La directora de la Comisión para la Seguridad en el Tránsito, Darelis López Rosario, explica todo lo concerniente a este requisito de ley que se ha impuesto para salvaguardar la vida de los niños menores de ocho años.

La moratoria de seis meses que concedió el gobernador Ricardo Rosselló no exime a los conductores de obtener la “certificación de orientación sobre la instalación adecuada de asientos protectores” para transportar a menores de ocho años en sus vehículos. Solo ha dado un periodo de gracia para que la Policía no imponga una multa de $100 a aquellos que no han cumplido con esta nueva ley.

Según reconoció el gobernador el pasado domingo, la decisión de aplazar las infracciones la tomó porque “todavía existen en los ciudadanos dudas sobre la manera y forma en que se obtiene la certificación sobre instalación adecuada de los asientos protectores. De igual forma, no contamos con suficientes técnicos para atender la gran demanda para estas certificaciones y la ley debe ser aclarada para impedir cargas onerosas a las familias que transportan y comparten la tarea de cuidar niños”.

Para orientar a la ciudadanía sobre este requisito y los pasos que se darán hasta que en abril próximo comiencen a emitirse las multas, la directora de la Comisión para la Seguridad en el Tránsito, Darelis López Rosario, explicó todo lo concerniente a la certificación.

Es la Ley 22 de Vehículos y Tránsito la que regula el uso del asiento protector o ‘car seat’ para menores que pesan menos de 100 libras, miden menos de cuatro pies con nueve pulgadas y están entre las edades de 0 y 8 años.

Mientras, el artículo 13.03 de la Ley 22 detalla el proceso de certificación. La legislación expone que “será requisito una certificación sobre la instalación adecuada de los asientos protectores para todo conductor que se preste a transportar en su vehículo de motor a un niño menor de ocho años. Dicha certificación será emitida por el Cuerpo de Bomberos, quienes orientarán a los conductores sobre la instalación de los asientos protectores”.

“Ningún conductor podrá transportar un menor en su vehículo si no cuenta con esta certificación, la cual no será transferible de conductor a conductor. De igual manera, ninguna institución hospitalaria de Puerto Rico podrá entregar un recién nacido a los padres si estos no poseen la certificación sobre la instalación adecuada de los asientos protectores”, añade.

Los conductores deben obtener la “certificación de orientación sobre la instalación adecuada de asientos protectores” para no recibir una multa de $100.

Para certificarse, los conductores deben acudir a las estaciones del Cuerpo de Bomberos; los cuarteles de la Policía Municipal de Guaynabo, Cataño y Utuado, así como a los cuarteles de Patrullas de Carretera de la Policía de Puerto Rico en Vega Baja, Ponce, Mayagüez, Arecibo, Aguadilla, San Juan y Caguas. Deben llevar el asiento protector, tener a la mano la licencia de conducir, tener al día el marbete, así como conocer el peso, la edad y la estatura del menor.

Previo a certificarse, el técnico le dará una charla sobre el uso correcto del asiento protector, verificará la fecha de expiración del mismo y se lo instalará de acuerdo a las especificaciones del peso y estatura del menor que provea. Este proceso es libre de costo.

López Rosario explicó que se ha dado el paso de certificar a los conductores “para salvaguardar y proteger a los niños”.

“Lo que se procura es orientar a las personas de cómo debe acomodar ese car seat correctamente en la eventualidad de que muevan el car seat de un carro a otro o si va a limpiar el carro”, indicó la funcionaria, al destacar que técnicos certificados por la agencia serán los que atenderán a los conductores en los centros de inspección mencionados.

Asimismo, destacó que los estadistas federales demuestran que tres de cada cinco asientos protectores están mal instalados. Para reducir esta incidencia, se ha requerido la certificación.

“Para evitar que ese asiento esté mal instalado y en la eventualidad de un choque ese bebé o sufra unas lesiones graves o hasta resulte en la muerte, procure el servicio, procure la orientación”, recomendó la funcionaria al revelar que desde el 2016 al presente han muerto ocho menores de edad por transitar sin un ‘car seat’ o por estar en un asiento mal instalado.

La directora de la CST aclaró que una familia no tiene que llevar todos los autos para certificarse. Destacó, sin embargo, que cada uno de los conductores que transportan a ese menor de la familia tiene que estar presente en uno de los autos y con un asiento protector. Esto permitirá al técnico darle la orientación necesaria.

También reveló que en estos seis meses de moratoria concedidos se atenderá -mediante legislación- las inquietudes referentes a si un conductor incidental de un menor debe certificarse. Este sería el caso de un vecino que le provea transporte hasta la escuela porque su auto se averió o de un abuelo que tenga que llevar al niño al médico.

López Rosario sostuvo que posiblemente estos casos estarían exentos de necesitar la certificación o tal vez se le pida al conductor transitar con la certificación que se le confirió al padre o encargado del menor.

Otro aspecto que se evaluará en la Legislatura será si los turistas, que lleguen a la isla a pasar un corto periodo de asueto, tendrán que ir a certificarse para transportar un menor de edad. Como está la ley actualmente, se requiere que estos también se certifiquen para no ser multados.  

Tras explicar estas posibles enmiendas, López Rosario reiteró que si comúnmente transporta a un menor de edad debe aprovechar estos seis meses de moratoria para ir con tiempo a una estación de Bomberos o al cuartel de la Policía que tenga el servicio a certificarse.


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