Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

 (horizontal-x3)
El momento exacto en que María toca tierra en Puerto Rico, capturado por el satélite GOES 16. (FOTOS / NASA)

Por María Arce

6.15 am. 20 de septiembre de 2017. Esa es la fecha y hora oficial en las que el huracán María, de categoría 4, tocó tierra en Puerto Rico. Traía consigo vientos sostenidos de 155 mph y una presión de 917 milibares.

6.10 am local. 29 de agosto de 2005. Esa es la fecha y hora oficial en las que el huracán Katrina, de categoría 3, tocó tierra en Luisiana. Traía consigo vientos sostenidos de 125 mph y una presión de 918 milibares.

La diferencia de estas cifras, basada en reportes del Centro Nacional de Huracanes, es mínima en números, pero es mayor a nivel simbólico y real. Katrina es considerada el huracán más destructor en la historia de las tormentas de EE.UU. con daños por $108,000,000,000 y un saldo de 1,200 muertos.

Sin embargo, María fue técnicamente más poderosa según los datos que reportó el Centro Nacional de Huracanes. No solo soplaba, al momento de tocar tierra, con 30 millas por hora más que Katrina, sino que su presión barométrica fue de 1 milibar más baja que la de aquel huracán (917 vs 918). Cuanto menos presión tiene el ojo de un huracán, más dañino puede ser. 

Anthony Reynés es meteorólogo y emite desde el miércoles los boletines y alertas climáticos para Puerto Rico.

“Cambios en la presión (barométrica) no necesariamente implican que un huracán sea más poderoso que el otro, porque a veces esas fluctuaciones en la presión del ojo demoran en verse reflejadas en la evolución de la velocidad de los vientos”, explicó a ElNuevoDía.com.

Sin embargo, en el caso de María vs Katrina, esa fluctuación si se vio reflejada en los vientos sostenidos. Katrina sopló a 125 millas por horas, con lo que fue clasificada como un huracán categoría 3, frente a María que con 155 millas por hora estuvo clasificada como categoría 4. “Fue casi un categoría 5”, señaló Reynés.

La categoría 4 incluye ciclones que soplan entre 130 y 156 millas por hora. María estaba al límite entre una categoría y otra.

“El impacto de los huracanes mayores se mide en desastre o catástrofe. Lo que estamos viendo ahora mismo en Puerto Rico es una catástrofe”, destacó el meteorólogo que nació en Juncos e hizo los primeros 13 años de su carrera en la oficina de San Juan del Servicio Meteorológico.

“Aunque un categoría 3 (como Katrina) es bien destructivo, el potencial de destrucción que provoca un huracán 4 (como María) o 5 es exponencial”, explicó.

“Por ejemplo, un categoría 5 no causa 5 veces más daño que un categoría 1. Ese análisis lineal es incorrecto. Un huracán categoría 5 provoca 500 veces más daños que un categoría 1”, sostuvo Reynés que está pendiente de Puerto Rico a cada minuto. No solo por su labor sino porque tiene a su familia aquí. “Hablé con ellos y sé que sobrevivieron al huracán”, contó.

Mientras tanto, dedica sus horas a comunicarse con sus compañeros en San Juan. “Asumimos las operaciones de San Juan el miércoles porque se perdió contacto con los sistemas de medición. Tenemos muchos retos, los pluviómetros y anemómetros se han desconectado. No es que se hayan destruido, obviamente algunos tienen que haber sufrido daños, pero el problema es que la comunicación se perdió”, confirmó.

Consultado sobre cómo se suple la falta de información, el especialista señaló que hay instrumentos que sí están funcionado, en los cuerpos de agua, por ejemplo. Y que los satélites “GOES” -que fueron lanzados el año pasado- están colaborando en llenar los agujeros negros de datos.

“El GOES-R y el GOES-16 están haciendo una labor fantástica para cubrir la falta de radar”, aseguró Reynés. 

El GOES 16 aún no ha sido declarado oficialmente en operaciones, sin embargo, este satélite está haciendo un debut obligado y estelar al reportar imágenes “fabulosas" del huracán. Es capaz de escanear un área específica de clima severo cada 30 segundos, una capacidad que no tienen otros satélites del grupo GOES. Esta velocidad de exploración rápida permitió a los meteorólogos analizar los patrones nubosos y seguir a María en tiempo real. 

Por otra parte, Reynés contó que un hecho fundamental es que el equipo de San Juan todavía puede lanzar dos veces al día un globo meteorológico que eleva instrumentos para medir presión, temperatura y humedad, entre otros factores. “Y aunque no pueden transmitir la información que recogen, ellos mismos nos la envían a través de un sistema interno de comunicación, y nosotros la distribuimos por ellos”.  

Gracias a este esfuerzo combinado, los puertorriqueños siguen recibiendo las alertas meteorológicas post María. Y más allá de la intensidad que este huracán haya tenido, lo que queda por delante para Puerto Rico es cuantificar los daños que dejó y los gastos que implicará la reconstrucción. Así se podrá determinar si Katrina seguirá o no al tope de la lista de los huracanes más dañinos. A nivel potencia, María fuela peor de las dos. 


💬Ver 0 comentarios