Nota de archivo: este contenido fue publicado hace más de 30 días.

Hasta que la persona no dé negativo dos veces a la prueba molecular de este virus, continúa contagiosa y debe mantenerse en cuarentena. (GFR Media)
Hasta que la persona no dé negativo dos veces a la prueba molecular de este virus, continúa contagiosa y debe mantenerse en cuarentena. (GFR Media)

Todo comenzó con dolor de garganta, tos, dolor corporal y de cabeza. No hubo fiebre, pero sí una fuerte presión en el pecho.

“Hasta el pelo me dolía”, contó Michelle, una mujer de 55 años, del área metropolitana, que pidió no ser identificada.

Por un viaje reciente que había hecho al exterior para atender una emergencia familiar, junto a los síntomas que padecía, Michelle sospechó que se había contagiado con COVID-19. Gestionó hacerse la prueba de laboratorio que lo confirmó.

“Soy asmática, y sentí miedo porque, a mí, los catarros se me van a los pulmones y termino con asma”, contó la mujer, quien optó por pasar la enfermedad fuera de su hogar, con otra pariente también contagiada, para no infectar a su familia.

En total, Michelle estuvo casi un mes con un cuadro viral que incluyó también diarreas y molestias hasta en la piel.

“Rezábamos el rosario y escuchábamos misa. Un hijo que estudia medicina natural me decía que tomara tés, que hiciera aspiraciones de vapor. Cogía sol todos los días y trataba de caminar aunque fuese por el patio. También dormía sentada”, dijo.

Tan pronto cedieron los síntomas y se sintió mejor, Michelle fue al laboratorio para confirmar que estuviera libre del virus. Pero, entonces, comenzó su calvario, ya que, de forma intermitente, arrojaba negativo a una prueba pero positivo a los dos días, lo que indicaba que seguía contagiada, ya que para estar recuperada, la persona debe certificarlo con dos pruebas consecutivas negativas al virus.

“Fue bien frustrante porque había dejado a mis tres hijos y a mi marido solos en casa, y ya quería regresar con ellos. Esos últimos días, también los pasé sola porque mi familiar ya se había recuperado y se había ido para su casa”, relató.

Comentó que la prueba de anticuerpos (IGG/IGM) salía positiva, pero seguía dando positivo a la prueba molecular (PCR), lo que indicaba que aún tenía carga viral.

Fue a los 50 y 52 días de haber comenzado sus síntomas que Michelle finalmente arrojó dos veces negativo al virus, y pudo regresar a su hogar.

“Me había dado dengue e influenza antes, pero esto fue peor. Hay que mantenerse positivo y lucharlo física y mentalmente. No vale la pena exponerse y contagiarse”, enfatizó.

Según el doctor Miguel Colón, hay muchos casos como el de esta mujer, que no tienen síntomas de COVID-19 y están estables, pero continúan arrojando positivo a la prueba molecular del virus.

“Hay una teoría de que la enfermedad se reactiva, que el virus se mantiene y, con el tiempo, florece de nuevo”, destacó.

Tal como ocurrió en el caso de Michelle, el infectólogo explicó que hay casos que, aunque salen positivo en la prueba serológica (IGG/IGM) que mide los anticuerpos del virus, siguen dando positivo a la prueba molecular (PCR), lo que refleja que la persona sigue contagiosa.

“De 10 pacientes que he tenido, solo dos han dado negativo rápido (dos pruebas consecutivas), el resto siguen dado positivoy negativo a la prueba molecular, pero están estables y dicen que se sienten completamente bien”, indicó.

Según Colón, esto ocurre también en otras partes del mundo.

El doctor Víctor Ramos, presidente del Colegio de Médicos Cirujanos, dijo que esto ha ocurrido en Singapur y Corea del Sur.

“Hay gente que dicen que (después del contagio) se quedan con una peor función pulmonar, especialmente los que tuvieron una enfermedad severa. Ahora, (cuando surjan más pacientes recuperados) es que nos vamos a ir enterando”, señaló Ramos.

La licenciada Ilia Toledo, dueña del Laboratorio Clínico Toledo, coincidió en que estos casos en los que la recuperación total del virus tarda se han visto.

“Dan positivo (aunque ya se sienten bien), pero no es que estén reinfectados, es que baja la carga viral, pero después se vuelve a reactivar el virus, aunque la persona ya no tenga síntomas”, explicó.

Según Toledo, se supone que los síntomas del COVID-19 duren 14 días y la persona se recupere, pero lo que están viendo, con casos como este, es que los anticuerpos al virus tardan en desarrollarse. “Sin anticuerpos, no tenemos inmunidad hasta que salga una vacuna. Por eso, se recalca en la prueba PCR”, indicó.

No fue posible obtener a través del Departamento de Salud el número total de recuperados de COVID-19.


💬Ver comentarios