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GUAYAMA -  La energía solar o fotovoltaica fue la tecnología que durante el pasado cuatrienio se presentó como la mejor opción para reducir la dependencia energética al petróleo y bajar el costo de la luz.

“Estamos garantizando esa compra de energía más barata que la que hoy se genera”, llegó a decir el exgobernador Luis Fortuño cuando inauguró, en octubre pasado, el proyecto AES Ilumina, en este municipio, considerado el parque de placas solares más grande de Latinoamérica. 

Pero hoy la realidad es otra.

Si bien es cierto que las 101,000 placas solares de  AES Ilumina  están conectadas a la red de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) desde noviembre pasado, su costo de producción es más alto que lo anunciado. A esto se añade que los 20 megavatios de “energía limpia” prometidos solo se generan si las condiciones del tiempo lo permiten.

 Hace cinco meses, la entonces gerencia de la AEE –Josué Colón y José Ortiz– anunció en conferencia de prensa que el precio por kilovatio-hora (kWh) en el parque de placas solares sería de 15 centavos.

 No obstante, el actual director de la AEE, Juan F. Alicea Flores, explicó que  el kWh en AES Ilumina en realidad se paga a 18 centavos.

  Al igual que ocurre con la energía generada en el parque eólico Finca de Viento Santa Isabel –que es más cara que lo originalmente se dijo–, Alicea Flores indicó que la diferencia de tres centavos en el costo por kWh en AES Ilumina equivale a los “créditos de energía renovable”.

Alicea Flores, ¿qué son los créditos de energía renovable?

Son un mecanismo creado mediante la Ley 82-2010, que crea la cartera de energía renovable en Puerto Rico.

¿Qué dice la Ley 82-2010?

Dice que todo aquel que venda energía eléctrica al detal tiene que cumplir con esa cartera de energía renovable. Si no tiene forma de hacerlo, hay que comprar los créditos.

¿Quién les pone costo a los créditos?

Se le asigna a la Administración de Asuntos Energéticos, que debe establecer el costo mediante un reglamento. Pero ese reglamento no está listo aún.

¿Y de dónde salieron los tres centavos de AES Ilumina?

No tengo ni idea. Esos tres centavos no son para todos los proyectos de energía renovable. Supongo que cuando salga el reglamento, (el costo de los créditos) variará según la tecnología.

Las 101,000 placas solares que componen AES Ilumina están ubicadas en un predio de 120 cuerdas de terreno.

El proyecto fue desarrollado a un costo de $96 millones. La inversión incluyó financiamiento parcial proveniente de fondos ARRA.  Además, AES Ilumina fue la primera obra en disfrutar de los beneficios de la Ley de Incentivos de Energía Verde de Puerto Rico.

 Los $96 millones no incluyen otros $4.5 millones que la empresa pagó al Estado para comprar el predio donde se erigen las placas solares. Los terrenos le pertenecían a la Compañía de Fomento Industrial. El acuerdo de venta de energía entre ambas partes es a 20 años.

Alicea Flores admitió que en el sistema eléctrico de la AEE hay unidades que, aunque operan con derivados de petróleo, su costo por kWh es más barato que el de AES Ilumina.

Tal es el caso de la central Palo Seco, en Toa Baja, cuyo costo por kWh es de 17 centavos. En la central Aguirre, en Salinas, el costo por kWh es de 18 centavos, o sea, el mismo que en AES Ilumina. En la central San Juan, el costo por kWh es de 19 centavos.

“Con el combustible caro, los costos de producción en la AEE fluctúan entre 13 y 20 centavos por kWh”, expresó Alicea Flores, quien aclaró, sin embargo, que el kWh “servido al cliente” cuesta 28 centavos porque se le añaden “otras partidas”.

“Los proyectos de energía renovable son más caros que la energía convencional; a corto plazo no son baratos. Por eso, el mensaje correcto debe ser mirarlos a largo plazo”, agregó.

Alicea Flores se refirió a que, a largo plazo, los proyectos de energía renovable resultan menos onerosos porque no conllevan los impactos ambientales, emocionales y a la salud que tradicionalmente se le achacan a la energía convencional. Estos costos se conocen como “externalidades”.

En octubre pasado, Colón y Ortiz manifestaron que AES Ilumina serviría a unos 16,900 clientes de la AEE.

Empero, un documento del proceso de transición  gubernamental da cuenta de que el proyecto verdaderamente sirve a 14,200 clientes, es decir, 2,700 menos que lo anunciado.

El citado documento plasma iguales contradicciones para las obras de energía eólica Finca de Viento Santa Isabel y Punta Lima Wind Farm. En el caso de Finca de Viento Santa Isabel, la cantidad de clientes  a servir se redujo de 63,500 a 53,500. Mientras, en el caso de Punta Lima Wind Farm, los clientes  bajaron de 22,500 a 18,500.

 “Potencialmente peligroso”

En opinión de Juan Rosario,  líder del grupo ambientalista Misión Industrial y representante del interés público en la Junta de Gobierno de la AEE, el proyecto AES Ilumina es “potencialmente peligroso” debido a su intermitencia en términos de producción.

“Cuando las placas solares (entraron a la red de la AEE), hicieron oxidar la frecuencia del sistema. Vino un grupo de nubes grandes, tapó (la luz solar) y el proyecto salió de circulación. La frecuencia bajó”, narró Rosario.

“Estos sistemas de (energía) renovable son peligrosos para un sistema que no está hecho para eso. Por eso, ningún lugar en el mundo tiene tanta penetración de renovable”, agregó.

Pese a los múltiples intentos, ningún portavoz de AES estuvo disponible para entrevista sobre este asunto.


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