Las solicitudes de 2,346 se identificaron como prioritarias, pues eran estudiantes que tienen prioridad bajo la Ley 85, como ser alumno de bajos recursos económicos, adoptados o víctimas de hostigamiento escolar, entre otros. (El Nuevo Día)

El Departamento de Educación otorgó -este año escolar- vales educativos a 878 estudiantes, cifra que está muy por debajo de los 2,500 que la agencia estimó en marzo que podía conceder.

La diferencia se debe a una disminución en el presupuesto destinado al proyecto en comparación con lo proyectado, explicó el director del Programa de Libre Selección de Escuelas y Escuelas Públicas Alianza, Yamil Vázquez Hidalgo.

La asignación dio para una emisión de 878 vales. Está sujeto a la asignación presupuestaria y el cálculo, según eso, se establece el tope del certificado que se otorga y cómo se ofrece”, expresó Vázquez Hidalgo. El programa operará este año con un presupuesto de $2 millones, indicó.

Los 878 vales duplican la cantidad de vales educativos que se concedieron el pasado año escolar -un total de 407-, cuando se estrenó el Programa de Libre Selección de Escuelas como un proyecto piloto a través del cual estudiantes de escuelas públicas recibieron un incentivo para cursar estudios en escuelas privadas.

“Lo que nosotros queríamos era garantizar tanto el monto del vale, que fuera de $2,275 (al año, igual que el año pasado) y garantizar la participación y el otorgamiento de certificados”, añadió.

Vázquez Hidalgo señaló que las cartas de adjudicación requeridas para oficializar la matrícula de los menores en otras instituciones educativas se enviaron entre el 7 y 8 de agosto, justo al filo del inicio de clases en algunos colegios.

“En cuestión de la tardanza del programa, es que dependemos de la asignación presupuestaria y hay una contabilización de presupuesto que corre... Es un proceso un poco complicado y, entre una emergencia y otra, tuvimos que hacer ajustes”, expresó.

Entre los vales educativos otorgados, 360 fueron destinados a estudiantes que participaron el año pasado en el proyecto piloto y solicitaron su renovación. Los otros 518 se distribuyeron, mediante lotería, a quienes solicitaron participar, por primera vez, en alguna de las cinco modalidades dispuestas en la Ley 85 de Reforma Educativa, indicó Vázquez Hidalgo.

El dinero de los vales educativos no va a las familias, sino directamente a las instituciones educativas en las que estén matriculados los alumnos.

Vázquez Hidalgo destacó que se ha reportado un aumento en el desempeño académico de la mayoría de los estudiantes que participaron en el primer año del programa, de acuerdo con la información que han recibido de los colegios.

“Al principio, hubo un período de aclimatación, no fue nada grave... pero sí hubo un período de transición. Pero, al final del año, vimos que los estudiantes habían subido su aprovechamiento, habían obtenido un grado de letra mayor, cumpliendo a cabalidad con las exigencias de la escuela”, expresó Vázquez Hidalgo.

En total, se recibieron 9,026 solicitudes hasta mayo, cuando cerró el período para entregar los documentos requeridos. Cerca de 3,000 solicitudes fueron rechazadas debido a que no cumplían con los requisitos para participar de programa.

Por ejemplo, Vázquez Hidalgo mencionó que hubo “confusión” entre padres, madres y encargados que pensaron que estudiantes de escuelas privadas podrían solicitar los vales para continuar en un colegio.

Las solicitudes de 2,346 se identificaron como prioritarias, pues eran estudiantes que tienen prioridad bajo la Ley 85, como ser alumno de bajos recursos económicos, adoptados o víctimas de hostigamiento escolar, entre otros.

Evelyn del Moral Rosario, del Programa de Libre Selección de Escuelas, reconoció que generó sorpresa el alto interés en solicitar vales educativos para trasladarse de una escuela pública a otra pública. Mediante esta modalidad, los estudiantes pueden seleccionar cualquier escuela sin ceñirse a los criterios de ubicación geográfica que, usualmente, limita las opciones del plantel al cual puede ir.

“Nos agradó muchísimo porque estamos viendo cómo nuestros estudiantes no prefieren irse a una (escuela) privada, sino que prefieren quedarse en una escuela pública. Esto tienen unos beneficios adicionales para ellos y para otros estudiantes, para sus compañeros de clase”, expresó Del Moral Rosario.