Expertos sugieren paciencia y tolerancia, así como la búsqueda de ayuda, si necesario. (Orlando Barría)

El sabor, el calor, la cercanía y el afecto que suele caracterizar a la población puertorriqueña se ha trastocado por la propagación del COVID-19, una enfermedad para la que aún no hay un vacuna que ayude a evitarla o disminuir el peligro de contagio.