Una nueva réplica en el sur de Puerto Rico volvió a estremecer a la isla.

Una réplica de magnitud 5.2 estremeció esta hoy la zona sur de Puerto Rico, cuando entraba la noche, agudizando los daños materiales y reviviendo la experiencia del terremoto de magnitud 6.4 del pasado martes, entre los residentes más cercanos a los epicentros de los temblores.

“Bastante, fue bastante fuerte, y se estremeció el Estadio (Municipal de Yauco)”, afirmó Nelly Torres, de 59 años. La mujer se encuentra junto a su familia en el refugio habilitado por el Municipio de Yauco en los predios del Estadio Municipal, desde el 7 de enero.

“Fue bien fuerte, fue bien fuerte, me jamaqueó”, sostuvo entre lágrimas la madre de Torres, Nelly Lugo, de 80 años y quien tuvo que recibir atención médica luego de la potente réplica.

“Se sintió como uno de 6.5”, afirmó Joel Figueroa, de 39 años, al comparar la réplica con terremoto registrado la madrugada del 7 de enero. “Se escucha lo de siempre, la explosión primero y después el movimiento”.

Figueroa está refugiado junto a gran parte de su familia, unos 17 integrantes. El hombre es residente de la barriada Esperanza en Guánica. De allí salió desde que un temblor le provocó la primera grieta a la casa. La última vez que la verificó tenía, al menos, 15 grietas.

“Ya con esta (réplica) yo creo que terminó de colapsar”, expresó.

Para Francis Torres, de 38 años, el hecho de que estaban despiertos, y no dormidos como ocurrió para muchos durante el terremoto a las 4:24 de la madrugada, fue una diferencia que les permitió reaccionar más rápido, aunque el peligro fue igual de latente.

“Por lo menos esta vez estábamos despiertos, activos”, añadió Oswald Santiago, 43 años, esposo de Francis.

El matrimonio se encontraba junto a uno de sus hijos en su residencia, antes de regresar al refugio para pernoctar, cuando los sorprendió la réplica.

La Red Sísmica de Puerto Rico indicó que la intensidad máxima del temblor fue VI.

“Yo sentía que no podía salir, por el mismo temblor, como que no te podías salir de la casa”, relató Francis, al describir la intensidad.

José Feliciano Santiago, de 79 años, describió con susto lo experimentado con la réplica. “No sé si es que estoy mal de los nervios, pero para mí este fue el mayor”, afirmó. Dijo que después del movimiento decidieron moverse de carpa porque identificaron un poste que les pareció peligroso.

“Ahí está el poste del alumbrado que si se cae, iba a caer directamente en la carpa esa”, advirtió.


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