La lista de espera ayer en la tarde para hablar con sus familiares era de 184 personas (horizontal-x3)
La lista de espera ayer en la tarde para hablar con sus familiares era de 184 personas (Leysa Caro González)

“Yo estoy feliz, tú no tienes idea de lo feliz que estoy”.

Más sobre el huracán María

Yesenia Ramírez, residente de Aguada, no podía contener la emoción. Acababa de hablar con su sobrina que reside en el estado de Florida, en los Estados Unidos, después de casi una semana de incomunicación.

No solo le pudo confirmar a su familiar que se encontraba en buen estado tras el paso del huracán María, sino que, además, ésta le pudo dar noticias de su hermano que vive en San Juan y con quien tampoco ha tenido comunicación.

“Supe que mi hermano, que está en San Juan y que no hemos tenido comunicación en días, se comunicó con esa sobrina y sé por ella que está bien”, relató evidentemente emocionada.

“Yo tenía un dolor de cabeza y dentro de todo esto yo lo que quería era escucharlos y que ellos supieran que estamos bien. Esto ha sido una bendición”, añadió.

Ramírez habló con su familiar a través de una línea telefónica que el Municipio de Aguada ha habilitado en la plaza pública para que los residentes y vecinos de pueblos limítrofes puedan ir y llamar a sus familiares. La llamada tiene un máximo de tiempo de un minuto.

La lista de espera ayer en la tarde era de 184 personas. El domingo las personas atendidas alcanzaron las 200. A pesar del intenso calor, las personas esperaban pacientemente su turno. Mientras, conversaban o se tomaban una fría y rica piragua del único vendedor en el área.  

“Cuando hacen ese contacto con sus familiares, esos sentimientos, inclusive, nos afectan a nosotros. Pero, es de suma alegría cuando logran la comunicación”, contó Francisco Chaparro, empleado municipal que tiene a su cargo ser ese enlace entre los familiares. Junto a él hay una joven que trabaja de forma voluntaria.

Ángel Pérez logró comunicación con la hermana de su esposa que se encuentra en Santo Domingo. El hombre contempla la posibilidad de irse del país por un tiempo. “Aunque sea dos o tres meses, me voy a trabajar para afuera y después regreso”, expresó.

Esther Reyes, por su parte, habló con la tía de su hijo, a quien sacó del país previo al paso del huracán María debido a que padece de una condición de salud que necesita cuidados especiales. “Gracias a Dios que lo llegué a mandar antes de este suceso…yo estoy ok…ella estaba muy preocupada porque no había escuchado nada de nosotros”, dijo.


💬Ver 0 comentarios