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Dos manifestantes se abrazan en la marcha que se celebró el jueves, en el Viejo San Juan, para conmemorar el Día Internacional en contra de la Homofobia. (horizontal-x3)
Dos manifestantes se abrazan en la marcha que se celebró el jueves, en el Viejo San Juan, para conmemorar el Día Internacional en contra de la Homofobia. (André Kang)

Un proyecto de ley tripartita busca prohibir la aplicación a menores en Puerto Rico de las terapias de conversión, un proceso supuestamente aplicado en consultorios médicos e iglesias dirigido a modificar la orientación sexual de un menor a través de la oración, el consejo religioso, la terapia de aversión, la terapia de modificación de comportamiento y el psicoanálisis.

El Proyecto del Senado 1000 fue presentado el jueves, Día internacional contra la Homofobia, por la novoprogresista Zoé Laboy, los populares Miguel Pereira y Eduardo Bhatia y el independentista Juan Dalmau Ramírez. Se trata también de una promesa incluida en el Plan para Puerto Rico en su página 184 bajo el nombre de terapia reparativas.

La medida busca enmendar la Ley de Salud Mental y la Ley para la Seguridad, Bienestar y Protección de Menores para limitar las terapias de conversión, que se utilizan con distintos propósitos, solo a casos en que se busca apoyo y comprensión y para “facilitar el obtener ayuda, apoyo y exploración y desarrollo de la identidad, incluyendo intervenciones neutrales de orientación sexual para prevenir conducta ilegal o prácticas sexuales sin protección”.

Sería ilegal, si se aprueba la medida y se convierte en ley, aplicar este tipo de tratamiento para intentar modificar la orientación sexual o la identidad de género del individuo.

El proyecto, que no ha pasado el proceso de primera lectura en el Senado, por lo que no ha sido referido a ninguna comisión, establece que cualquier entidad o profesional que someta a un menor a este tipo de terapia para intentar modificar su orientación sexual se expone a medidas disciplinarias identificadas por la Junta Examinadora que corresponda.

El proyecto también enmienda la Ley de Fondos Legislativos para Impacto Comunitario para impedir que organizaciones que aplican estas terapias cualifiquen para este tipo de asignación monetaria.

La exposición de motivos del proyecto no ofrece cifras que coloquen en perspectiva cuán arraigada puede ser esta práctica en Puerto Rico, aunque cita opiniones de varias entidades como la Organización Panamericana de la Salud, la revista Pediatrics y la Asociación Americana de Psiquiatría que han advertido sobre el peligro de estas terapias

Casos en Puerto Rico

A juicio del abogado y activista Osvaldo Burgos, portavoz del Comité Amplio para la Búsqueda de Equidad, el hecho de que no se ofrezcan cifras no significa que este fenómeno no se dé en la isla.

Acto seguido, relató el caso de un joven gay que entre los años 2007 y 2008 fue sometido por sus padres, ambos Testigos de Jehová, a terapias de conversión administradas por un sicólogo de la congregación en Manatí que le aplicaba descargas eléctricas como parte del “tratamiento”.

Burgos dijo que el caso llegó a corte con una orden de asecho contra los padres.

“Tuvo un finalfeliz. El abogado fue razonable y se acordó que todos recibieran terapia sicológica, pero el nene escogió su sicólogo”, dijo Burgos.

Cecilia La Luz, directora del Centro Comunitario LBGTT, ubicado en Hato Rey, reconoció que fue sometida a una de estas “terapias”.

“Eso (las terapias de conversión) se hace a menudo. Lo hacen a través de la oración o dicen que tienen que quitarle algo a la persona o hacen círculos de oración, como ocurrió conmigo hace años. Muchas personas de nuestra comunidad que asisten a esas iglesias fundamentalistas nos lo comentan y les recomiendo que abandonen esas iglesias y busquen otras con las puertas abiertas”, afirmó La Luz.

En el centro que dirige se ofrecen servicios sicosociales, terapias grupales, grupos de apoyo y se hacen referidos para personas que pasan por situaciones de crisis, problemas de pareja o que enfrentan el rechazo de sus familias.

“Recibimos a muchos padres que no saben manejar a sus hijos por su identidad de género”, afirmó. “Saben que sus hijos son gays y van a sufrir mucho por el estigma que existe en la sociedad”, puntualizó.


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