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Educación proyecta que 64 escuelas públicas necesitan trabajos mayores de construcción para reparar los daños causados por el huracán María. (GFR Media)

La secretaria de Educación, Julia Keleher, advirtió ayer que la estabilidad de las escuelas públicas podría estar en riesgo si la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) recorta en $1,000 millones los fondos necesarios para las reparaciones permanentes en 64 planteles dañados por el huracán María.

Keleher detalló que FEMA redujo el estimado de asignaciones para realizar mejoras permanentes en 64 escuelas que requieren reparaciones debido a los daños causados por el huracán.

Originalmente, los estimados de FEMA indicaban que se necesitaban $1,400 millones para reparar las escuelas. Pero la oficina de la agencia federal en Washington D.C. lo ha reducido a $425 millones, indicó la secretaria.

“Las escuelas no están en buenas condiciones y ya han esperado más de un año. Esto se trata de dignidad, no deberían estar en esas condiciones”, sentenció Keleher.

A 16 meses del paso del huracán María, aún hay salones sin techos, paredes agrietadas y estructuras sin ventanas, entre otros daños, en algunas de las 856 escuelas en funcionamiento.

La secretaria explicó que los cambios en los estimados ocurrieron luego que la agencia federal determinó que las reparaciones financiadas con fondos federales no incluirán los arreglos a columnas sismorresistentes presentes en algunas escuelas, para lo que se necesitan unos $500 millones.

Asimismo, luego del cierre del gobierno federal, FEMA determinó que no costeará otros $500 millones para las reparaciones de puertas y ventanas, ni tampoco corregirá problemas que tenían las escuelas antes de María, explicó Keleher.

FEMA, por su parte, indicó este fin de semana que trabajan con Educación “para identificar soluciones debido a los daños significativos causados por el huracán María”, pero que el “proceso no se resolverá rápidamente”.

“El dinero que se asigna ahora no necesariamente es la cantidad final, mientras trabajamos para evaluar todos los costos en los que se incurra durante la reconstrucción”, respondió FEMA a una solicitud de información de El Nuevo Día.

Desde noviembre pasado, ha circulado información –que no ha sido desmentida por la Casa Blanca– que indica que el presidente Donald Trump se ha opuesto a la asignación de fondos para la reconstrucción de la isla.

Por su parte, la comisionada residente en Washington D.C., Jenniffer González, expresó sorpresa con la denuncia de Keleher.

“Ella jamás nos ha solicitado o notificado de eso. La he llamado para preguntarle de eso e intervenir, pero no contesta mis llamadas ni ha provisto información”, indicó la comisionada.

Según FEMA, hasta el momento, se han desembolsado $29.7 millones a Educación.

Estos fondos corresponden a proyectos para lo que se conoce como Categoría B, que son reparaciones inmediatas que se hacen a las estructuras para garantizar la salud y la seguridad de las personas. La secretaria indicó que se han separado unos $60 millones para las labores de sellado de techos, pintura y remoción de hongos que se harán en las 856 escuelas públicas durante el verano.

Los proyectos de reconstrucción se financian bajo lo que se conoce como Categoría E. Esos trabajos se cobrarían mediante reembolso, indicó Keleher, por lo cual Educación tendría que identificar fondos propios primero para comenzar los trabajos.

Los proyectos que superan el valor de $1 millón “requieren la revisión del cumplimiento de los requisitos de elegibilidad, el cumplimiento de la preservación ambiental e histórica y una evaluación adicional”, advirtió FEMA.

“FEMA puede proceder a aprobar dinero para reembolsar los costos elegibles relacionados con el desastre solo después de validar que se cumplen los criterios de elegibilidad aplicables”, agregó la declaración oficial.

Pero también reconoce que puede reducir la cantidad de fondos a un solicitante si había daños previos, “no representan una amenaza inmediata”, no hay documentación que lo justifique o los procedimientos de contratación no cumplen con las regulaciones federales.

En su respuesta, FEMA no precisó cuál es el problema específico con la solicitud de Educación.

Keleher destacó que, aunque es común que se lleven a cabo “negociaciones” tras recibir el estimado inicial, el proceder actual de FEMA pone en riesgo la estabilidad de las escuelas.

“Sé que todavía le están dando dinero a Luisiana (por los daños del huracán Katrina en 2005), no estoy pidiendo demasiado… Necesito que me permitan atender todo lo que entiendo que es necesario para que los planteles cumplan con un estándar mínimo”, sostuvo la secretaria. “Estoy tratando de defender el derecho de nuestros estudiantes de estar en un buen sitio, de estar en un ambiente escolar seguro”, añadió.


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