia contracción de la economía de Puerto Rico incide sobre la decisión de una pareja de tener hijos. “La suma de todo estos factores es lo que determinará al final la población”, sostuvo la demógrafa.

¿Has considerado emigrar a Estados Unidos? | El gobierno contempla que 1 de cada 5 habitantes abandonará la isla. http://bit.ly/2Gjjo5t

Posted by El Nuevo Día on Friday, January 26, 2018


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