Familiares esperan poder velar a la madre, al padre y a los gemelos asesinados en Año Nuevo.

El inicio del velatorio de los cuatro miembros de la familia Ramos Wickland, asesinados en la primera masacre del año el 1 de enero, dependerá del restablecimiento del sistema eléctrico tras el terremoto que sufrió Puerto Rico esta madrugada.

Los cuerpos de los gemelos Erick y Jorge Ramos Wickland, de 9 años; su padre Edwin Ramos Monge, de 47 años; y su madre Dorothy Wickland, de 40 años, fueron trasladados esta mañana al coliseo Rubén Zayas Montañez en Trujillo Alto. Sin embargo, los cuerpos fueron devueltos a una funeraria, en el barrio Saint Just porque la instalación municipal no tenía energía eléctrica.

De restablecerse el servicio eléctrico hoy, los cuerpos serían expuestos hasta las 10:00 p.m. y mañana, miércoles, serían sepultados en el Cementerio Municipal, indicó Giselle Ruiz, portavoz de la familia Ramos Wickland.

“Esto todavía no se procesa. Todavía estamos en que vamos a despertar, que es una pesadilla. Ayer, fue un día bastante duro por ser Reyes. No había nada que celebrar. No había celebración alguna porque pensábamos que esos nenes no estaban para celebrar Reyes”, contó Ruiz a El Nuevo Día.

Ruiz expresó que el Día de Reyes fue particularmente duro para los familiares de las víctimas. “Estábamos acostumbrados a que recogieran su pastito, pero eso no sucedió en esta familia y se empañó todo. Los años nuevos no serán igual, las Navidades no serán igual para ambas familias”, relató.

“Ha sido un golpe demasiado fuerte. Dos familias y una comunidad entera”, agregó la mujer, quien es esposa de un hermano de crianza de Wickland. Mencionó que la madre, hermana y otros familiares de Wickland están muy afectados. “Los recuerdos los invaden, no dormimos y prácticamente nadie ha podido comer. Hoy es que las emociones van a salir”, anticipó.

Ruiz describió a Wickland, de padre estadounidense y madre puertorriqueña, como una mujer trabajadora que luchaba por echar a sus hijos hacia adelante. La mujer laboraba para una empresa subcontratada por el Tren Urbano.

Ramos se dedicaba a pintar casas y a trabajos livianos de construcción.

“Ellos, unos padres trabajadores y unos niños de 9 años, eran inocentes de cualquier cosa… Lo mínimo que podemos hacer es pedir justicia porque no merecían esto”, afirmó Ruiz.

La masacre ocurrió, a eso de las 3:00 a.m., en el camino Los Ramos, en el barrio Carraízo, en Trujillo Alto, cuando uno o más personas llegaron a la residencia y abrieron fuego contra la familia. Ramos murió en el balcón, Wickland y uno de sus hijos en la sala y el otro gemelo, de 9 años, en una habitación. Un adolescente de 16 años recibió un disparo en la cabeza, pero sobrevivió el ataque.

“No sabemos nada sobre él y tampoco tenemos comentario sobre eso”, dijo Ruiz cuando se le preguntó inicialmente por el adolescente sobreviviente. “Hasta ahora, no nos dejan verlo por seguridad. Eso es lo que sabemos ahora”, agregó Ruiz sobre el joven que perdió, en segundos, a ambos padres y dos hermanitos.

Ruiz indicó que se han hecho acercamientos para tener contacto con el joven, “pero hasta que no se terminen unos protocolos, no se puede. No tendremos comunicación directa hasta nuevo aviso”. Describió la condición del joven como estable.

Otro hijo de la pareja, un joven de 20 años, ha dicho a las autoridades que llevó a sus padres y hermanitos a su residencia el 1 de enero, pero que la matanza ocurrió en momentos en que llevaba a su novia a la casa de esta.

“No ha habido contacto con él, pero sabemos que está bien”, manifestó Ruiz.

En cuanto a la investigación policiaca, Ruiz dijo que la uniformada le ha dado “espacio” a las dos familias para procesarlo todo. “Estamos ajenos a cómo va el curso (de la investigación) en estos momentos”, dijo Ruiz, al asegurar desconocer si algún miembro de la familia Ramos ha sido entrevistado.

Una teoría que se ha discutido, desde la madrugada del 1 de enero, es que la balacera fue en represalia por la presunta conducta criminal de Luis “Gordo Llaga” Ramos Wickland, el hijo mayor de 21 años del matrimonio asesinado y quien está sumariado en la cárcel federal por “carjacking”. El 30 de diciembre, el joven fue víctima de un atentado en momentos en que estaba libre bajo fianza tras ser acusado por tentativa de asesinato.

“Los pormenores del caso… no se van a hacer comentarios y si es o no es. No tenemos cabeza para decir con exactitud. En la medida en que la Policía tenga algo concreto, ellos estarán haciendo lo que corresponda”, puntualizó Ruiz.


💬Ver 0 comentarios