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Héctor Alejandro Santiago comienza en marzo a trabajar con el proceso de propagación de las pascuas.
Héctor Alejandro Santiago comienza en marzo a trabajar con el proceso de propagación de las pascuas. ([email protected])

Barranquitas - A más de dos mil pies de altura en la zona montañosa de la Cordillera Central hay una finca en el sector Las Orquídeas del barrio Quebradillas en donde las pascuas evidentemente han resurgido sin contratiempo este año como un indicador de que comenzó la temporada navideña en Puerto Rico.

Desde la finca Cali Nurseries, el horticultor Héctor Alejandro Santiago está listo para seducir fácilmente al consumidor puertorriqueño con el rojo vibrante de esta flor que cultiva en su finca de 16 hectáreas.

Las plantas son distribuidas por el comerciante en megatiendas, cadenas de supermercado, centros de jardines y jardineros independientes. También, el público puede visitar la finca en busca de este distintivo navideño.

“Las personas pueden venir y comprar. Pueden entrar y escoger la más que les guste. Aquí se les explica cómo cuidarlas. De hecho, después del huracán María las personas vinieron buscando pascuas. Mayormente las personas comenzaban a comprar durante la tercera semana de octubre, este año las personas comenzaron a pedir las pascuas en la primera semana de octubre. La gente quería comenzar la Navidad sí o sí. Las empezamos a vender, después que una megatienda vea que su competencia las vende, ya todas quieren. La venta de pascuas es lo que arranca la Navidad”, indicó Santiago.

Al inicio del recorrido por la finca, resulta fácil divisar desde lejos los cultivos de pascuas. Aunque el agrónomo tiene más de diez variedades de pascuas con diferentes colores, el rojo sobresale de las demás. Una vez en el terreno de cultivo, Santiago repasa con fluidez las técnicas que utiliza para conservar las miles de pascuas que producirá durante esta temporada.

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“¿Tú ves eso?”, preguntó mientras señalaba unas ataderas amarillas que utiliza para el control de plagas. “Este es el cuarto año que las usamos. Las pascuas reaccionan al ambiente, pero bien brutal a los cambios climatológicos, y todos los años las plagas son diferentes”, enfatizó Santiago.

Las pascuas representan un 30% de la producción de la finca Cali Nurseries. Este año esperan poder producir sobre 150,000 pascuas de todos los tamaños, lo que redundaría en unos $450,000 en ganancias.

Aunque los costos deproducción aumentaron después de los huracanes Irma y María, el agricultor explicó que mantuvo los precios iguales a otros años, comenzando en $4.50 a $15.

“Nosotros los mantuvimos a pesar de que nuestros costos de producción aumentaron. Las pascuas reactivan la economía”, sostuvo.

El secretario de Agricultura, Carlos Flores Ortega, abundó que de 30 agricultores de pascuas, solo siete estaban asegurados. Esto representó un pago de $2 millones en compensaciones por pérdidas estructurales. 

“La pascua es la típica planta navideña y ya muchos agricultores comienzan a vender pascuas. El año pasado, por el huracán María no hubo la cantidad de pascuas a las cuales estamos acostumbrados. Pero, aun así, las pascuas que los agricultores pudieron salvar se vendieron. La pascua resurge como indicador que nos estamos recuperando. Ha hecho un buen tiempo para tener pascuas”, precisó Flores Ortega.

Conservación del cultivo

Como rutina para conservar su cultivo, el agroempresario usa métodos naturales de control biológico para evitar la propagación de hongos. En esta técnica se usan bacterias beneficiosas que ayudan a las plantas. En el caso de los insectos, además del control mecánico, mantienen las instalaciones limpias para evitar el uso de químicos.

“No es una operación orgánica. Pero, sí tiene el menos impacto al medioambiente, personas y producción. En algunas áreas donde hay más cultivos, las personas son menos educadas, y los insectos crean inmunidad y surgen los superinsectos, que son difíciles de matar”, explicó.

Poco después, confesó que todos los años utiliza música armónica para mejorar el crecimiento de sus 120 tipos de plantas, entre estas la distinguida orquídea. Pero, ante los estragos que ocasionó María en el lugar, este año no pudo emplear la idea.

“Eso es cierto. Inclusive, la música mejora el crecimiento de las plantas. ¿Cómo funciona? Es un misterio. (Este) es el único año donde no hay música, pero siempre hemos tenido música. El huracán destruyó toda la infraestructura”, lamentó Santiago, quien tiene 22 años de experiencia como productor de plantas ornamentales.

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Sobre el sustrato de siembra que usan para las pascuas, explicó que utilizan el musgo que viene de Canadá, de mayor calidad, y se hace una mezcla con mucho drenaje para que se desarrolle bien. También, para darle espacio de oxígeno a la pascua se utilizan perlitas.

“Eso hace la labor de las lombrices, darle el espacio de aire que necesita la planta. No se puede usar tierra, pero hay gente que lo hace. Ella va a sobrevivir, pero no deben usar tierra”, advirtió.

El inicio de la temporada

El génesis del cultivo de estas flores en la finca del agricultor comienza con genética limpia. Las plantulitas, mejor conocidas como las plantas madres, le llegan desde California y Alemania.

“Para que entiendas un poco el cultivo, yo comienzo con 7,000 plantas, lo que se le conoce como las plantas madres. Esas plantas a mí me llegan de California y de Europa, especialmente de Alemania. Ahí comienza el proceso de propagación, en marzo. Se sigue cortando, sembrando y raizando hasta las 150,000 que es mi máximo, porque no me cabe más nada”, especificó el dueño de las 25 cuerdas de terreno.

El buen arranque durante la temporada le permite a Cali Nurseries exportar a Saint Thomas, Santa Cruz y San Martin. Las pascuas llegan hasta hoteles y negocios que buscan suplir la demanda de la época. 

Innovación en el sector

Si algo Santiago tiene claro es que gran parte de la producción de pascuas este año es gracias al sistema de energía renovable que tiene instalado en la finca desde el 2011. Estas placas solares, las cuales le suplen el 100% de la energía, le dieron un lugar privilegiado después del huracán María. 

“Nosotros llevamos supliéndonos 100% hace siete años con placas solares. En aquel momento la gente me decía que estaba loco cuando metí ese dinero ahí. El tiempo nos dio la razón. Eso fue lo que nos ayudó a recuperarnos bien rápido después de María. Este sector estuvo ocho meses sin luz después del azote del huracán. También teníamos agua, porque el agua depende de la electricidad”, abundó Santiago.

El espacio, relativamente pequeño, produce 38.8 kilowatts por hora con 144 placas solares. La inversión fue de $350,000. Sin embargo, en ahorros significó $5,000 mensuales.

“Después de María sufrimos $1.7 millones en pérdidas. Yo pude salvar 80% de la producción de pascuas, pero perdimos el 70% de nuestra producción total. Los muchachos comenzaron bien rápido, pero aunque pude salvar esa cantidad, la infraestructura de la finca sufrió mucho daño. Perdimos la estructura. Esos primeros días fueron horribles porque no teníamos dónde hacer crecer la flor”, contó.

Santiago participará en la quinta edición del Festival de las Pascuas de Puerto Rico se celebrará el próximo 17 y 18 de noviembre, en el Paseo de La Princesa, en el Viejo San Juan.