El acuerdo contempla que los maestros con 50 años de edad y 30 años de servicio se podrán retirar con el 65% de la compensación promedio al momento de la congelación del sistema. (semisquare-x3)
El acuerdo contempla que los maestros con 50 años de edad y 30 años de servicio se podrán retirar con el 65% de la compensación promedio al momento de la congelación del sistema. (Gerald López Cepero)

El Frente Amplio en Defensa de la Educación (Fadep), en voz de la presidenta de Educamos, Eva Ayala, hizo un llamado ayer a los docentes del sistema público a no renunciar y mantenerse dando la lucha por su retiro.

“Yo no le recomiendo a ningún maestro que, si todavía no tiene el tiempo, que se vaya, porque aquí estamos creando otro problema: ¿quiénes van a atender a nuestros niños?, sostuvo.

Ayala -tras reconocer el sentimiento de desesperación que reina entre la clase magisterial- recordó que los acuerdos logrados entre la Asociación de Maestros (AMPR) y la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) no están aprobados, por lo que siguen cobijados por la Ley 91 de 2004.

“Aquí se ha creado una histeria colectiva… esta desinformación, esta falta de respeto ha provocado que el magisterio diga: ‘Ah, pues, yo me voy ahora, porque para qué voy a esperar hasta los 63 años (de edad)’. Yo le digo: ‘No te vayas’”, expresó la presidenta de Educamos.

El acuerdo, entre otros aspectos, contempla que los maestros con 50 años de edad y 30 años de servicio se podrán retirar con el 65% de la compensación promedio al momento de la congelación del sistema de retiro.

Mientras, los educadores con 55 años de edad y 30 años en el sistema recibirían el 75%.

En el caso de aquellos educadores menores de 50 años -al momento de su retiro- tendrían derecho a recibir 1.8% de la compensación promedio, pero tendrían la oportunidad de cotizar al Seguro Social y tener una cuenta de aportación definida. No obstante, tendrían que trabajar hasta los 60 y 63 años de edad.

Al rechazar los acuerdos, Ayala insistió en que hay el dinero para sostener el retiro y que existen otras propuestas sobre la mesa -como la creación de un fideicomiso o la imposición de impuestos adicionales a las foráneas- que no han sido consideradas.

Sostuvo que ratificar los acuerdos sería entregarse a los caprichos de la Junta y empeorar la situación de los jubilados. “¿Por qué vamos a entregar nuestro retiro cuando no nos hemos robado ni un centavo?”, insistió Ayala.

No se ve el efecto

El secretario interino del Departamento de Educación, Eligio Hernández Pérez, dijo que, al momento, no han recibido cartas de maestros notificando su intención de jubilación ante la incertidumbre sobre las pensiones de retiro.

“Hay unos procesos cíclicos en el Departamento y este anuncio que ha estado corriendo no nos afecta en estos momentos”, admitió.

Explicó que, según la política pública de la agencia, los maestros tienen que someter su carta de intención con, al menos, 120 días de antelación para mantener la estabilidad en el sistema.

Aquellos educadores que tengan la intención de jubilarse como parte de esta coyuntura, podrían irse en diciembre.

Dijo que anualmente reciben un promedio de 3,500 solicitudes, de las cuales se concretan unas 1,000. Añadió que los maestros también tienen la opción de renunciar, pero ello implica no acogerse a los beneficios del retiro.

La agencia cuenta con una plantilla de 22,000 maestros permanentes y otros 7,000 irregulares.

Y después, ¿qué?

Mientras, la Fadep ve el rechazo del acuerdo como una oportunidad para regresar a la mesa de negociación, la secretaria general de la Local Sindical de la AMPR, Grichelle Toledo, puntualizó que un voto en contra implicaría la congelación de las pensiones y conceder a los maestros menores de 40 años la oportunidad de cotizar al Seguro Social.

“Si votamos que no, no hay marcha atrás. Un voto no significa que dejamos en las manos de la Junta de Control Fiscal tomar la decisión de imponer lo que inicialmente se presentó”, dijo Toledo.

La congelación del sistema de retiro implica que, al momento de su jubilación, los maestros recibirían una mensualidad basada en el dinero acumulado al darse la transacción.

“El que tiene prisa aquí no es el magisterio, el que tiene prisa aquí es la Junta y la Junta tiene prisa porque antes de irse nos quiere dejar un legado de miseria”, subrayó la presidenta de la Federación de Maestros, Mercedes Martínez.

La AMPR ha informado que el acuerdo tendría que ser ratificado antes del 15 de junio, fecha límite para que el organismo federal presente el plan de ajuste fiscal ante la jueza Laura Taylor Swain, quien tendría la última palabra.


💬Ver 0 comentarios