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En el sondeo  realizado por el Instituto de Investigación y Encuestas se encontró que los puertorriqueños confían en las instituciones donde encuentran apoyo, como la familia y la Iglesia. (Archivo)
En el sondeo realizado por el Instituto de Investigación y Encuestas se encontró que los puertorriqueños confían en las instituciones donde encuentran apoyo, como la familia y la Iglesia. (Archivo)

Los puertorriqueños no confían en los políticos, ni en los jueces de su País.

Pero creen en el Negociado Federal de Investigaciones (FBI), el Tribunal Supremo de Estados Unidos y una junta de control fiscal, según el Barómetro de Confianza para Puerto Rico.

La encuesta realizada por el Instituto de Investigación y Encuestas de la Universidad del Turabo encontró que el 84% de los entrevistados confía en el FBI, el 81% en el Supremo federal y el 79% en una junta de control.

Ese nivel de confianza en las instituciones federales contrasta con la desconfianza que expresaron sobre las instituciones nacionales y hasta el propio sistema democrático.

Los datos recopilados bajo la dirección del investigador Carlos Javier Sánchez consignaron que el 95% de los entrevistados por teléfono entiende que la Isla está gobernada por unos cuantos grupos poderosos, que buscan su propio beneficio.

Solo el 10% de una muestra de 613 personas confía en el gobernador Alejandro García Padilla, mientras que un 36% confía en el próximo gobernador o gobernadora pese a que desconoce quién será esta persona.

El 19% de los encuestados confía en la Rama Judicial, el 12% en el Senado y el 11% en la Cámara de Representantes.

La encuesta, que se realizó entre el 25 al 28 de abril, también reveló que un 12% de los entrevistados piensa que un gobierno autoritario puede ser preferible a uno democrático y que a un 15% le da lo mismo un régimen democrático que uno autoritario.

Hay confianza.  No todo es desconfianza. Los boricuas creen en sus familiares (94%), en la universidad (91%), los vecinos (92%), los bomberos (89%) la Iglesia (86%) y la Policía (75%).

Además, se fían de los bancos (72%), la radio (73%), la televisión (72%) y los periódicos (69%).

Para Sánchez los resultados de su encuesta constituyen una crítica directa a los partidos políticos o el inversionismo político.

“El 27% está diciendo que un gobierno autoritario es preferible. Eso es triste. Hay tal nivel desconfianza en nuestras instituciones que la gente está diciendo que la democracia no es lo mejor”, apuntó en entrevista con El Nuevo Día.

“La realidad es que el puertorriqueño no cree en esas instituciones, pero sí en su entorno inmediato, en la Iglesia, la familia, las universidades y ahí busca bienestar”, agregó.

Sobre cómo se explicaba la confianza de los ciudadanos en la Policía pese a que está en sindicatura federal por violación de derechos civiles y en la Iglesia a pesar de los casos de pederastia de la Iglesia Católica, Sánchez apuntó que “el hecho de que no crean en una persona no significa que dejan de creer en la institución”.

Pese a que el Barómetro de Confianza encontró que los puertorriqueños confiaban en la radio, la televisión y los periódicos, un estudio divulgado recientemente por el Media Insight Project reveló que solo el 6% de los estadounidenses confiaba en la prensa. 

Ante esta situación, Sánchez respondió que la desconfianza no era generalizada.

“Dependiendo de la noticia, te garantizo que en 7 de cada 10 casos le van a creer a los medios, tres no le van a creer”, apuntó.

Sobre la confiabilidad de la muestra y el método, afirmó que su experiencia demostraba que la gente era más sincera por teléfono que cuando respondía preguntas cara a cara.

El sociólogo José Rodríguez señaló que la falta de confianza en los políticos y el gobierno podría responder a la falta de una cultura de transparencia y de rendición de cuentas.

Apuntó que la confianza en la universidad podía estar ligada a una percepción de que en dicho espacio primaba la objetividad en el análisis de los procesos y al reconocimiento de la capacidad de los profesores para ayudar a buscar soluciones a los problemas del País.

En el caso de la junta de control fiscal el catedrático de la Universidad de Puerto Rico, de Río Piedras, observó que los encuestados parecían ver en ese organismo una herramienta “para el saneamiento de la administración pública”.