Varias residencias en la barriada Esperanza colapsaron tras el sismo de 5.79 que se registró esta mañana al sur de este municipio.

Guánica - Aunque sus viviendas no han colapsado, cerca de 20 persona llegaron hasta el refugio habilitado por el Municipio de Guánica porque no se sienten seguros desde el temblor que estremeció al país esta mañana.

Después de la terrible experiencia que tuvo con el movimiento telúrico, Cynthia Pérez, vecina del residencial Luis Muñoz Rivera de Guánica, se movió de inmediato al cercano coliseo Mario "Tito" Rodríguez tan pronto fue abierto como refugio.

"Vinimos por seguridad. No nos sentimos seguros en el residencial, de verdad que no. Eso fue un estruendo bien feo", expresó Pérez.

"No se podía ni caminar. No podía ni salir a correr a buscar a mi hija. El piso estaba todo estillado. Unas cosas de las paredes despegadas", agregó. "Todo el mundo salió".

El Nuevo Día observó cuando una mujer, que Pérez dijo ser su vecina, fue ingresada a una ambulancia mientras lloraba.

"Está en estado de pánico. Ella vive en un tercer piso y se sintió más fuerte", dijo Pérez. "A mi hija se le cayó un espejo, se le cayó todo al piso... Gente agarró lo que pudo. El papá cogió una de las nenas y ella otra nena, y salieron corriendo".

Pérez hablaba mientras estaba sentada a las afueras del coliseo. Más temprano estuvieron adentro, pero salieron cuando se sintieron varios temblores durante el día.

Así que ubicaron varias sillas y catres afuera, en un área verde, mientras esperan tener alguna idea de lo que sucederá.

Allí las conversaciones giraban en torno al trauma emocional por el recuerdo del remezón y las pertenencias que todavía tenían que salir a buscar porque iban a necesitarlas en caso de que la estadía en el refugio se prolongara.

"Si esto continúa nos vamos para Yauco o para Barranquitas... Pero no me quiero ir muy lejos por si mi hija me necesita", comentó Pérez.

A su lado estaba doña Almira Cruz, vecina del sector Bahía, con su andador, acompañada de su hijo discapacitado en silla de ruedas.

"Vivimos solos. Estaba en el cuarto, con la frisa, cuando aquello, cogí el flash light y llamé a la vecina. Y nos vinieron a buscar para venir", relató.

En horas de la tarde aumentaba la cantidad de llamadas de personas que se comunicaban con la Oficina de Manejo de Emergencias Municipal para solicitar que fueran trasladados al coliseo para quedarse en el refugio.

Pero no todo el que se sentía inseguro acudió al coliseo. Este medio pudo observar a familias de la barriada Esperanza de Guánica saliendo de sus casas con pertenencias dirigirse a hogares de familiares fuera del sector, por miedo a la condición en que quedaron sus casas.

Además de las cinco casas que colapsaron, se pudo ver a varias casas cuyas columnas quedaron agrietadas en la misma barriada Esperanza y el sector Luna.

"Estoy despierto desde las 3:00 de la mañana. Después hubo otro a las 4:00 y a las 5:00. Entonces el grande fue a las 6:32 de la mañana... fueron como tres a la vez", dijo Luis Irizarry. "La casa se jamqueó toda. Fue horrible".

Por su parte, el director de la Administración de Vivienda Pública, William Rodríguez, indicó que es normal que surjan algunas grietas en las estructuras, pero aseguró que los ingenieros de la agencia plantearon que las estructuras de los residenciales son seguras.

Rodríguez dijo que conversará con los refugiados para transmitirles tranquilidad y para decirles que puedan regresar a sus viviendas.


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