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(GFR Media)

José Salgado Cruz comienza a laborar a eso de las 10:00 a.m. en un restaurante, en Guaynabo, y termina su jornada entre las 9:00 p.m. y 2:00 a.m. del día siguiente en otro negocio de ese tipo en la Milla de Oro en San Juan.

Tiene 25 años y dos trabajos a tiempo parcial. Ha buscado estabilizar su situación laboral con un empleo a tiempo completo, pero las ofertas que ha recibido contemplan un salario mínimo de $7.25 la hora, pese a contar con un bachillerato y tener estudios de maestría. Las propinas que recibe atendiendo comensales en los restaurantes le proveen más dinero que eso, aunque tiene que trabajar más horas.

El problema es que, en el camino, su calidad de vida sufre. “No tengo tiempo para nada. No hay días familiares, no tengo tiempo para amistades. No hay calidad de vida y tengo mucho estrés entre los dos trabajos, más los estudios de maestría”, dijo Salgado Cruz, quien, en 2016, perdió un empleo a tiempo completo como oficial de seguridad en una empresa privada que redujo sus operaciones.

La pérdida de trabajos a jornada completa

Su caso es un ejemplo de un fenómeno reciente que registran las estadísticas de empleo y desempleo en Puerto Rico. Desde septiembre del año pasado, la cantidad de empleados a tiempo parcial aumenta, mientras los trabajadores con jornadas completas, de 35 horas o más, se reducen.

Por ejemplo, la encuesta del Grupo Trabajador de septiembre de 2018 estimaba que en Puerto Rico había 779,000 personas empleadas a tiempo completo. Esa cifra se ha reducido consecutivamente hasta llegar a las 699,000 en febrero de este año.

Los datos sobre empleos a tiempo parcial cuentan la historia a la inversa, con un aumento en las plazas de 210,000 a 267,000 en cinco meses. Es decir, mientras las plazas a tiempo completo se reducen, aumentan las que son a tiempo parcial.

Una comparación entre los meses de febrero de 2018 y 2019 muestran también este mismo fenómeno con un alza de 18% en las plazas a tiempo parcial y una reducción de 5% en el empleo a tiempo completo.

Las mujeres son las más afectadas

Estos cambios afectan con mayor intensidad a las mujeres. Por ejemplo, la cantidad de plazas a tiempo completo ocupadas por mujeres se redujo en 32,000 puestos entre febrero de 2018 y el mismo mes en el 2019.

Los hombres, como grupo, en ese mismo período, perdieron apenas 2,000 puestos. En otras palabras, cerca del 92% de la pérdida neta de plazas afectó a mujeres, según los estimados en las encuestas del Grupo Trabajador.

La historia es diferente en los puestos a tiempo parcial, en los que el aumento registrado fue dominado por las mujeres. De hecho, los estimados entre los meses de febrero de 2018 y ese mismo mes en 2019 muestran un alza de 42,000 mujeres empleadas a tiempo parcial. Los hombres, en cambio, perdieron 1,000 de estos puestos.

Todo esto sugiere quemuchas de las mujeres que han perdido puestos a tiempo completo y se han reinsertado en el mercado laboral en tareas a tiempo parcial, explicó la demógrafa Judith Rodríguez.

Esto puede obedecer al deterioro de las áreas económicas con mayor participación laboral de mujeres, dijo la demógrafa.

“Es preocupante porque no permite que estas personas en la fuerza laboral puedan incentivar otras actividades económicas como la compra de casas. Todo esto tiene consecuencias económicas”, sostuvo Rodríguez.

“Si eres ‘part-time’, tienes menos beneficios marginales como plan médico o bono de Navidad. La situación se convierte bien difícil para el trabajador en Puerto Rico. Todo esto lleva a la migración porque en otros lados pueden tener más atractivos (laborales)”, dijo, por su parte, el economista José Alameda.

Los mismos datos de la Encuesta del Grupo Trabajador, realizada por el Departamento del Trabajo y Recursos Humanos, sugieren, por ejemplo, que entre febrero de 2018 y 2019 se perdieron 1,000 plazas de maestros, 9,000 de técnicos de salud, y 19,000 de servicios protectivos. En cambio, otras profesiones han ganado trabajadores. Por ejemplo, en ese mismo período, aumentaron los mecánicos (4,000), los vendedores (4,000) y los empleados de construcción como carpinteros o albañiles (7,000).

Promedio anual muestra otra versión

El secretario del Trabajo y Recursos Humanos y asesor del gobernador, Carlos Saavedra Gutiérrez, estimó, sin embargo, que la tendencia, hasta ahora, en los promedios anuales -y no los mensuales- de empleo y desempleo muestran que, entre 2017 y 2018, el panorama era distinto y los trabajos con 35 horas o más (a tiempo completo) aumentaron en un 7% y los a tiempo parcial se redujeron en 7.8%.

Estos promedios, sin embargo, no reflejan las tendencias en los últimos meses en los que el fenómeno se ha registrado, indicó la demógrafa Judith Rodríguez.

“Aun aceptando que aumenta el empleo ‘part time’, el efecto no es negativo en el mercado laboral porque los salarios están subiendo”, dijo Saavedra Gutiérrez.

Con este último comentario, el funcionario se refería a la paga promedio que reciben los trabajadores en Puerto Rico de $14.16 la hora, según registros del Negociado de Estadísticas Laborales (BLS) de EE.UU. El funcionario indicó que este promedio salarial es el más alto en casi una década.

Indicó, además, que los informes mensuales sobre la Encuesta del Grupo de Trabajador son ajustados por el BLS siguendo unos “benchmarks” que calcula la agencia estadounidense. Sostuvo que, por esa razón, los informes de la agencia muestran, en ocasiones, más de un estimado para las personas que estaban empleadas o desempleadas en un mes determinado.

Se reduce la tasa de desempleo

Todo esto ocurre en momentos en que consistentemente la tasa de desempleo, indicador que, en teoría, mide la dificultad de encontrar trabajo en una jurisdicción, está en uno de los puntos más bajos en la historia de Puerto Rico.

En el informe de empleo y desempleo de febrero de 2019, se calculó una tasa de desempleo de 8.5%, cifra que representa casi dos puntos porcentuales menos que el 10.3% que se registró en febrero de 2018.

Esta reducción está motivada, principalmente porque hay menos personas desempleadas en Puerto Rico. Específicamente, la encuesta habla de 20,000 individuos menos buscando trabajo.

El problema es que, en ese mismo período, la economía de la isla produjo apenas 5,000 empleos adicionales. Es decir, aunque hubo una mejoría en la cantidad de empleo disponible, la mayor parte de la baja en el desempleo en Puerto Rico, no se debe a que las personas hayan encontrado trabajo, sino porque salieron del Grupo Trabajador.

“Eso, probablemente, quiere decir que esa gente se fue de Puerto Rico”, interpretó Alameda.

“La situación de empleo sigue siendo crítica. Estamos en un estancamiento estructural (en la economía) y no es algo cíclico como se decía antes... El huracán generó también un proceso de una gran salida de puertorriqueños por la falta de empleo o de falta de seguridad en el empleo”, dijo el economista.

Saavedra Gutiérrez, sin embargo, recalcó que ha habido un aumento significativo en los que trabajan a cuenta propia y en otros renglones de la economía, especialmente en esas áreas asociadas con la reconstrucción de Puerto Rico.

Del mismo modo, el funcionario señaló que los informes sobre la cantidad de asalariados en la isla han mostrado señales positivas que indican que el mercado laboral de Puerto Rico está recuperándose.

En cuanto a la situación laboral de las mujeres, Saavedra Gutiérrez destacó que ahora mismo existen varias iniciativas que buscan estimular las oportunidades de este sector de la población como, por ejemplo, la iniciativa mercadeada como el Maletín Empresarial para la Mujer.

Esta iniciativa provee educación en manejo de empresas, apoyo individualizado y busca crear un espacio para establecer redes de apoyo entre las empresarias puertorriqueñas.


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